Los verdaderos responsables de los ataques de Colonia

January 8, 2016

La interpretación más rastrera de los hechos la hizo la BBC cuando afirmó que los más de mil musulmanes que atacaron sexualmente a cientos de mujeres alemanas frente a la catedral de Colonia en Año Nuevo formaban parte de una banda criminal. Era un problema de bandas, parece.

La idea de “la banda” salió de dos lugares. El primero fue la policía de Colonia que, después de mentir “una velada exuberante y pacífica” la noche del 31, al día siguiente declaró que investigarían si acaso los atacantes formaban parte de una red de criminales de Dusseldorf. Ni se ha investigado ni se ha llegado a conclusión alguna. La segunda razón de la BBC para poner eso en sus titulares, es el hecho de que según testimonios de oficiales de la policía muchos de los atacantes habían viajado hasta Colonia específicamente para el evento. A un refugiado lo pillaron el día anterior viajando hacia Colonia con un hacha de carnicero de 30 centímetros en el bolsillo. La interpretación es que si muchos viajaron a Colonia es porque debía ser parte de un plan.

Las ideas del “lobo solitario” y del “terror doméstico” que usó la prensa para lavarle la cara al islam frente a ataques como el del Maratón de Boston o el ataque en las oficinas de Charlie Hebdo, no funcionarán con Colonia. Los atacantes son más de mil personas y la mayoría son refugiados. Por eso usan la idea de la banda. Si la hipótesis que maneja la gente es que se trata de los integrantes de una banda de crimen organizado, entonces no atacaron a las alemanas por motivos islámicos, sino que lo hicieron porque son criminales. Como si en lugar de atacarlas sexualmente, se tratara de carteristas. Pero no solamente ocurrió en Colonia. Hubo ataques parecidos en Hamburgo, en Zurich, en Helsinki, y en otras ciudades europeas. Si es el trabajo de una banda organizada de violadores, es una banda internacional. No, no se trata de una banda.

Puede parecer difícil que algo como esto ocurra, que mil hombres hagan un ataque de esta magnitud en conjunto, sin planificarlo primero. Por eso es tentador creer en la banda, o alternativamente en una teoría de la conspiración. Creer que hubo algún imam de por medio, que se les instruyó en las mezquitas a todos, en simultáneo, que fue una especie de Comando Musulmán, esto tampoco es cierto. Puede ser difícil de imaginar para un occidental, pero el ataque fue un fenómeno espontáneo. Es una costumbre.

Lo de arriba no son imagenes de Colonia. Ni de Hamburgo. Ni de Zurich. Es Egipto hace cuatro años, es lo que ocurrió en la Tahrir Square durante la “primavera árabe” cuando Mubarak renunció. La gente fue a celebrarlo a la plaza, y hubo 80 casos de ataques sexuales, los de Colonia fueron 90. La reportera surafricana Lana Logan sufrió uno de estos ataques cuando fue a grabar las celebraciones en Tahrir Square y contó el episodio en el programa 60 Minutos.

Víctima de Tahrir Square: Antes de que pudiera reaccionar sentí manos, muchas manos cogiéndome los pechos, cogiéndome los genitales, cogiendome por atras, no es solamente una persona, es una persona y otra y otra, y otra y yo grité porque pensé… si grito, si se dan cuenta, van a parar o alguien los va a detener o ellos mismos se detendrán porque se darán cuenta de que esto que me están haciendo está mal… y fue lo opuesto, cuanto más gritaba más frenéticos se ponían (…) También sentí como me quitaron la ropa interior, y cuando me quitaron todo miré hacia arriba y los vi hacerme fotos con sus móviles, vi los flashes de sus móviles. (…) Ni siquiera me di cuenta de que me estaban golpeando con palos y con un asta de metal, ni siquiera lo sentí porque el ataque sexual era lo único que estaba sintiendo en ese momento, como me violaban con sus manos una y otra y otra vez.


* Han eliminado de Youtube el vídeo del testimonio de las víctimas del que saqué la cita que está abajo. Si quieres ver un testimonio parecido de otra de las víctimas puedes pulsar aquí.

Víctima de Colonia: De repente nos cogieron por detras nos tocaron entre las piernas, nos tocaron por todas partes (…) Pensé que si nos quedabamos en medio de la multitud podían matarnos, podían violarnos y nadie se iba a dar cuenta. Lo único que quería era salir de ahí. Tenía miedo de que no podría salir de la multitud con vida. Tuve miedo de que si aparecía alguien con un cuchillo podrían violarme en el medio de la calle. Tengo pesadillas por la noche y no puedo dormir. Tengo miedo de salir sola de mi casa y tengo miedo de ir a ciudades grandes.

De acuerdo con la Policía de Colonia y con los testimonios de las víctimas, los atacantes eran del Norte de África y de países árabes. Muchas víctimas cuentan que los que las atacaron no hablaban alemán y que hablaban árabe. De acuerdo con la Policía de Colonia muchos eran refugiados, algunos atacantes rompían sus documentos diciendo que podían recibir nuevos en cualquier momento, o que Ángela Merkel los había invitado.

