La historia de Cabeza de Condón

December 12, 2017

Empezaré diciendo lo siguiente:

TODOS CONOCEMOS A UN CABEZA DE CONDÓN. Puede ser que el tuyo sea más cercano a ti de lo que crees, puede que tengas un Cabeza de Condón en tu propio entorno familiar o en tu círculo de amistades, de manera que, aunque esta historia trate sobre algo muy puntual, a saber: el destino de los 55 millones de dólares que presuntamente un político sindicalista le robó a un grupo de mineros en México hace unos años, en realidad es una historia universal como la Guerra y la Paz o El Corazón de las Tinieblas del que todos podemos extraer algo.

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No todos somos iguales

April 12, 2016

Las ideas tienen dos niveles

1. La idea superficial que se adopta o se descarta con facilidad y suele ser de tipo práctico

2. La idea seminal que se usa para interpretar la información. Suelen ser permanentes, si cambian lo hacen lentamente. Es difícil cambiarlas porque son casi imposibles de detectar.

Uso la palabra “seminal” a propósito. Estas ideas son como semillas. Echan sus raíces en las profundidades de la mente de una persona, son fértiles y de ellas emanan otras ideas derivadas que forman toda una red de pensamiento, y además tienen la capacidad de propagarse a otras personas con facilidad.

El primer paquete de ideas seminales se adopta del entorno junto con el lenguaje y las costumbres y se usa como una lente para filtrar la información. A lo largo de la vida, una persona adopta o descarta otros paquetes de ideas seminales con los que entra en contacto y ese proceso se suele hacer por afinidad de ideas con el paquete original.

Las ideas seminales pueden ser racionales o no. Pueden estar basadas en la realidad o pueden ser producto de la ficción. La popularidad de una idea seminal no tiene mucho que ver con lo objetiva que sea. Suelen tener más éxito las ideas que son más agradables.

Hay ideas seminales mejores que otras. Como de ellas dependen las acciones y las decisiones que toma una persona, tener ideas seminales deficientes le puede llevar a cometer errores importantes. Pasa a nivel individual, pero también ocurre colectivamente.

Una idea seminal básica es la siguiente:

“Todos somos iguales”

Es agradable. Es reconfortante. Es increíblemente popular. Gusta y se propaga porque afianza una fantasía de auto control. Si la igualdad es algo innato, si todos somos iguales al nacer no eres, por defecto, peor ni mejor que ninguna otra persona.

De esa idea seminal surgen todos los siguientes mantras:

“Las mujeres y los hombres son iguales”

“Ningún pueblo es mejor que otro”

“Ninguna religión es mejor que otra”

“Ninguna cultura es superior o inferior a las demás”

“Somos parte de una raza, la raza humana”

Porque claro, si todas las personas somos iguales debemos ser, en potencia, igual de buenos, igual de inteligentes, igual de tolerantes, e igual de nobles. Si aceptamos esa idea como válida tenemos que aceptar también que por lo tanto, produciremos el mismo tipo de culturas buenas-inteligentes-tolerantes-nobles. Nuestras religiones aspirarán a los mismos ideales morales, etc.

“Todos somos iguales” es una idea que une a todas las facciones. La aceptan los socialistas. La aceptan los comunistas. La aceptan los ateos. Pero también la aceptan los liberales, los capitalistas, los católicos, los cristianos. La idea contraria, la idea de que somos diferentes y algunos somos mejores que otros, es cuando menos impopular.

Ahora, ¿de dónde viene esa creencia? ¿cuál es el origen? ¿por qué este concepto particular tiene tantos creyentes hoy? ¿Cuándo se creó? ¿Es una idea de los 60? ¿de 1790? ¿del Renacimiento? ¿de dónde ha salido?

Si nos apegamos a lo literal, el tema de los derechos humanos y de la igualdad/fraternidad/libertad nos recuerda a la Revolución Francesa. Pero las ideas salieron de la Ilustración. La igualdad es la idea que acabó con las monarquías (si todos somos iguales ¿cuál es la cualidad que tiene una familia específica y que les permite gobernarnos a todos los demás?) las suplantó por democracias, y nos trajo este estado de revolución permanente.

Del grupo que mencioné arriba, a los ateos, a los liberales y a los socialistas seguramente les guste ser identificados como herederos de la Ilustración. Después de todo, a la mayoría de ellos les gustaría pensar que sus creencias son producto de la razón y no de la fe. Pero ¿es La Ilustración el verdadero origen de la idea?

