Chuleta de rebajas
by Yaya.
Síndrome de rebajas: llegar a la tienda en un estado de frenesí total. Tu amiga te ha llamado para decirte que ese bolso que tanto querías está rebajado y queda sólo uno. Entrar por la puerta pero no ir directo hacia el bolso. No. Quedarte en la entrada dando codazos porque no puede ser que todas estas señoras sean tan maleducadas de no hacerte un mínimo espacio para ver los abrigos. A lo lejos ves algo de un color llamativo, una bufanda, no, unos guantes, da igual, los coges. Frente al rack de zapatos perder el glamour: luchar a muerte por el último modelo de botines de leopardo que ni siquiera es tu talla, pero que con calcetines seguro te quedan bien. Dos horas en la cola del probador. Pagar y llevarte siete bolsas, pero no sentirte para nada realizada. Sentir en cambio una sensación de culpa que sólo puede ser matizada con una buena torta de chocolate que echa por tierra tu primera resolución de año nuevo. Días después cuando tienes el valor de abrir las bolsas y enfrentarte a tu compra, te das cuenta de que no quieres la mitad de lo que compraste. Que mal. Quieres devolverlo pero olvidaste leer las letras pequeñas que ponen que no hay devolución en prendas rebajadas.
Parece mentira que la mujer anterior sea la misma que ahorró toda la temporada. La que vio unos zapatos magníficos que no compró porque no estaba segura de tener con qué combinarlos. La que tenía el poder de voluntad de rechazar un vestido bello pero que era demasiado elegante y no tenía ocasión para usarlo. La misma mujer a la que meses antes se le aceleró el corazón con la cazadora de aviador de Burberry, pero tuvo la sabiduría suficiente para contenerse, y aún más: de rechazar la copia de Mango porque era obvia. ¿Cómo es que una mujer puede convertirse en un animal sin moral en época de rebajas?
No estamos muy seguros de la biología del síndrome de rebajas, pero sí podemos ayudarte para aprovechar las rebajas y que no se aprovechen de ti.
1. Qué evitar y qué comprar
2. Usa la página web
La mayoría de nuestras tiendas favoritas tienen página web. Puedes usar el catálogo para escoger las prendas que te interesan de antemano. Haz capturas de pantalla con el iPhone (si no tienes un teléfono inteligente puedes anotar los códigos de las prendas en un papel)
3. Haz una pregira
Ir de antemano a las tiendas y probarte las prendas que has seleccionado es super útil. Te ayuda a refinar tu lista de opciones y a escoger lo que te quieres llevar. De esta manera el día de rebajas sólo tienes que ir a la tienda, coger tu talla e ir a caja. Te recomendamos escoger una tienda que no esté en el centro, algo un poco más alejado puede ahorrarte tumultos innecesarios.
4. Ve al revés
Peina la tienda de atrás para adelante. Suena obvio pero no lo es: la mayoría se queda en la puerta mirando los descuentos más fuertes y creando desorden. Normalmente los mejores items están atrás, donde no hay tanta gente y puedes revisar con calma. Así para el momento en el que llegas a la puerta ya has cogido lo mejor y ni te interesan esos aburridos pantalones de pinza.
5. Llévate un tote bag vacío
A veces las dos manos no son suficientes y no hay por qué sentirse incómoda. Muchas tiendas te ofrecen un bolso tote en la entrada para facilitarte el trabajo, pero aquí en España no es frecuente, así que llévate uno tuyo. Si la dependienta te dice algo muéstrale el bolso y dile que es porque no puedes cargar tantas prendas.
6. En el probador
Si a pesar de todas las precauciones tienes que probarte algo, coge dos tallas de la misma prenda (ej: S y M) y si estás indecisa con el color coge cada una de un color diferente. Cuando hay rebajas la tienda es un caos y no conseguirás a un dependiente que te de una mano y te traiga una talla más. Ármate de paciencia en la fila: nada de lo que hagas la va a acelerar y estar de mal rollo no ayuda.
7. En la caja
PAGA CON EFECTIVO. No subestimes la importancia de este punto. Si en una semana quieres devolver cualquier cosa, será mucho más fácil. Cuando pagas con tarjeta tienes que lidiar con la tienda y con el banco, y los bancos suelen tomarse demasiadas libertades con las devoluciones (pueden retener tu dinero hasta por un mes).
8. No pelees
No importa que tan fabuloso sea, no vale la pena.
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