Lo que quería el padre de Aylan era arreglarse los dientes

September 15, 2015

“Mi hermano no tiene dientes y yo estaba intentando ayudarlo a arreglarse los dientes, pero necesitaría al menos 14 mil dólares o más, porque para quitarse la dentadura postiza necesitará ponerse implantes. Le dije que no podía enviarle esa cantidad de dinero de una sola vez.” Contó en una entrevista Fatima Kurdi, la hermana de Abdula Kurdi, el padre de Aylan, el niño sirio de 3 años que apareció ahogado en las costas de Turquía.

“A mi padre se le ocurrió la idea. Le dijo [a Abdula] que se fuera a Europa para que sus hijos tengan un mejor futuro, que creía que debía hacer eso y entonces ver si se arreglaba los dientes.”

De acuerdo con los medios la familia de Aylan estaba huyendo de Siria en calidad de refugiados. En realidad llevaban 3 años viviendo en Turquía, a salvo de las masacres sirias. La razón por la que estaban trasladándose a Europa es que Abdula quería arreglarse los dientes y no tenía el dinero para hacerlo en Turquía. Por suerte, en Alemania, el starter pack de refugiado sirio lo incluye todo: casa, seguridad social, ayudas, becas, clases de alemán. Desconozco si la seguridad alemana incluye salud dental, si cubriría los implantes de Abdula o no, pero lo que sí es seguro es que si tienes una beca todo incluído por un año, por poco dinero que ganes, puedes destinarlo en su totalidad a pagarte el mejor dentista. Algo que no podrías hacer en Turquía si tienes que dar de comer a tus hijos y pagar el alquiler.

No es la única historia turbia acerca de los Kurdi. Hace unos días, un canal de televisión australiano desmintió la versión del padre de Aylan acerca de cómo ocurrió el naufragio. Para ello entrevistaron a otras víctimas del mismo accidente.

La versión original, la que contó Abdula Kurdi a los medios, es que el dueño del bote fue negligente, no se fijó en que las condiciones no eran óptimas para navegar, y cuando se hizo evidente que las olas eran demasiado altas, el hombre saltó por la borda y regresó a la orilla a nado. El bote encalló y murieron 12 personas incluyendo los hijos y la mujer de Abdula.

Ahmed Hadi Jawwad y su mujer Zainab Abbas, perdieron a su hija de 11 años y a su hijo de 9, que murieron ahogados en el mismo naufragio. Esto es lo que dijeron:

“La historia que contó es falsa, no sé por qué mintió, quizás por miedo.” dijo Zainab Abbas “Era él quién iba conduciendo el bote, desde que zarpó hasta que se hundió” Añadió que Kurdi llenó la embarcación con más gente de la que podía ir en el bote de manera segura, y que no tenía suficientes chalecos salvavidas para todos los tripulantes. Además contó que Kurdi era parte del grupo de traficantes y que después del accidente les suplicó que no contaran la verdadera historia.

Lo que hace que una foto sea tan poderosa, es precisamente el hecho de que carece de contexto. Cuando ves la foto de un niño muerto en una orilla, la sensación de indignación es automática. Por la naturaleza de la imagen no hay espacio para la historia, ni para el contexto, lo único que recibimos es la imagen de un instante. Es muy fácil coger una imagen impactante e inventar un cuento a su alrededor que apoye nuestra narrativa. Es la forma más fácil de manipular la opinión de los demás.

En el caso de Aylan, es lamentable que una persona irresponsable como Abdula Kurdi tenga hijos y que sean ellos las víctimas de las malas decisiones de su padre. Pero cuando contamos la historia de lo que ocurrió al revés, estamos desplazando la responsabilidad a otros. Si alguien es responsable de la muerte de Aylan no es Europa, ni es Turquía, ni son los traficantes. Es el padre del niño, que arriesgó la vida de toda su familia para que Alemania le pagara los dientes.