Predicción de tendencias verano 2011

by Yaya.

¿Recordáis hace unos años cuando surgió la moda “etérea” llena de chiffon, texturas y romanticismo? Todas queríamos ser ninfas del bosque y fotografiarnos comiendo macarrones franceses. Olvidáos de todo eso. Se siente muy passé.

Lo que viene es el look clínico: cortes perfectos y bloques de color. Es ultrachic, ultralimpio, ultraexacto y nada sobra. Si siempre quisiste ser un personaje de una película futurista, este es tu momento.

Historia de la moda: Phoebe Philo se convierte en directora creativa de Chloé en 2001 y hasta el 2006, y logra lo que Stella McCartney (su antecesora) nunca pudo: convertir a Chloé en una marca que todos querían tener en su armario. Su sensibilidad urbana y su ojo para los cortes nos enseñaron una nueva manera de ser minimalista. Su visión transformó al mundo y sigue haciendo eco aún 5 años después. Hoy en día es directora creativa de Céline, una de las marcas más prometedoras.

Este verano todos quieren tener un poco del factor X de Philo y se han enfocado totalmente en crear patrones perfectos. Olvida los colores, las texturas, olvida los drapeados y las aplicaciones. Todo se reduce al corte. Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de corte?

Piensa en esto: antes de tener una camisa de tela, el diseñador tiene que crear una camisa de papel. Es lo que llamamos patrón y a partir de él se cortan los paños que posteriormente se convertirán en camisas. Los maestros del corte se aseguran de que ese patrón sea perfecto. Que produzca prendas que caigan en los lugares precisos, que su forma se adapte al cuerpo, o lo modifique ligeramente, todo esto con una precisión clínica.

El nuevo minimalismo incorpora giros y revisiones de los patrones viejos: consiste en coger el patrón de una camisa tradicional… y descubrir en él nuevas formas delicadas e imperceptibles que lo transformen en algo nuevo. Es descubrir que haciendo las mangas dos centímetros más anchas, o al cuello apenas un poco más alto, que suavizando las líneas de la cisa y haciéndolas totalmente curvas, obtenemos un modelo nuevo y fresco.

Claro que Philo no descubrió eso por sí sola. Ella heredó el gusto por el corte de otros grandes que vinieron antes que ella. Como Calvin Klein en los 90. Sin embargo, en Phoebe adquiere una sensación nueva porque se integra orgánicamente al cuerpo, y la paleta incorpora colores más naturales.

Para un buen corte no hay sustituto: es difícil conseguir piezas cortadas con maestría en cadenas de tiendas o de marcas populares. Hay que irse a lo mejor de lo mejor, así que si escoges llevar esta tendencia, asegúrate que tu prenda ha sido hecha a mano por un diseñador. No importa si es un amigo tuyo que estudia diseño de modas, o una casa importante como Calvin Klein. No estamos menospreciando la capacidad de cadenas como Zara de incorporar toques de diseñador en sus modelos, pero si lo único que va a resaltar de look es el corte, procura encontrar lo mejor de lo mejor. La parte positiva de la inversión es que al ser prendas tan básicas, podrás usarlas una y otra vez. Son nuevos clásicos.

Adicionalmente te recomendamos que mantengas el resto de tu atuendo bastante simple para que el corte resalte: inclínate por colores neutros, nada de texturas ni estampados llamativos. Lo mismo con el maquillaje y el pelo: un estilo simple y sin texturas como un corte recto y liso, o un moño sencillo. El maquillaje neutral o un sólo color: bloque en los párpados o boca roja, pero simpleza ante todo.

Con los accesorios búscalos de formas interesantes, preferiblemente rígidos: collares de doble vuelta o una cartera de mano están bien. Los zapatos en tono nude se alejan de los zapatos negros de CK circa 90′s y te dan más opciones a la hora de combinar.

Este look además tiene varios giros, o particularidades, entre ellas los vestidos de vendas que nos traen inmediatamente a la cabeza la primera escena del Quinto Elemento.

