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Me cerraron la cuenta de Facebook

September 5th, 2015

email

Me acaban de quitar mi cuenta de Facebook. Esa cuenta la creé hace varios años, la actualizaba a diario con contenido propio, y desde hace menos de un mes comencé a subir vídeos verticales con ideas, cuentos de cosas que me pasan, y alguna que otra crítica al sistema. Desde que empecé a subir los vídeos la gente empezó a seguirme mucho más que antes y estaba muy contenta por eso.

Un día se me ocurrió grabar un vídeo para contar, como se lo contaría a una amiga por teléfono, una anécdota tonta de algo que me ocurrió en el probador de una tienda de ropa. Era una historia graciosa, lo subí sin intención de llamar la atención más allá de lo que normalmente subía a facebook, pero ese vídeo, por algún motivo que no entiendo todavía muy bien, se hizo viral. Después de leer cientos de miles de comentarios mi conclusión fue que pasó porque mencioné que el dependiente que me atendió era negro, y como tengo acento “pijo” (o eso dicen todos los que me insultan) les sentó mal la cosa. Empezó todo el mundo a llamarme racista y se lió un linchadero descomunal. Si no has visto el video puedes verlo aquí.

El vídeo alcanzó 4 mil compartidos y medio millón de views en Facebook. Los insultos, amenazas de muerte, y demás fueron tan intensos que tuve que cerrar los comentarios de mi perfil. Pero la gente que me odiaba no se calmó con eso. No tuvieron suficiente con humillarme durante días y obligarme a cerrar los comentarios de mi perfil, sino que además se dedicaron a enviar enlaces de ese vídeo a todos los periódicos.

Ayer apareció mi vídeo publicado en El País y en Publico.es. Ambos me caracterizaron en sus notas como una persona racista, clasista, intolerante, de “extrema derecha”. En la nota del país incluso editaron mi vídeo, cortando los trozos que sonaban mal y dejándolos fuera de contexto para que pareciera que mi problema realmente era el dependiente negro y no lo que comentaba en mi vídeo.

Este es el titular que puso El País para hablar de mi vídeo:

Screen Shot 2015-09-05 at 10.43.23 AM

El entrecomillado que han puesto en el titular, como si fuese una cita textual sacada del vídeo, yo jamás la dije. Nunca dije esa frase. Este es el vídeo original. En el vídeo jamás dije una frase como esa. Están mintiendo, directamente calumniándome y utilizando un vídeo personal que subí a mi cuenta de Facebook para difamarme públicamente. El resto del artículo es igual de difamatorio, distorsionaron la realidad para representarme como una persona que no soy, todo para ganar clicks en internet a costa de hundirle la vida a un ciudadano español.

Es increíble como un periódico en apariencia serio y establecido como puede ser El País, coja los vídeos o fotos personales que un ciudadano cualquiera sube a su perfil de facebook y las publique sin su consentimiento en el periódico para calumniarlo, y destrozar así su reputación. Sin miramientos. Todo para aprovecharse de un fenómeno viral de un vídeo tonto de Facebook. No es normal que se me someta a este tipo de acciones cuando no tengo un cargo público y no soy más que un individuo cualquiera subiendo vídeos de lo que hizo el fin de semana a su perfil de Facebook personal.

Llamé a mi abogado en España para ver si se podía hacer algo, y me dijo que sí, pero que prefería que me esperara a que todo termine para no hacer las cosas por partes, sino todo de una sola vez. Me tranquilicé a mí misma pensando que la realidad es una sola y que aunque ellos tergiversaran los hechos para retratarme como una persona racista, el vídeo seguía disponible en mi Facebook para quien quisiera verlo. Cualquiera podía ver mi vídeo y comprobar que yo no soy racista ni clasista y que mi vídeo no tenía nada que ver con la descripción que hicieron de mí los periódicos.

Pero ahí no terminó todo. Hay una vuelta más de tuerca. Desde ayer alguien en facebook se dedicó a denunciar todas mis fotos inventando motivos como: “desnudez”, “violencia”, etc, motivos que eran desde luego falsos totalmente. Me llegaron al menos 15 notificaciones de fotos que habían sido reportadas por los usuarios. Pero como ninguna de mis fotos contenía nada de eso, no había nada en mi perfil que violara los términos y condiciones de la red social, Facebook no las quitó. Me dejó tranquila con mis fotos y mis vídeos.