Que va, la idea es más antigua. Es una idea cristiana sacada directamente del Nuevo Testamento (1)(2). La gran innovación del proselitismo requería aglutinar a pueblos muy diferentes bajo una misma fe y la única manera de hacerlo era convencer a todo el mundo de que eran iguales entre sí y a todos los demás.

De ahí sacó la Ilustración las ideas acerca de la igualdad. No es una innovación. No es producto de la modernidad ni de la Revolución Francesa. Sino producto directo del cristianismo. La creencia secular en la idea de que todos somos iguales es en realidad una secta cripto-cristiana que oculta su origen teológico para disfrazarse de racional.

Por lo tanto, la Ilustración no fue realmente una reacción a la religión ni un abandono de la fe cristiana. Fue simplemente una adaptación del cristianismo que desechó su barniz divino y presentó el mismo contenido desde un punto de vista racional. Socialismo, comunismo, progresismo, liberalismo, capitalismo, etc, son todas herederas de la Revolución Francesa, de la Ilustración, y del Cristianismo, nacen de esa cepa ideológica.

La conexión entre la Ilustración y el cristianismo es evidente. François Fénelon, (arzobispo de Cambrai y tutor real del Delfin de Francia) escribió lo que posiblemente fue el mejor best seller de su época tanto en Francia como en el extranjero, traducido a todos los idiomas europeos: “Las Aventuras de Telémaco”. Escribió también una defensa de los derechos humanos:

Un pueblo es un miembro de la raza humana, que es la sociedad en su conjunto, de la misma forma en la que una familia es un miembro de una nación en particular. Cada individuo le debe incomparablemente más a la raza humana, que es la gran patria, de lo que le debe al país particular en el que nació (…) Abandonar el sentimiento humanitario no implica únicamente renunciar a la civilización y deslizarse hacia el barbarismo, sino además es unirse a la ceguera de las más brutas brigadas de salvajes. Es dejar de ser un hombre y convertirse en un caníbal.

Si olvidamos quién es el autor de la cita y modernizamos el lenguaje podríamos pensar que lo escribió un ateo, digamos, Richard Dawkins. O que se trata del soliloquio de un activista social cualquiera en youtube. Que es el ensayo de un estudiante de primer año de filosofía de la Complutense. Pero no, es el discurso de un arzobispo de 1690, el responsable de educar al delfín de Francia y de quien tomaría sus ideas Ilustradas tanto Luis XV de la Casa de Borbón como su hijo Luis XVI. Poner en práctica esas ideas le costaría la cabeza, a él, a su mujer, a la aristocracia francesa, al clero, y a cerca de 40 mil desgraciados más.

Cuando la realidad confronta la idea con un hecho concreto, el creyente busca una explicación que le permita continuar creyendo en su idea. Es decir, busca la explicación que le permita hacer a la realidad compatible con su filtro, porque lo contrario implicaría destruir todo su castillo de creencias. Lo que diferencia cada rama cripto-cristiana es que cada una encuentra explicaciones diferentes a las mismas contradicciones, y en eso es en lo que se diferencian.

Si buscamos las evidencias de que todos somos iguales no las encontramos por ninguna parte. Las evidencias apuntan justamente a lo contrario, a que existen enormes brechas entre sexos, entre personas, entre pueblos, razas, culturas, y religiones, y esas diferencias no son fáciles de reconciliar.

Para continuar creyendo que somos todos iguales se hace necesario encontrar una justificación externa que resuelva el problema sin comprometer la idea original. Si eres comunista justificas las diferencias con la idea del expolio que hace una clase sobre la otra. No se trata de una diferencia real entre las personas sino de privilegios materiales que unos heredan y otros no, o que unos ganan a costa de apropiarse del fruto del trabajo de los demás. Si nadie expoliara a los demás, todos seríamos iguales y el comunismo es la promesa de realizar ese sueño, el de la igualdad.

Si eres socialista interpretas las diferencias como el producto de una desigualdad de oportunidades. Es un problema del sistema que ha institucionalizado la opresión de las minorías. Es una opresión omnipresente que afecta cada ámbito de la vida y del que nadie se puede librar. Pero si aplicáramos la justicia social alcanzaríamos una verdadera igualdad de oportunidades, y entonces todos seríamos iguales.