¿Cómo olvidar a Leeloo? El pasatiempo de todas las gordas de internet es disfrazarse de ella en Halloween y arruinarme las búsquedas de google.

La realidad es que una película increíble merece el mejor de los vestuarios y ahí entró Jean Paul Gaultier. Si no has visto la peli, o la viste y no le prestaste atención al vestuario, te recomiendo que la vuelvas a ver inmediatamente porque todo acerca de primavera 2011 tiene que ver con este film. El cuello de las azafatas, el vestido de vendas, el color naranja, hasta los cortes circulares. Todo está en este film, y estuvo en las pasarelas.

Claro que el vestido de vendas es difícil de replicar en la vida real, y más difícil aún de llevar si la naturaleza no te dotó con el cuerpo de Milla Jovovich. Si te gusta y quieres intentarlo de todas maneras hay varias claves que hay que tener en cuenta:

1) Apunta siempre por el blanco o colores hueso y telas rígidas. Asegúrate de que no se transparenta. Esto es MUY importante

2) Estamos seguros de que no quieres algo tan revelador, así que aprovecha que están de moda las transparencias y busca una camisa que combine ambas cosas

3) Si aún así te parece demasiado, un detalle está bien: busca una gargantilla de tela blanca.

4) Si lo que te gustan son las faldas también hay muchas hechas con vendas. Búscala ceñida al cuerpo, de alguna tela rígida con al menos 5% de nylon y apuesta nuevamente por las transparencias. Optar por estas faldas es sencillo si buscas el largo apropiado: huye de las minifaldas, y busca algo que llegue a las rodillas.

Estamos concientes de que este look no llegará fácilmente a las tiendas, pero es excelente para ilustrar la atmósfera de primavera 2011. Así que si lo odias, úsalo al menos como referencia.

Del otro lado del espectro, hay muchos diseñadores que se rehúsan a olvidar el tono romántico. No los culpamos. Alguien como Marc Jacobs basa toda su marca en la feminidad extraña. No esperamos que Carolina Herrera abandone los ornamentos, ni que Missoni olvide sus estampados. Para todos ellos y para sorpresa de todo el mundo, el enfoque retro es hacia los 70s.

Anna Wintour quería ver 60. pero supongo que no todo en este mundo está regido por su mano, y hay una parte de mi que se alegra de la rebeldía de los diseñadores. Después de millones de editoriales de septiembre que nos repetían a coro la estética Mad Men para 2011, las pasarelas estaban llenas de 70s.

El truco para llevar los 70s es huir de lo literal. Así es. Si antes de salir de la casa te miras al espejo y te das cuenta de que podrías ser un personaje de Austin Powers, regrésate y empieza de nuevo.

Peter Pilotto el año pasado se adelantó a todo el mundo con el revival de los 70s, pero este año se quedó corto. En su pasarela habían cortes de los 70, con estampados de los 70, con paletas de los 70 con telas de los 70 y accesorios de los 70. Un estilista que le de una mano, por favor. Ralph Lauren se decantó por el look Jenny (de Forrest Gump) y aunque ese es un look que funciona siempre, el pelo, los cinturones y gargantillas retro lo arruinaron un poco. Marc Jacobs se decantó por el look disco.

Mi consejo para llevar los 70 es este: repasa esta lista de opciones, escoge una o dos y varía todo lo demás:

a) Paleta retro: esos colores amanecer (naranja, amarillo, rojo quemado, morado y azul), dorado. Imagina el papel tapiz de casa de tu abuela y quédate con los colores.

b) Cortes: pantalones de pierna ancha, pantalones campana, cuello en V, cuello cuadrado, mangas anchas, falda hindú, camisa strapless.

c) Telas: gamuza, saten, cuero, jean.

d) Accesorios: zapatos de plataforma, pulseras rígidas, carteras de mano, zarcillos tipo aro, gafas redondas, cinturones anchos, etc

Con los cuellos tenemos excelentes noticias. Fue el punto focal de muchísimos looks y hay algo para todo el mundo: si eres de las que tienes poco busto y quieres crear la ilusión de tener más, o si tienes unos hombros preciosos, el cuello halter es para ti. Si por otro lado quieres dirigir la mirada hacia la cintura o eres bajita y quieres dar la ilusión de ser más alta, escoge un cuello V profundo. Finalmente, si lo tuyo es marcar tendencias, lleva un halter con cuello camisero (como rodarte), o doble capa: cardi en V sobre una camisa de cuello.