¿Qué tiene en común un país como Egipto con Argelia, Marruecos y Siria? ¿Qué tienen esos países en común con Afganistán y con Irak? ¿Por qué un inmigrante del Norte de África comparte costumbres con un indignado de la Primavera Árabe del Tahrir Square? Lo que tienen en común es que todos son países musulmanes. Comparten una serie de valores con respecto al trato a la mujer. Entienden el mundo desde la misma perspectiva.

Esa forma de vida que estipula el islam es diametralmente opuesta a nuestra forma de vida. El millón de refugiados al que Merkel le abrió de par en par las puertas el año pasado vienen de países en los que estos ataques son algo rutinario. En el mundo musulmán estas manifestaciones se dan con frecuencia en lugares públicos, casi siempre en espacios en los que hay una gran cantidad de gente y por lo tanto hay descontrol, y las víctimas suelen ser mujeres solas o en compañía de otras mujeres, porque según el islam una violación sólo se considera como tal cuando hay cuatro hombres que se presentan como testigos. Las mujeres que están solas, como las alemanas, no tienen la compañía de un familiar hombre que pueda testificar por ellas, así que bajo las leyes del islam violarlas no tiene consecuencias.

Algunos dicen que hay que tener paciencia con los refugiados y darles una educación, que no tienen por qué saber que en Occidente estas cosas están mal. Pero no se trata de eso. Cualquier persona sabe que disparar a una catedral está mal, o que arrancarle la ropa a una mujer en contra de su voluntad está mal. No les importa y lo hacen sin problema porque no les interesa cumplir las leyes europeas, para ellos la única ley es la islámica, es lo que conocen y es en lo que creen, no tienen intenciones de asimilarse.

Hoy, por primera vez en años, encuentro una crítica a la multiculturalidad en el seno mismo del progresismo online. Esta noticia llegó a la portada de Reddit y hace unas horas estaba la segunda.

yael farache

Pensé, al pulsar, que vería lo de siempre: no todos los refugiados Hitler también pensaba que. Pero para mi sorpresa lo que encontré fue justamente lo contrario. Los comentarios más votados eran los siguientes:

yael farache

yael farache

Tiene huevos que la misma multitud que hace una semana hubiese sepultado estos comentarios en el olvido bajo una montaña de votos negativos, que compara a Trump con Hitler por sugerir que hay que eliminar la inmigración de musulmanes a EEUU hasta que entendamos qué es lo que está pasando, hoy vota estos comentarios hasta el tope. Los mismos que aplaudían a la Merkel, que ponían la foto de Aylan en Facebook, los que pintorreaban “Welcome Refugees” y donaban su dinero a ONGs, los mismos que insultaban a los pocos que nos atrevíamos a discrepar son los que hoy piden deportar a los culpables.

Este no es un ejercicio de hipocresía. En su momento creían que (a) de todo corazón había que llenar Europa de refugiados musulmanes, y en este momento creen que (b) hay un problema en Europa con el islam. Lo que no llegan a hacer es el ejercicio de conectar ambas cosas. No asumen que el problema (b) es el efecto directo de la causa (a). Que gracias a su activismo, un millón de musulmanes entraron a Alemania y fue por eso que ocurrió lo de Colonia.

Es el resultado de generaciones criadas en una ideología que invita a desconocer que cada acción tiene una consecuencia. De la misma manera en la que no son capaces de aceptar que si no trabajas la consecuencia es que no tendrás dinero y que nadie tiene por qué pagarte un sueldo, de la misma forma en la que se deshacen de un embarazo porque no aceptan que es la consecuencia natural de tener sexo, de la misma manera en la que no conciben la idea de que si alguien tiene dinero es porque seguramente ha trabajado para tenerlo, que si una persona no se toma la molestia de cumplir las leyes para entrar a un país por la vía legal la consecuencia natural es que lo deporten, cometa o no cometa crímenes violentos, que si alguien no controla sus impulsos y come hasta la obsesidad mórbida la consecuencia es que no será atractiva al sexo opuesto, de la misma manera en la que intentan separar las consecuencias de casi cualquier acto, son incapaces de aceptar que la responsabilidad de los ataques de Colonia no la tienen los musulmanes, la tienen ellos.

Ángela Merkel ha dicho, un millón de refugiados después, que los refugiados tienen un nivel de criminalidad más elevado que los europeos y que habrá que frenar la ola de inmigrantes. Ha dicho también que no descansarán hasta encontrar a los responsables de los ataques de Colonia para que se haga justicia. No tienen que buscarlos muy lejos. La primera responsable de los ataques de Colonia es Ángela Merkel. Los musulmanes tienen una cultura retrógrada y la han tenido desde el SVII. Hace cientos de años que eso había dejado de ser un problema para Europa. Si los musulmanes quieren practicar sus costumbres en Siria o en Egipto, no hay ningún problema. La diversidad está bien siempre y cuando existan las divisiones, siempre y cuando haya una separación. Cuando Merkel invitó a los refugiados a inundar su patria no sólo estaba invitando a los individuos, estaba invitando también a sus ideas, le estaba abriendo la puerta al islam. La primera responsable de los ataques de Colonia es Ángela Merkel y los miles de tontos útiles que le aplaudieron en su momento. Los que iban a las estaciones de tren con paquetes de comida. Los que manifestaron su apoyo a los refugiados, los que escribieron largos posts en Reddit celebrando la hospitalidad de Alemania. El islam es el el capote, el torero es la izquierda.