Si eres liberal justificas las desigualdades desde el punto de vista de las decisiones individuales. Una persona está mejor que otra porque ha tomado mejores decisiones. Si un pueblo es peor que otro se le achaca la diferencia al sistema de gobierno. Es un problema de intervención del Estado o de falta de imperio de la ley. Los pueblos serían iguales si se limita el poder del Estado.

Para el capitalista las desigualdades son un problema de libertad de mercado. Si se amplía la libertad de mercado y se eliminan los obstáculos seremos iguales porque tendremos las mismas oportunidades de progresar.

El problema de estas cepas cripto-cristianas es que al sacrificar el aspecto divino de la religión católica en favor de una visión secular eliminan las restricciones del sistema. Para el cristianismo todos somos iguales… en Cristo. Lo que quiere decir es que para poder ser igual has de ser cristiano. Primero adoptas la fe, sus leyes, sus costumbres, y entonces serás igual. Pero si eliminas la fe de la ecuación entonces no hay restricción alguna. La creencia es igual de irracional en ambos casos (ninguna fe te hará igual a nadie más) pero mientras que la versión católica es simplemente una ficción, la versión cripto-cristiana es directamente destructiva.

Ninguna cosa es igual a las demás. Ser mujer y ser hombre son dos cosas completamente diferentes, tenemos diferentes necesidades, objetivos, formas de ser, etc. Las personas tampoco son iguales porque las hay mejores y peores. Hay gente noble y gente de mierda. Lo mismo ocurre con los pueblos, con las razas, y con las religiones. Ninguna cosa es igual a la otra. Puedes elegir creer en lo contrario, pero siempre será un acto de fe.

Locas del coño

April 10, 2016

Yael Farache

Estaba leyendo este estudio que señala que las religiones monoteístas comparten las mismas actitudes hacia la sexualidad porque son sistemas de garantía de la paternidad. Las religiones son la solución cultural a un problema biológico, al hecho de que solo la mujer tiene la seguridad de que el hijo que tiene es suyo. Resolverlo es importante porque de eso depende que un padre se involucre en la crianza de su hijo.

Un padre que está seguro de que su hijo es suyo, se involucra en su crianza. Un padre que no está seguro si el hijo de su mujer es suyo o no, difícilmente destinará recursos, esfuerzo y tiempo en protegerlos. A corto plazo la consecuencia directa de esa incertidumbre es la creación o la ausencia de la estructura familiar. A largo plazo de eso depende la civilización en su conjunto.

El estudio prueba que las diferentes religiones monoteístas funcionan como funcionaría hoy un test de ADN solo que a priori. El estudio es muy interesante pero no me voy a extender porque aunque me gusta hacer rabiar a los ateos, no es de esto que va el post de hoy. Si quieres leer el estudio puedes hacerlo en este enlace.

El hecho es que me topé con este párrafo mientras lo leía:

“Los Dogon no utilizan métodos anticonceptivos y el 83% de sus mujeres son muy fértiles (entre 7 y 13 bebés vivos). La duración mediana de la amenorrea es de 20 meses y la menstruación es un raro evento seguido rápidamente de otro embarazo.”

Hasta ahora no lo sabía, pero durante la lactancia las mujeres no ovulan, ni menstrúan si dan pecho ininterrumpidamente. Si una mujer queda embarazada son 9 meses sin regla, seguidos de 20 meses más de amenorrea, es decir, casi dos años y medio sin ciclo menstrual. Hay que admirar la belleza del cuerpo humano que es capaz de darle a la madre un respiro y que evita que el bebé tenga que competir con otro por los mismos recursos.

Ahora imagina por un momento que vives en una dimensión paralela, un mundo alternativo en el que el feminismo nunca existió, nadie ha escuchado hablar de la liberación femenina, de las mujeres independientes, ni de la empoderación. No existen los métodos anticonceptivos, nadie tiene sexo fuera del matrimonio y la gente mantiene aún la estructura social que tuvo la civilización durante los últimos 2 mil años.

En este mundo alternativo la tecnología es la misma que tenemos hoy, las ciudades son exactamente iguales, tenemos teles y iPads, tenemos internet y viajamos en avión. La única diferencia es que las mujeres no trabajan, no tienen carreras ni van a la universidad. La educación femenina se enfoca en el placer, en los sentidos, y se aprende en círculos ínter-generacionales de mujeres que enseñan a las más jóvenes todo lo que necesitan saber para triunfar en ese mundo: cómo llevar un hogar, cómo cuidar de los hijos, cómo complacer a su marido, cómo ser guapas.