Aclarando dudas: el cuello halter es un cuello sin mangas que se va haciendo estrecho a medida que llega al cuello.

Quizás es uno de los elementos disco del revival de los 70, pero los metálicos estuvieron presentes en casi todas las pasarelas.

Dorados, plateados, y a color, las telas brillantes son un must. Los que mejor lo hicieron mantuvieron el tema en todo el atuendo. Cuando se trata de metálicos no hay que ser tímidos, y los contrastes en acabado más que potenciar el look, le restan relevancia. Así que si vas a usar metálicos, combínalos con telas que al menos sean un poco satinadas y trata de ser coherente.

Una advertencia: los metálicos son un poco como los estampados animales, das un paso en falso y cometes un gran faux pas. Así que toma nota de las siguientes claves si quieres hacerlo de la forma correcta:

a) Sólo te permitimos llevar prendas ceñidas si son conservadoras y tienes muy buen cuerpo. De lo contrario se puede ver cutre, así que búsca los metálicos en pantalones y faldas por la rodilla, en camisas holgadas o con manguitas.

b) Evita combinarlo con blanco. En serio. Aprende de la tragedia de Rag & Bone (a tu derecha)

c) No eres la estatuilla del oscar: si luce como látex y lo llevas en todo el cuerpo no te anotarás ningún punto con nadie. Aprende de la tragedia de Pam Hogg (a tu derecha)

d) Holgado no implica amorfo. Hazte un favor a ti misma y escoge prendas que destaquen lo mejor de tu cuerpo. En el último de los casos siempre está nuestro fiel amigo, el cinturón. Aprende de la tragedia de House of Holland (a tu derecha)

e) Es posible combinar los metálicos con estampados. Si quieres ver cómo, busca la colección de Philosophy di Alberta Ferreti en Google. Y si quieres ver lo que NO debes hacer, busca la colección de United Bamboo.

En líneas generales, si vas a comprar algo metálico, recuerda la imagen de Herve Leger by Max Azria. No somos fans de la marca, pero ese look bien construido y elegante le queda bien a cualquiera.

Por otro lado, los metálicos matte son TAN 2005. Lo divertido en este momento es el brillo en todos lados. Descarta tu collar de perlas y cómprate uno de brillantes. Tus plataformas en colores acrílicos. Tu pintura de labios en naranja neón. El matte es para quienes no se arriesgan, y algo que nunca quieres que digan de ti es que eres predecible. Oh, y acabo de tener una visión: metálicos con pieles.

A tono más personal: no tengo idea de cómo me imagináis al leer lo que pongo aquí. No soy de esos bloggers que adoran hacer alarde de su increíble sentido del estilo ni de mi vida personal, así que por ese lado aquí no veráis fotos mías.

Pues tengo una confesión que haceros: a pesar de que me encanta la moda y siempre estoy al día, nunca he sido de esas mujeres que tienen una imagen muy sensual de sí mismas. Tiendo a evitar las figuras de reloj y las telas ajustadas, y suelo vestirme con cosas que me hacen sentir inteligente. He pecado en más de una ocasión de llevar el look de bibliotecaria a un extremo demasiado literal, y quizás por eso los plisados siempre han tenido un lugar especial en mi armario. Así que si no soy imparcial y suelto más de un “fabuloso!” o “genial!” al describir esta tendencia, tengan compasión.

