Dirigente timorato de VOX me escribe una misiva

April 2, 2016

Os regalo una verdad universal: La gente normal no le escribe a un desconocido por email. Si recibes un email de un desconocido sin un propósito claro hay altas probabilidades de que sea una persona rara o de que pretenda hacerte responsable de alguno de sus problemas. Lo mejor que puedes hacer es no responder. Por eso hace un mes, cuando recibí este primer email de un dirigente del partido VOX no respondí.


*Se refiere a este vídeo que hice sobre Donald Trump

Un partido de derecha moderno” – Lo primero que pensé cuando leí esa frase es que me estaban escribiendo directamente desde la Movida Madrileña. La primera señal de que VOX es un partido político de y para timoratos está ahí, en esa frase. ¿Qué clase de derecha es la que considera que ser moderno es una virtud? La derecha es ante todo una posición de admiración hacia el pasado, hacia la tradición, la herencia, las virtudes, y el orden. Ser moderno (como actitud) nunca ha sido una aspiración de la derecha. Es una contradicción.

Esa afirmación es una señal de vergüenza: “somos de derecha, pero tranquilo, no somos reaccionarios, no queremos regresar al pasado, el presente es mejor. Las tradiciones están obsoletas, hay que innovar. Somos modernos, nos ajustamos a tu vida moderna, luchamos por la igualdad de género, nos preocupa el medio ambiente, nos caen bien las madres solteras y los ateos. Somos tuiteros. Estamos en todo. El que no esté colocao que se coloque.”

Un partido democrático que cumple las expectativas” – No encuentra tampoco contradicción este desconocido entre decir eso y comentar más tarde que VOX no ha obtenido representación alguna en el congreso. Como si las expectativas que tiene cualquiera hacia su partido político fuesen otras que ganar escaños en el Congreso, como si la democracia fuese otra cosa que un concurso de popularidad, como si permitiese algún triunfo distinto que ese. Un partido sin peso político es un club de fans.

Pero lo más triste de todo es que si buscas VOX en Google lo primero que te sale, como resultado de la búsqueda, es esto:

¡El eslogan del partido es “tu voz en el congreso”! No han sido capaces ni siquiera de cumplir con su propio eslogan. Son un partido fracasado. Son redundantes. Si quieres un partido marxista disfrazado de derecha ya tienes el partido de Rajoy o el de Albert Rivera. La derecha en España no existe.

Precisamente porque VOX no es de derecha se le escapó una oportunidad de oro. La gente observa lo que está pasando con miedo y con rabia. Los refugiados no son refugiados, no son mujeres ni son niños, muchos no vienen de Siria y tampoco tienen la intención de refugiarse y la gente lo sabe. Sabe también que nos invaden con la complicidad de nuestros líderes que lo único que proponen es que la gente se refugie de los refugiados. No quieren más ataques terroristas en sus ciudades, están cansados de las excusas, de además tener que pagar con su dinero la seguridad social de los mismos que quieren destruirnos. Lo único que hace falta es un partido que represente a la mayoría silenciosa, que los defienda. Si en España hoy existiese una persona de derecha capaz de explicarle a la gente lo que es la derecha de verdad,tendría muchas posibilidades de ser el proximo presidente del gobierno.

En lugar de eso VOX ha elegido ser una derecha moderna y timorata, ponerse un nombre y un logo de compañía de telefonía móvil, y demostrarnos que la derecha también es muy buena, muy tolerante, muy igualitaria.

Pienso todas estas cosas pero esa no es la razón por la que no le respondí el email. No le respondí porque era un desconocido sin un propósito claro y eso nunca termina bien. El tiempo me dio la razón porque hoy, 1ero de Abril, un mes después de escribirme el primer email, el desconocido de VOX me ha escrito por segunda vez, en esta ocasión lo hace para desdecirse de todo lo que dijo en su email anterior. Ya no le encantan mis vídeos ni me felicita por mi labor. Fue todo un error.

Quizás tú que lees esto no tienes un olfato tan fino como el mío para detectar de qué pata cojea la mesa, pero intuyo que me escribe hoy por cobardía. Quiere desmarcarse. Vio mi último vídeo, consideró que me iban a acusar de racismo y no quería verse involucrado. Lo que le da miedo es la remota posibilidad de que alguien descubra que él alguna vez me escribió un email para felicitarme y que lo metieran a él también en el saco. Por eso da un paso adelante y me insulta antes de que lo hagan los demás: “¡eres una racista! (yo no, ¿eh?) ¡Eres una clasista!”. Ignacio Minguez Martinez en nombre de “la derecha moderna” pretende insultarme llamándome clasista como un comunista cualquiera. Por complejo, por cobardía, y porque ni siquiera sabe lo que significa ser conservador.

Que quede claro que en España no hay ni un sólo partido de derecha. Hay marxistas que saben que lo son, son comunistas y lo dicen sin problema, y esos son mucho más respetables porque a pesar de ser delincuentes, al menos son sinceros, son consecuentes. Después hay marxistas que se disfrazan de derecha y van de conservadores pero que en la práctica se comportan igual que los primeros.

Así que después de revisar las evidencias hay que hacerse las preguntas pertinentes: ¿Existe en España un partido de derecha? ¿Nos va a defender alguien de las hordas de musulmanes? ¿Hay alguien dispuesto a vigilar las mezquitas? ¿Cerrará algún partido las mezquitas que difundan mensajes de odio? ¿Se opondrá alguien a las cuotas de refugiados de la UE? Si nos guiamos por el partido que me escribió un email lo único que parece que nos van a dar es un plan de 10 céntimos el minuto.

Estoy en Madrid, hace solo 24 horas que llegué a España y en estas pocas horas soy capaz de concluir que la derecha en España soy yo. Yael Farache.

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