Las mujeres se casan muy jóvenes, a partir de los 15 o 16 años y como no existen métodos anticonceptivos quedan embarazadas de inmediato. Una vez embarazadas no vuelven a tener la regla durante dos años y medio. Pasado el tiempo de lactancia vuelven a quedar embarazadas rápidamente. El ciclo menstrual no es realmente un ciclo, ni es importante, porque ocurre poco.

Una mujer de ese universo paralelo, a la edad de 30 años posiblemente tendría alrededor de cinco hijos, un matrimonio estable, y la regla sería una anécdota, algo que le ocurrió una vez, no lo recuerda muy bien. En nuestra cultura, sin embargo, una mujer de esta generación con 30 años ha tenido la regla unas 196 veces, no tiene hijo alguno ni marido conocido, toma un cóctel de pastillas anticonceptivas y antidepresivos, y aunque tiene muchos títulos universitarios porque pertenece a la generación más preparada, se acaba de enterar que durante la lactancia no viene la regla. Como profesional le va bien, tiene un trabajo de oficina que se ganó después de pasar media década de becaria y en el que le pagan 600 euros. Pero es una mujer empoderada, independiente, y realizada.

La tragedia moderna concluye cuando la mujer independiente alcanza la edad de 45 años, sin hijos y sin marido, su belleza se marchita y con ella se le termina su carousel de eat-pray-love. Se termina también la atención de los hombres, la ristra de beneficios propios de su sexo, su mejor arma para negociar, y lo único que le espera es una larga vida en soledad. Más le vale que su carrera haya merecido la pena, que su jefe se jubile a tiempo para que pueda ascender, y que su trabajo la satisfaga, porque será su único consuelo.

Mientras tanto lo de la regla como excepción o como regla puede parecer una tontería, pero es importante. Si eres mujer y sufres de ansiedad lo mejor que puedes hacer es anotar en un diario tu humor cada día. Anota antes de dormir si durante el día te sentiste calmada, ansiosa, nerviosa, preocupada, motivada, feliz, etc. Después de cinco o seis meses puedes buscar en las páginas de tu diario si existe alguna tendencia. Te adelantaré algo que no te esperas: los días de ansiedad coinciden en la mayoría de los casos con la fase lútea de tu ciclo menstrual. Los días de calma, alegría y alta motivación suelen coincidir con la fase folicular. Cada una dura 14 días más o menos.

Lo que quiere decir que las crisis de locura y cambios de ánimo no son solamente producto del “síndrome pre-menstrual” sino que es una realidad de todo el ciclo. El estrógeno que es la hormona que produces los primeros 14 días de tu ciclo y que preparan a tu cuerpo para la ovulación te hacen sentir feliz, calmada, motivada, y con energía. La progesterona que prepara tu cuerpo para la regla durante los siguientes 14 días te hace sentir deprimida, ansiosa, de mal humor, y hace que tu cerebro actúe de manera más lenta.

Creas en el diseño inteligente o en la evolución, el cuerpo de la mujer no está pensado para tener la regla una y otra vez de forma consecutiva y sin interrupción durante toda tu vida. Se supone que la regla es un evento que ocurre cada dos años entre un embarazo y otro. Este ciclo de hormonas al que nos sometemos todos los meses en nombre de la empoderación nos hace unas locas del coño. La mitad del mes las mujeres somos incapaces de tomar decisiones, de ser consecuentes, de pensar con la cabeza, de mantener la calma. Sufrimos de desórdenes alimenticios, depresiones, cuadros de ansiedad, y paranoias varias. Las feministas culpan al Patriarcado. La causa real son las hormonas.

El feminismo ha hecho creer a las mujeres occidentales que el sexo es un constructo social, que las diferencias entre los hombres y las mujeres son cosméticas. No es verdad. El sexo es una realidad biológica que afecta cada célula de nuestro cuerpo. Los roles sexuales no son producto de la cultura, sino de la biología. Si existe el Patriarcado es el resultado de nuestra biología y cambiarlo es primero imposible y segundo estúpido.

Por esa razón el feminismo no lucha en contra del machismo ni en contra del Patriarcado, la lucha real del feminismo es en contra de la feminidad, en contra de todas las diferencias que nos hacen ser mujeres y no hombres. La lucha feminista se basa en intentar hacer de la mujer un hombre y nunca seremos mejores que los hombres en la masculinidad.