Total, que para mi gran placer y alegría, los plisados han vuelto y se ven mejor que nunca. En especial me gustan mucho en las transparencias delgaditas que son vaporosas y se ven tan bien cuando se mueven por la pasarela. Quizás las rígidas no me gustan tanto, aunque House of Holland mezcló todos los trends y obtuvo como resultado esa mini ultra hipster que me parece encantadora.

Las faldas plisadas no piden mucho a cambio. Quiero decir, que son muy versátiles, se ajustan a casi cualquier estilo y tipo de cuerpo, y es difícil equivocarse con ellas. Sin embargo, aquí también te doy consejos, de parte de una veterana:

a) No me importa cuánto disfrutes comprar en tiendas de ropa usada. Es cierto que es posible encontrar muchísimos tesoros escarbando un poco, pero por favor, evita comprar una falda plisada de segunda mano. La razón es simple: las faldas plisadas viejas terminan en una línea recta, están hechas de telas demasiado rígidas y colores opacos. Total, que no tienen nada que ver con las nuevas faldas plisadas y te harán ver como una oficinista de la gran depresión.

b) Amelie Poulain no siempre tenía razón. Especialmente cuando se trata de moda. Evita ponerte una falda plisada con botas militares. Olvida eso, evita ponerte cualquier falda larga con botas militares. EWWWW

c) Aprende de mi error: si ya estás llevando una falda larga plisada, trata de balancearlo con algo sexy o ajustado en la parte de arriba. Descarta las camisas de cuello y los cardis. Si quieres algo conservador opta por una camisa pegadita cuello tortuga y un cinturón ancho. Tampoco esta bien usar oxfords con calcetines.

d) El punto de la falda plisada es que se note. Así que si encuentras una con un ligero brillo en la tela, reflejará una mayor cantidad de luz y hará más visibles los pliegues. Es necesario ahora que las telas son delgaditas y vaporosas.

e) No olvides que puedes usarlas en cualquier color: se ven fantásticas. El negro, el beige, el blanco están bien, pero tienes una paleta mucho más amplia de donde escoger. Si no me crees, mira con atención las imágenes y pregúntate si la más atractiva no es la rosa viejo de Richard Nicoll.

El arnés estuvo en todas partes. No te miento. Por más sutiles que fueran las referencias (Rosa Cha) allí estaba gritando a vivas voces. Algunos tienen piezas de plástico, otros son más sutiles y están hechos de tela. No estoy muy segura de cuál sea su potencial urbano, pero definitivamente es una manera inteligente de jugar con la idea.

Todos conocemos ya el caso del triángulo hipster y pronto veremos al círculo hipster también. El cuadrado nunca porque it isn’t hip to be squared. JA, JA. Intencionalmente o no, a los diseñadores se les ha colado el símbolo en sus colecciones. En algunas aparece como algo frontal, en otras como algo oculto y semi escondido, que convierte a la búsqueda del triángulo en algo así como el “¿Dónde está Wally?” de esta temporada.

Atención porque no todo triángulo es hip. Para que funcione debe ser equilátero. Algo así como una perfecta pirámide de lados y ángulos iguales. A la amiga Nicole Miller no le llegó el memo, y terminó con triángulos isosceles. La pobre.

La fascinación con el triángulo equilátero viene de la simbología masona/iluminati. A su vez, ellos lo tomaron de culturas anteriores. Tradicionalmente el triángulo equilátero viene acompañado de un ojo. Se llama “El ojo de la providencia” y simboliza el ojo de Dios que todo lo ve. Tiene sus orígenes en el antiguo Egipto, las pirámides y el ojo de Horus. Aparece también en el budismo, donde Buda es el “ojo del mundo” y es representado como una trinidad en forma de triángulo. Para los judíos, dos triángulos equiláteros conforman la Estrella de David. Para la filosofía el triángulo es símbolo de perfección. Para el diseño representa tensión y dinamismo. En química la letra delta simboliza la entalpía. Para algunas personas el triángulo simboliza estabilidad y solidez. Un triángulo apuntando hacia arriba simboliza masculinidad, y hacia abajo, feminidad. El triángulo tiene una importancia simbólica tan grande, que está en todos los billetes de un dólar.