Pero hoy Facebook me quitó el perfil. Intenté entrar y no me dejó. Intuyo que el mismo grupo de gente se dedicaría a denunciar mi perfil por cosas como “usar un nombre falso” o “propagar odio”. Facebook no me avisó de que me cerrarían la cuenta, ni me dijo cuál fue la razón de que me la quitaran. Simplemente me quitaron mi cuenta y ya. Cuando intento entrar lo que veo es esto:

Screen Shot 2015-09-05 at 9.38.01 AM

Ya escribí a Facebook, envié una copia de mi pasaporte, rellené un formulario explicando mi situación, pero conozco como funciona Facebook, ya me quitaron una cuenta una vez hace 7 años por publicar la foto de una modelo en topless, y jamás me la devolvieron. Así que no sé si hay algo que se pueda hacer para arreglarlo. Quizás me devolverán mi cuenta, quizás no. Si lo hacen tardarán al menos 2 semanas en responder. Esa ha sido mi experiencia con Facebook en el pasado.

¿Cuál es el problema? El primero es que llevo años trabajando para que mi cuenta de Facebook fuese lo que es hoy. La última semana ha sido muy dura para mí, he tenido que soportar toda clase de insultos, de calumnias, difamaciones, y amenazas, tanto hacia mí como hacia mi familia. He tenido que escuchar las cosas más horribles que os podáis imaginar. Pensé que a pesar de todo lo malo, había un “silver lining” y era que a pesar de eso había ganado 5 mil followers de Facebook en menos de una semana. Pero ahora ni siquiera eso lo tengo. Me han quitado mi cuenta de Facebook con todos mis followers: los nuevos y los viejos. Me siento realmente muy triste.

Pero el problema más grave es que me devuelvan la cuenta o no, hay dos periódicos diciendo que mi vídeo es un vídeo racista. Periódicos de tirada nacional. Todos sabemos que es mentira, que mi vídeo no es racista, que describir a un negro como “un negro” no es racismo sino una simple descripción. Cualquiera que haya visto mi vídeo sabe que no hay nada racista en él. Pero la gente no tendrá la posibilidad de ver el vídeo original porque Facebook me cerró la cuenta y con ella el vídeo que está enlazado en todas partes. Si no hago nada el único vídeo que la gente podrá ver es la manipulación que hizo El País. Quedará para siempre la idea de que soy una racista y de que todas estas cosas que dicen de mi vídeo son ciertas.

Así que necesito de vuestra ayuda. He subido el vídeo a mi blog, podéis verlo aquí: http://acapulco70.com/problemas-del-primer-mundo/ y lo que necesito es que copies el enlace a este post y lo compartas en las redes sociales, para que al menos se escuche mi versión de los hechos, no solamente lo que los periódicos dicen de mi.

copia el enlace: http://acapulco70.com/me-cerraron-la-cuenta-de-facebook/

La idea es que el video original no se pierda, que cualquiera pueda verlo si quiere conocer la verdad, y que además vean también mi explicación de lo que ha pasado. Lo único que se me ocurre con respecto a El País es que la gente vaya al artículo y les cuente en los comentarios cuál es la verdad, de ser posible colocando también el enlace que está arriba que es mi versión de los hechos. Este es el enlace a la noticia de El País. Si lo haces te lo agradeceré para siempre.

Muchas gracias por leer y por ayudarme con esto. De ahora en adelante subiré todos mis vídeos verticales a Youtube, incluyendo los vídeos que había subido a Facebook y se perdieron, los tengo todos guardados y los volveré a subir a Youtube. Esta es mi cuenta, pero además voy a crear un canal nuevo que crearé sólo para los vídeos verticales. Cuando lo haya creado os avisaré a través del newsletter para que os suscribáis. Todo lo demás lo seguiré subiendo a mi blog. Si te gustaría recibir notificaciones cuando ponga cosas nuevas, ya que veo difícil que me devuelvan mi perfil de facebook, te puedes apuntar a mi newsletter pulsando aquí: http://acapulco70.com/newsletter/ ‎

Un abrazo a todos y lo siento.

Un caso de apartheid en Europa

September 2nd, 2015

El verdadero origen del adulterio.

August 30th, 2015

SHHHH

Hace un par de días alguien logró hacerse con la base de datos de todos los usuarios de la web de aventuras extramaritales “Ashley Madison” y la publicó en internet. De la base de datos sacaron del armario a cientos de adúlteros: famosos, políticos, pequeñas celebridades de Youtube. Todo el mundo tenía algo que decir al respecto. Muchos se rieron de los adúlteros por haber sido pillados con las manos en la masa. Otros los criticaron duramente por haber engañado a sus parejas. Hubo incluso quienes escribieron artículos para defender su derecho a la privacidad. Los adúlteros también hicieron de todo: ignoraron el tema, pidieron perdón, sacaron a sus mujeres a defenderlos, y otros argumentaron que su nombre aparecía en la lista porque “un pirata informático” lo puso allí.