La guerra del feminismo en contra de la feminidad es total. En el área sexual el feminismo busca igualar la sexualidad femenina con la masculina castrándola en el proceso. Las relaciones sexuales son solamente un detalle dentro de la rica vida sexual de la mujer. La sexualidad femenina incluye la gestación, el parto, y la lactancia. Pero las feministas reducen la sexualidad femenina a la regla y a follar que son los dos temas que las obsesionan, porque ese es el equivalente a la sexualidad masculina que se limita únicamente a follar y eyacular. La sexualidad femenina es más rica, es más compleja, y su conclusión natural es una nueva vida. Ni en ese último punto ceden las feministas y por eso defienden el aborto y los anticonceptivos.

En lo cultural la guerra es en contra de todos los valores de la feminidad que son la belleza, la juventud, el reposo, la sensualidad (una concepción del mundo basada en los sentidos a diferencia de la concepción masculina que se basa en la razón), la maternidad, y el hogar. Las feministas repudian todos los valores tradicionales de la feminidad, y se llevan por delante a los siglos de sabiduría de nuestras antepasadas en el proceso.

El feminismo, en resumen, envidia la masculinidad y por eso sacrifica la feminidad y a los hombres. Pretende eliminar la feminidad, apropiarse de la masculinidad y suplantar a los hombres. El resultado es un abandono de los roles femeninos y un enfrentamiento entre los hombres y las mujeres que es imposible de resolver porque hace que las mujeres compitan por los roles masculinos y los hombres, que son biológicamente incapaces de adoptar el rol femenino por excelencia, se sienten redundantes.

No existe ninguna otra ideología en la historia con la capacidad que tiene el feminismo de destrozar las familias y evitar que se creen familias nuevas. Con el feminismo ni siquiera es necesaria la garantía de la paternidad para mantener la estructura familiar porque se han dado a la tarea de convencer a las mujeres de que no desean tener hijos con nadie, les ha dado píldoras de hormonas que suprimen la ovulación, las ha convencido de que “el ciclo menstrual” es lo normal y el embarazo es la anomalía, y en resumen, las ha convertido en locas del coño cuya compañía es desagradable porque nadie les enseñó que ser complacientes es mejor que ser amargadas, que tener el pelo limpio es mejor que tenerlo sucio, y que tatuarse y decir palabrotas es cosa de marineros y ex-presidiarios, pero no de mujeres.

Calle “La Bola de Cristal”

February 7, 2016

Han hecho falta más de 30 años y que venga yo a decirlo para que la gente caiga en la cuenta de que los habían estado adoctrinando con marxismo desde pequeños con programas infantiles en la televisión pública.

En mi vídeo de ayer expliqué cómo el adoctrinamiento comunista no es un tema solo de Podemos, que no se limita a Carmena, su ayuntamiento, y el grupo de titiriteros filoetarras al que contrató para amenizar amenazar a los niños de Madrid. Se trata de una estrategia de la izquierda en su conjunto, que lo primero que hace al llegar al poder es utilizar todas las herramientas a su alcance para el adoctrinamiento ideológico.

Puse como ejemplo a los socialistas y La Bola de Cristal, un programa infantil que adoctrinó a los niños pequeños todos los sábados por la mañana en la televisión pública y que estuvo en antena entre 1984 y 1988.

Este es el vídeo:

Lo subí a mi canal de Youtube hace 24 horas. Antes de que subiera el vídeo nadie había relacionado el programa de carnaval del ayuntamiento de Carmena con la Bola de Cristal y los Electroduendes, la programación infantil de la televisión pública de los 80. Pero después de que subiera el vídeo parece que todo el mundo ha aprendido esa lección.

Esa es la razón por la que hago estos vídeos. En el panorama español hay poca gente ofreciendo un punto de vista diferente. Por lo general todos los periodistas rumian las mismas dos o tres ideas y no salen de ahí. Siento que merece la pena lo que estoy haciendo cuando veo a la gente usar los argumentos que les di.