Pero para los hipsters, el triángulo no necesariamente está cargado de todo ese significado. Probablemente les gusta únicamente por la banda YACHT. El asunto es que cada vez la vemos más: grabada en joyas (MANIAMANIA), en los estampados de las camisetas (All Saints Spitalfields) y en todo tipo de logos. Suponemos que tiene algo que ver con lo oscuro y lo oculto. No faltó mucho tiempo para que fuera incorporado al high fashion.

¿La manera más simple de integrar triángulos ocultos en tu look? Viaja a Williamsburg y métete en cualquier tienda. Pero si viajar a NY no es una opción, o si te sientes creativa y con ánimos de hacerlo tú misma, coge tu pantalón o tu falda favorita y un cuadrado de tela y cóselo donde irían los bolsillos en diagonal. De manera que quede un triángulo adelante y otro atrás. Puntos extra si lo haces un color neón como Prabal Gurung. No mezcles estampados porque rompes la ilusión del triángulo.

Otra opción es coser un trozo de tela por dentro de una camiseta de cuello V. Así como Lacoste. Perderás el escote, pero ganarás puntos hipsters.

Otra gran pasión que los hipsters comparten con las fashionistas son los collages. Ambos cortan y pegan todo aquello que los inspira en las páginas de sus cuadernos, o en moodboards. Los menos puristas los ponen en su Tumblr (que es un arma de doble filo: es una traición al verdadero espíritu vintage, pero una gran adición a sus redes sociales). De una forma o de otra, terminamos mezclando imágenes de Kate Moss joven con trozos de papel tapiz y alguna ilustración de la Torre Eiffel. El collage en la moda es básicamente lo mismo: coge telas que no tienen nada que ver la una con la otra. Fabrica un pedazo del atuendo con cada una de ellas (y mientras más disonantes sean mejor el efecto final).

Rodarte se hizo muy famoso precisamente por este método. La diferencia es que las hermanas Mulleavy lo hacen de manera orgánica: escogen un tema que unifique todas las piezas. Sin embargo, en esta oportunidad la apuesta no es por lo coherente sino por lo dispar. Y mientras más referencias puedas incluir, mejor vas.

Algunos se limitan a diferentes telas y acabados (Julian J Smith), otros incluyen todo tipo de variaciones (Louise Gray). Dudamos que este look se traduzca a las tiendas, pero no todo está perdido. Si te has enamorado de lo que ves, y quieres recrear una sensación similar apta para la calle, te recomendamos acercarte a él por la ruta Vivienne Westwood: simplemente escoge las prendas más disonantes que tengas y combínalas en un sólo atuendo. Usa capa sobre capa, mezcla todo tipo de texturas, estampados y estilos, y deja todos los prejuicios a un lado. Dudamos que tu madre apruebe este look, pero es divertido justamente por lo rebelde.

Al vestirte puedes usar técnicas dadaístas para inspirarte:

a) Cierra los ojos y escoge 6 prendas al azar. Intenta incorporarlas todas en un sólo atuendo

b) Imagina por un momento que tu armario te explota encima. Recrea el look

c) Piensa en 3 personajes favoritos. Escoge un item de cada uno: incorpóralos a tu look.

Al final vale la pena vivir en un mundo donde el sinsentido tiene su propio espacio. Si todo fuera ordenado, mecánico y exacto, sería muy aburrido. Quizás este look es la contrapostura al look clínico del que hablábamos al comienzo del post.

Toda acción tiene su reacción, y aquí está el contraste necesario al nuevo minimalismo. Te guste o no, siempre es bueno tener opciones y saber que la moda es democrática y hay espacio para todo. Para el rebelde y el juicioso, el ordenado y el caótico. Lo exacto y lo divertido.

