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EMAILS: EL REGRESO

El email es un sistema arcaico. Una herramienta de principios de internet, de cuando las webs estaban alojadas en Geocities y los buscadores funcionaban como las páginas amarillas. Por entonces no existían ni los foros y si te interesaba un tema lo más parecido que tenías a las comunidades de hoy eran mailing lists de cientos de usuarios todos respondiéndose entre sí.

Es posible que algún conocido, más puntualmente una tía o un vecino, te envíe unos emails en cadena muy tiernos con fotos de gatitos o presentaciones de powerpoint sobre lo importante que es ahorrar energía en tu casa, y cuando te la encuentras por la calle o te llama por teléfono te pregunte si lo abriste, si recibiste ese email en cadena que tanto le gustó.

Si como yo tienes poca paciencia ya tuviste tu propia cruzada personal en contra del spam y los forwards en algún punto de 2002 cuando Hotmail era incapaz de filtrar los emails sobre agrandamiento de penes, pastillas que te quitan el apetito y el último video porno de Britney Spears. De ahí aprendiste que con el email hay que tener poca paciencia: redirigiste todo a la papelera, y a la mínima que alguien te envía algo que no solicistaste ya lo tildas de SPAM. Te da satisfacción pulsar sobre el botón de spam.

Sin embargo, me he dado cuenta de que ese trato no se extiende a las redes sociales. En twitter, en facebook, intercambiamos enlaces con frenesí, hacemos click en todos lados y nos reímos sin problema. Si la información es la misma ¿a qué se debe nuestro cambio de actitud? ¿Es el email como el coche? ¿Es el email un lugar en el que entras y te transformas en una versión más antipática de ti mismo?

Creo que la razón es que no aprendimos a sentir recelo hacia las redes sociales, el spam nació con el email y transformó nuestra manera de verlo, pero cuando llegamos a Facebook y a Twitter ya teníamos experiencia con el spam, entendíamos que era parte de la experiencia de internet y convivimos con él sin problema.

Es probable que hayas eliminado tantas cosas de tu email que a estas alturas tu inbox parezca un desierto. Una pantalla estática a la que solo te llegan malas noticias: emails de tu jefe, láminas de la clase de estadística, estados de cuenta del banco, facturas del Apple Store. Por lo menos así era el mío.

Hace poco me di cuenta de que es posible recibir información agradable por email. No spam, no basura, ni catálogos de tiendas ni forwards de tu tía. Es posible suscribirte a tus páginas favoritas por email y recibir el mismo tipo de información que lees en las redes sociales (o en google reader) pero directamente en tu email. Cuando superas la antipatía y la intolerancia a que te lleguen cosas por email descubres que es más agradable leerlo así.

Por ejemplo, si decides seguir una tienda por twitter, sólo te enterarás de los descuentos cuando estés en twitter al mismo tiempo que el becario de la tienda. Si te quedas sin batería en el teléfono, si sales y no estás pendiente, o lo que sea, te lo pierdes. Lo mismo pasa con los blogs que te gusta leer, las revistas y los periódicos.

En Facebook es peor porque ni siquiera depende de ti. Aunque estés suscrito a la página de la tienda o blog, no todo lo que ponen sale en tu muro, las probabilidades de que aparezca allí dependen casi en su totalidad de los likes y los comentarios que tenga la entrada. Básicamente dependes de que al resto de los seguidores les guste lo mismo que a ti.

En cambio, cuando recibes las cosas por email eres tú el que decide cuándo leerlas. Lo tienes todo junto en un mismo lugar. No dependes de que nadie le de like a las cosas. Básicamente no te pierdes nada a menos de que tú lo decidas. Además aunque no lo abras hoy, puedes volver a verlo mañana o pasado o el año que viene. Tienes un registro de todo.

Con esa idea creé el newsletter de Acapulco70, pero además le di un giro interesante: absolutamente todo lo escribo yo a mano. En lugar de tener un sistema que extrae de mi blog los últimos posts y los envía por email a mi lista, yo creo nuevos contenidos que son exclusivos del newsletter.

Eso me permitió dividir el contenido de mi blog. Si me sigues desde hace tiempo habrás notado que antes solía escribir muchos posts a la semana con música, videos interesantes, pelis, series, y libros; y que he dejado de hacerlo. No dejé de hacerlo, lo que hice fue dividir el contenido de mi blog en dos: aquí pongo los artículos largos, el material más jugoso, y por email envío lo divertido, los enlaces sueltos, fotos, confesiones, y todo lo que me encuentro por ahí. Es literalmente el newsletter más sexy de internet.

Si quieres saber cómo son los newsletters antes de recibirlos, puedes pulsar aquí para ver el último que envié. Si te gusta la idea y quieres recibir los próximos te puedes suscribir aquí: http://eepurl.com/i0tT1

De nada.

Esta entrada fue publicada el 02 October 2012