Si haces una búsqueda en Twitter con el término “La Bola de Cristal” verás que un minuto antes de que yo subiera el vídeo sobre este tema nadie estaba hablando de eso. Un minuto después de publicarlo, incluso la gente que basa su día a día en Twitter en criticarme, repite lo que he dicho yo en el vídeo. El orden es este: ven el vídeo, me insultan, y después hacen uso de mis argumentos.

yael farache

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Los que echan mano al argumento no son los sospechosos habituales, no son periodistas de derecha, en esta ocasión es la marabunta, y le han dado la vuelta al argumento. Mientras que yo usé la Bola de Cristal como un ejemplo para explicar que esto es el M.O de la izquierda en general, la Marabunta lo usa para excusarse.

yael farache

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Haciendo gala de su merma moral e incapacidad para diferenciar entre el bien y el mal, la marabunta se pregunta que si TVE adoctrinaba a los niños en los 80 y no pasaba nada, ¿por qué vamos a empezar a enfadarnos ahora? Porque condenar el Capital y asesinar a una monja o ahorcar a un juez está al mismo nivel.

Pero quizás lo mejor de investigar el asunto Bola de Cristal en Twitter sea encontrarse con la cuenta de Twitter de Lolo Rico, creadora del programa, que debe estar encantada con el revival. Al final de mi vídeo dije que los frutos del adoctrinamiento de La Bola de Cristal los estaba cosechando hoy Podemos y así es. Lolo Rico ya era de Podemos en 1984.

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También era de Podemos Santiago Alba Rico, que por el apellido imagino que será hijo de Lolo Rico, o familiar cercano, y que seguramente recibió de ella el cargo de guionista del programa Bola de Cristal, en un tradicional despliegue de nepotismo marxista.

Cuando la izquierda llega al poder siempre busca ir un paso más allá. No hubiese sido suficiente para los socialistas entonces con poner una serie infantil de corte progresista. El socialismo ya estaba en el poder. Al adoctrinar siempre hay que subir el volumen ideológico. Por eso la Bruja Avería se reía de los socialistas y los Electroduendes promovían directamente el comunismo, Lolo Rico apoya a Podemos porque es el fruto de su esfuerzo. La misma razón es la que lleva a Carmena a pasar del comunismo y elegir un grupo titiritero ya directamente terroristafílico, asesino y pro-etarra… el comunismo ya llegó al poder en Madrid y ahora toca normalizar a sus aliados: etarras, yijadistas, etc.

Mientras todo esto pasa, Pablo Iglesias está con un smoking que le queda grande haciéndose selfies en los Goya, para que sea eso de lo que se hable mañana y no de los títeres, o yo qué sé… de que Carmena le quiere poner de nombre a una calle “Lolo Rico” por los servicios prestados a la causa. Los españoles, que no se dan cuenta de en la que ya están metidos, le ríen las gracias.

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Los verdaderos responsables de los ataques de Colonia

January 8, 2016

La interpretación más rastrera de los hechos la hizo la BBC cuando afirmó que los más de mil musulmanes que atacaron sexualmente a cientos de mujeres alemanas frente a la catedral de Colonia en Año Nuevo formaban parte de una banda criminal. Era un problema de bandas, parece.

La idea de “la banda” salió de dos lugares. El primero fue la policía de Colonia que, después de mentir “una velada exuberante y pacífica” la noche del 31, al día siguiente declaró que investigarían si acaso los atacantes formaban parte de una red de criminales de Dusseldorf. Ni se ha investigado ni se ha llegado a conclusión alguna. La segunda razón de la BBC para poner eso en sus titulares, es el hecho de que según testimonios de oficiales de la policía muchos de los atacantes habían viajado hasta Colonia específicamente para el evento. A un refugiado lo pillaron el día anterior viajando hacia Colonia con un hacha de carnicero de 30 centímetros en el bolsillo. La interpretación es que si muchos viajaron a Colonia es porque debía ser parte de un plan.

Las ideas del “lobo solitario” y del “terror doméstico” que usó la prensa para lavarle la cara al islam frente a ataques como el del Maratón de Boston o el ataque en las oficinas de Charlie Hebdo, no funcionarán con Colonia. Los atacantes son más de mil personas y la mayoría son refugiados. Por eso usan la idea de la banda. Si la hipótesis que maneja la gente es que se trata de los integrantes de una banda de crimen organizado, entonces no atacaron a las alemanas por motivos islámicos, sino que lo hicieron porque son criminales. Como si en lugar de atacarlas sexualmente, se tratara de carteristas. Pero no solamente ocurrió en Colonia. Hubo ataques parecidos en Hamburgo, en Zurich, en Helsinki, y en otras ciudades europeas. Si es el trabajo de una banda organizada de violadores, es una banda internacional. No, no se trata de una banda.