La dictadura de las piernas ha durado demasiadas temporadas. Minifaldas, shorts, minifaldas, mini shorts. Ya era hora de un cambio drástico. Y es la segunda temporada que las pasarelas admiten y se llenan cada vez más de pantalones y faldas largas. Pero la transición nunca es fácil. Los recuerdos de las minifaldas pasadas siguen embrujando las pasarelas, un poco como el fantasma de Hamlet.

El primer indicio es el delantal. Que básicamente lo construyen usando una minifalda sobre la falda larga. Así mantienen vivo el recuerdo a través de la silueta. Hay muchas razones por las cuales no te recomendamos este look, a menos de que seas ultra delgada, o de que consigas faldas de telas y construcción muy delgaditas. Tanto bulto puede ser muy contraproducente, y nadie quiere verse como una manta con pies.

Sin duda el que mejor lo logra es Phillip Lim (diez puntos por la sabia decisión de usar telas finas). El peor, Rodarte (las hermanas Mulleavy tienen mucho que aprender sobre confección: sus piezas suelen verse muy torpes). No nos encanta la pieza sólida de Marchesa, en Masha Ma es como un trozo de tela sin sentido ni propósito (hija: si vas a colocar tan poca tela en ese detalle, mejor no pongas nada). Y no sabemos ni como empezar a describir el look ordinario de PPG: no ha salido de la pasarela y ya huele a rebajas del Sepu.

Pero mi pregunta a todas estas es la siguiente: ¿Para qué tratar de alcanzar la paz entre dos mundos que no se llevan si tienes que dejar a un lado lo mejor de ambos? La falda larga es genial porque alarga tu figura. Pero no si la cortas en el medio con un delantal. La minifalda es genial porque muestra tus piernas. Pero no si las escondes bajo una falda larga.

En fin. Este trend no tiene ningún sentido estético para nosotros, pero como todo en la vida, hay maneras de lucirlo exitosamente. Si las faldas son delgaditas y rectas funciona muy bien, lo mismo que si son delgadas y airosas. Al final, procura que merezca la pena el esfuerzo: que se note el gesto. Puedes jugar también con transparencias y estampados para darle un giro divertido al tema.

Al final, una manera mucho más inteligente es el fantasma de la minifalda por venir: la minimaxi. A diferencia del delantal, en la minimaxi los dos mundos firman la paz y se transforman en algo enteramente nuevo y revolucionario: lo mejor de ambos mundos.

La minimaxi te dejará lucir tus piernas y tu bronceado. La minimaxi te hará ver más alta y estilizada. La minimaxi te deja presumir de tus nuevos tacones. La minimaxi va bien en cualquier ocasión y con cualquier top. Pronósticamos grandes momentos con la minimaxi en nuestros futuros próximos y queremos brindar por ella.

Recuerda que además tiene otras opciones. Puedes usarla de manera inteligente: simplemente dale la vuelta y llevala de lado como Susie. Le añade misterio e ingenio a todo el look.

Finalmente el último vestigio de la mini es la abertura de lado. Te permite mostrar tus piernas a pesar de tener una falda larga. A nuestro juicio es la más confiada, segura, predecible y aburrida apuesta que puedes hacer este verano, pero sin duda sigue siendo muy sexy. Así que si eres de las que no se arriesga mucho, esta es tu opción. Para un look realmente clásico escoge un vestido ceñido al cuerpo y de un color brillante estilo Versace Atelier. Si te queda alguna duda, repasa en tu cabeza la imagen de Jessica Rabbit y actúa en consecuencia.

Lo que no puedes hacer es quejarte. Tienes toda la gama de opciones a tu disposición en cuanto a faldas. Este no será un verano para los intolerantes.

Si llegaste hasta aquí nos sorprende tu perseverancia. Si te quedaste con ganas de más, te recomendamos pasar automáticamente a nuestro reporte de color, para que te enteres de los colores imprescindibles para el próximo verano.

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