Marine Le Pen tiene dos problemas

March 1, 2017

Ayer encontré en internet una traducción de los 144 puntos del programa político de Marine Le Pen. Parecía la carta a los Reyes Magos que yo escribiría si fuese francesa. Lo tiene todo:

1. Expulsión de los inmigrantes ilegales
2. Expulsión de los musulmanes con lazos a organizaciones terroristas si son inmigrantes o si tienen doble nacionalidad.
3. Cierre de las mezquitas financiadas por terroristas.
4. Una especie de Frexit: salir de la zona Schengen y del euro para recuperar la moneda francesa y las fronteras nacionales.
5. Reducción de los cargos públicos
6. Mantenimiento de los programas sociales.

Pero Marine Le Pen tiene dos problemas. El primero es que no es Donald Trump.
Mientras que Trump financió su propia campaña en las primarias y para las generales solamente aceptó donaciones de sus amigos, Le Pen no tiene dinero, es una mujer que ha dedicado su vida entera a la política. Este programa que ha presentado es casi imposible de implementar si, como Le Pen, dependes de donaciones y préstamos de terceros.

Aquí cabe acotar que Francia es como España en el sentido de que es el Estado el que financia las campañas políticas de sus partidos, pero a diferencia de España lo hace a contra-reembolso. Es decir, los políticos pagan la campaña política y una vez finalizado el proceso el Estado les devuelve el dinero. Si no tienes el capital para invertir en la campaña no podrás competir con los demás candidatos.

Le Pen al haberse dedicado toda su vida a la política es parte del sistema al que pretende derrotar. Ha pedido a lo largo de su carrera préstamos a países extranjeros, bancos, etc Como va a necesitar de ellos de nuevo para que financien su campaña de re-elección querrá tenerlos contentos y eso significa que Le Pen no es libre de hacer y deshacer a su antojo, tiene que tener en cuenta las peticiones y los intereses de los que le prestaron el dinero.

Donald Trump ha tenido que pelearse con todo el establishment a cada paso que ha dado. Tiene a las instituciones en su contra, a los medios en su contra, al sector financiero y los empresarios en su contra, básicamente es una pelea entre dos bandos: el bando de Trump con el pueblo americano en contra el bando de la izquierda, el establishment, los medios y el sector financiero. En el caso de Le Pen a esta oposición hay que sumarle la posible oposición de sus propios donantes.

El segundo problema que le veo a Le Pen es que yo no soy francesa, soy española y como española no me conviene que Le Pen gane en Francia. Este es un punto ciego que tiene la derecha en España… como estuve casi un año en silencio no tenían una voz que los guiara y les dijera qué pensar y qué decir con respecto a todos estos temas. Estuvieron dando bastonazos de ciego hacia ninguna parte con el Brexit hasta la semana pasada y se opusieron a Trump hasta una semana después de que ganara las elecciones para entonces hacer un 180 y pasar de llamarlo supremacista blanco, o “El Jesus Gil de Las Vegas” a aplaudirlo furiosamente. A todo llegan tarde y mal.

El problema que tienen los periodistas y mucha gente que se considera de derecha a día de hoy en España es que el único referente que tienen es la política americana, lo que pueden encontrar en inglés en internet. Como ese es el único referente han adoptado al completo todos los puntos del nuevo nacionalismo americano incluyendo los puntos que dañarían gravemente a España. No pueden hacer otra cosa porque no tienen criterio, copiar lo de afuera es lo único que saben hacer. Así que hoy he decidido encender una luz con respecto a estos temas.

Ser nacionalista implica poner por encima de todo los intereses de tu país. Por mucho que nos guste el nacionalismo como una idea abstracta y que tengamos muchas ganas de aplaudir a Le Pen por sus propuestas, sería un desastre para el pueblo español que Francia saliera de la Unión Europea. ¿A dónde se irán todos los ilegales, los musulmanes terroristas, y los criminales expulsados de Francia? Muchos vendrán a España. ¿Qué harán los miles de inmigrantes ilegales que entran por Marruecos y que solían subir hasta Alemania o Bélgica porque les ofrecían mejores condiciones que aquí? Tendrán que quedarse en España porque no tendrán a dónde salir como no sea a Portugal.

Francia pasará a ser un tapón no para la inmigración rumana que baja a España que que ni siquiera ahora que están las fronteras abiertas es tan numerosa o problemática, sino que se convertirá en un tapón al revés, en un tapón que frenará la inmigración que sube de Marruecos a Europa. Se quedarán todos a vivir en tu barrio.

Si existiera en España un partido parecido al Frente Nacional de Le Pen podríamos hablar de la posibilidad de un “efecto contagio”, podríamos creer que el triunfo de Le Pen en Francia podría desatar una ola de nacionalismo europeo que llegaría a España y nosotros también podríamos tener nuestro propio Espexit. Pero eso no va a pasar porque en España no existe un partido de derecha real que entienda lo que hay que hacer y que tenga un líder al que la gente quiera seguir. Sé en lo que estás pensando ahora mismo y no, no existe en España un partido de derechas que pueda hacer algo como esto. Conozco la política española bien y no hay ni una sola persona ahora mismo capaz de hacerlo.

Podemos estar de acuerdo espiritualmente con Le Pen, pero no nos conviene que gane Le Pen. Nos conviene que pierda y que las cosas en Francia se mantengan como están, o eso o que se disuelva TODA la Unión Europea al completo al mismo tiempo y el presidente de España tenga el coraje suficiente como para cerrar las fronteras y expulsar al islam radical del país. Pero este desmoronamiento en cámara lenta no conviene de ninguna manera porque es como ver al Titanic hundirse y fingir alegría cuando sale otro bote salvavidas más en el que no te montaste tú porque “los demás se están salvando”. Los países que salgan de la UE se beneficiarán de la decisión en orden. Para los primeros en salir deshacerse del festin de la multiculturalidad será muy simple, pero a medida que vayan saliendo los demás países y se vaya reduciendo cada vez más el Área Schengen toda la inmigración ilegal, los musulmanes radicales y los criminales que han entrado a Europa en la última década se irán concentrando en los países que quedan. El gran perdedor será el último en salir.

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