Puede parecer difícil que algo como esto ocurra, que mil hombres hagan un ataque de esta magnitud en conjunto, sin planificarlo primero. Por eso es tentador creer en la banda, o alternativamente en una teoría de la conspiración. Creer que hubo algún imam de por medio, que se les instruyó en las mezquitas a todos, en simultáneo, que fue una especie de Comando Musulmán, esto tampoco es cierto. Puede ser difícil de imaginar para un occidental, pero el ataque fue un fenómeno espontáneo. Es una costumbre.

Lo de arriba no son imagenes de Colonia. Ni de Hamburgo. Ni de Zurich. Es Egipto hace cuatro años, es lo que ocurrió en la Tahrir Square durante la “primavera árabe” cuando Mubarak renunció. La gente fue a celebrarlo a la plaza, y hubo 80 casos de ataques sexuales, los de Colonia fueron 90. La reportera surafricana Lana Logan sufrió uno de estos ataques cuando fue a grabar las celebraciones en Tahrir Square y contó el episodio en el programa 60 Minutos.

Víctima de Tahrir Square: Antes de que pudiera reaccionar sentí manos, muchas manos cogiéndome los pechos, cogiéndome los genitales, cogiendome por atras, no es solamente una persona, es una persona y otra y otra, y otra y yo grité porque pensé… si grito, si se dan cuenta, van a parar o alguien los va a detener o ellos mismos se detendrán porque se darán cuenta de que esto que me están haciendo está mal… y fue lo opuesto, cuanto más gritaba más frenéticos se ponían (…) También sentí como me quitaron la ropa interior, y cuando me quitaron todo miré hacia arriba y los vi hacerme fotos con sus móviles, vi los flashes de sus móviles. (…) Ni siquiera me di cuenta de que me estaban golpeando con palos y con un asta de metal, ni siquiera lo sentí porque el ataque sexual era lo único que estaba sintiendo en ese momento, como me violaban con sus manos una y otra y otra vez.


* Han eliminado de Youtube el vídeo del testimonio de las víctimas del que saqué la cita que está abajo. Si quieres ver un testimonio parecido de otra de las víctimas puedes pulsar aquí.

Víctima de Colonia: De repente nos cogieron por detras nos tocaron entre las piernas, nos tocaron por todas partes (…) Pensé que si nos quedabamos en medio de la multitud podían matarnos, podían violarnos y nadie se iba a dar cuenta. Lo único que quería era salir de ahí. Tenía miedo de que no podría salir de la multitud con vida. Tuve miedo de que si aparecía alguien con un cuchillo podrían violarme en el medio de la calle. Tengo pesadillas por la noche y no puedo dormir. Tengo miedo de salir sola de mi casa y tengo miedo de ir a ciudades grandes.

De acuerdo con la Policía de Colonia y con los testimonios de las víctimas, los atacantes eran del Norte de África y de países árabes. Muchas víctimas cuentan que los que las atacaron no hablaban alemán y que hablaban árabe. De acuerdo con la Policía de Colonia muchos eran refugiados, algunos atacantes rompían sus documentos diciendo que podían recibir nuevos en cualquier momento, o que Ángela Merkel los había invitado.

¿Qué tiene en común un país como Egipto con Argelia, Marruecos y Siria? ¿Qué tienen esos países en común con Afganistán y con Irak? ¿Por qué un inmigrante del Norte de África comparte costumbres con un indignado de la Primavera Árabe del Tahrir Square? Lo que tienen en común es que todos son países musulmanes. Comparten una serie de valores con respecto al trato a la mujer. Entienden el mundo desde la misma perspectiva.

Esa forma de vida que estipula el islam es diametralmente opuesta a nuestra forma de vida. El millón de refugiados al que Merkel le abrió de par en par las puertas el año pasado vienen de países en los que estos ataques son algo rutinario. En el mundo musulmán estas manifestaciones se dan con frecuencia en lugares públicos, casi siempre en espacios en los que hay una gran cantidad de gente y por lo tanto hay descontrol, y las víctimas suelen ser mujeres solas o en compañía de otras mujeres, porque según el islam una violación sólo se considera como tal cuando hay cuatro hombres que se presentan como testigos. Las mujeres que están solas, como las alemanas, no tienen la compañía de un familiar hombre que pueda testificar por ellas, así que bajo las leyes del islam violarlas no tiene consecuencias.

Algunos dicen que hay que tener paciencia con los refugiados y darles una educación, que no tienen por qué saber que en Occidente estas cosas están mal. Pero no se trata de eso. Cualquier persona sabe que disparar a una catedral está mal, o que arrancarle la ropa a una mujer en contra de su voluntad está mal. No les importa y lo hacen sin problema porque no les interesa cumplir las leyes europeas, para ellos la única ley es la islámica, es lo que conocen y es en lo que creen, no tienen intenciones de asimilarse.

Hoy, por primera vez en años, encuentro una crítica a la multiculturalidad en el seno mismo del progresismo online. Esta noticia llegó a la portada de Reddit y hace unas horas estaba la segunda.

yael farache

Pensé, al pulsar, que vería lo de siempre: no todos los refugiados Hitler también pensaba que. Pero para mi sorpresa lo que encontré fue justamente lo contrario. Los comentarios más votados eran los siguientes:

yael farache

yael farache

Tiene huevos que la misma multitud que hace una semana hubiese sepultado estos comentarios en el olvido bajo una montaña de votos negativos, que compara a Trump con Hitler por sugerir que hay que eliminar la inmigración de musulmanes a EEUU hasta que entendamos qué es lo que está pasando, hoy vota estos comentarios hasta el tope. Los mismos que aplaudían a la Merkel, que ponían la foto de Aylan en Facebook, los que pintorreaban “Welcome Refugees” y donaban su dinero a ONGs, los mismos que insultaban a los pocos que nos atrevíamos a discrepar son los que hoy piden deportar a los culpables.

Este no es un ejercicio de hipocresía. En su momento creían que (a) de todo corazón había que llenar Europa de refugiados musulmanes, y en este momento creen que (b) hay un problema en Europa con el islam. Lo que no llegan a hacer es el ejercicio de conectar ambas cosas. No asumen que el problema (b) es el efecto directo de la causa (a). Que gracias a su activismo, un millón de musulmanes entraron a Alemania y fue por eso que ocurrió lo de Colonia.

Es el resultado de generaciones criadas en una ideología que invita a desconocer que cada acción tiene una consecuencia. De la misma manera en la que no son capaces de aceptar que si no trabajas la consecuencia es que no tendrás dinero y que nadie tiene por qué pagarte un sueldo, de la misma forma en la que se deshacen de un embarazo porque no aceptan que es la consecuencia natural de tener sexo, de la misma manera en la que no conciben la idea de que si alguien tiene dinero es porque seguramente ha trabajado para tenerlo, que si una persona no se toma la molestia de cumplir las leyes para entrar a un país por la vía legal la consecuencia natural es que lo deporten, cometa o no cometa crímenes violentos, que si alguien no controla sus impulsos y come hasta la obsesidad mórbida la consecuencia es que no será atractiva al sexo opuesto, de la misma manera en la que intentan separar las consecuencias de casi cualquier acto, son incapaces de aceptar que la responsabilidad de los ataques de Colonia no la tienen los musulmanes, la tienen ellos.

Ángela Merkel ha dicho, un millón de refugiados después, que los refugiados tienen un nivel de criminalidad más elevado que los europeos y que habrá que frenar la ola de inmigrantes. Ha dicho también que no descansarán hasta encontrar a los responsables de los ataques de Colonia para que se haga justicia. No tienen que buscarlos muy lejos. La primera responsable de los ataques de Colonia es Ángela Merkel. Los musulmanes tienen una cultura retrógrada y la han tenido desde el SVII. Hace cientos de años que eso había dejado de ser un problema para Europa. Si los musulmanes quieren practicar sus costumbres en Siria o en Egipto, no hay ningún problema. La diversidad está bien siempre y cuando existan las divisiones, siempre y cuando haya una separación. Cuando Merkel invitó a los refugiados a inundar su patria no sólo estaba invitando a los individuos, estaba invitando también a sus ideas, le estaba abriendo la puerta al islam. La primera responsable de los ataques de Colonia es Ángela Merkel y los miles de tontos útiles que le aplaudieron en su momento. Los que iban a las estaciones de tren con paquetes de comida. Los que manifestaron su apoyo a los refugiados, los que escribieron largos posts en Reddit celebrando la hospitalidad de Alemania. El islam es el el capote, el torero es la izquierda.