El hecho es que, sin darnos mucha cuenta, el hackeo a Ashley Madison nos ha hecho hablar acerca del matrimonio, de la familia, y de lo que significa el adulterio. Para mí todo esto es positivo, porque el matrimonio en nuestra generación es un tema que se toca poco, y cuando lo tocamos lo hacemos con pinzas. Para nosotros el matrimonio es una reliquia, es como una olla de presión: alguien te la regaló cuando te mudaste, pero la metiste en un armario porque no sabes ni para qué sirve ni qué se cocina con eso. No la tiras a la basura porque quizás algún día prepares alguna receta que requiera de una olla de presión y no está de más tenerla, por si acaso. Eso es el matrimonio.

Pero a pesar de que el matrimonio nos resulta un concepto un poco obsoleto, a todos nos parece mal el adulterio. Posiblemente porque aunque no te hayas casado, seguramente has tenido un novio alguna vez y no te gustaría que tu novio te engañara. En ese sentido cualquiera se puede identificar con las víctimas del engaño. Hay consenso: ser adúltero está mal. Es tan unánime esta idea que quizás escribir un artículo sobre esto es innecesario. ¿Para qué? Decir que el adulterio está mal está a la par de decir que el cielo es azul, que el agua fluye hacia abajo, o que mil euros son mejores que diez: una verdad evidente. Decir que el adulterio está mal no requiere de valentía. No es un litmus test. Nadie te va a dar una medalla por decirlo.

Los mejores artículos, los más populares, o quizás los que más me gustan a mí, son precisamente aquellos que intentan derrumbar una verdad que parece inamovible, pero que en realidad no lo es. Como estrategia sería más astuto por mi parte tratar de argumentar que la infidelidad no está del todo mal. Que bajo cierto punto de vista, el adulterio es lo normal. Decir que hay que ponerse en el lugar de los adúlteros. Eso generaría toneladas de clicks, odio y amor a partes iguales, y posiblemente pondría el cociente de viralidad de la portada de mi blog a tope. Pero sería deshonesto.

Si no tomo la ruta anterior no es por falta de talento. Por alguna razón D*os me ha bendecido con la capacidad de poder argumentar cualquier cosa que quiera sin límite alguno y salirme con la mía, incluso cosas que a simple vista no tienen ni pies ni cabeza, y cuando tenía veinte años me divertía llevándole la contraria a la gente sólo por diversión. Pero llega un punto en la vida de cualquiera, por más talento que tenga, en el que desea hacer lo correcto. Decir cosas que son mentira, distorsionar la realidad, sólo para anotarme unos puntos no es kosher.

Entonces, ¿por qué escribir este artículo? ¿Qué valor puede tener hablar sobre lo malo que es ser infiel si todos estamos de acuerdo en que está mal? ¿Es agua bajo el puente? Quizás. Pero si en lugar de hablar de lo bueno y de lo malo, hablásemos de lo natural y de lo artificial, posiblemente el veredicto no sería unánime. Son muchos los que, a pesar de considerar que el adulterio está mal, lo encuentran natural. El argumento es este: en los humanos la monogamia prolongada es artificial, es algo aprendido. Por lo tanto un matrimonio honesto es un oxímoron. Cualquier persona que acepta casarse está sometiéndose a la infelicidad. Si el matrimonio es honesto vivirá una vida llena de insatisfacciones: tendrá que suprimir sus impulsos, ir en contra de su propia naturaleza. La otra posibilidad es que su matrimonio termine en un divorcio, o en la infidelidad de uno o de ambos.

Es importante explicar la diferencia entre infidelidad y adulterio. Ambos son en esencia lo mismo, pero el primer término se usa para noviazgos y el segundo se usa exclusivamente para matrimonios. Puedes ser infiel a tu novia, pero no puedes cometer un adulterio si no estás casado. En ese sentido, para la mayoría la infidelidad está mal porque es un engaño. El problema principal no está en estar con terceros, sino en ocultarlo. Si en lugar de hacerlo a escondidas el infiel confesara a su pareja su deseo, entonces podrían llegar a un acuerdo. Terminar o negociar. To sue or to settle. Por otra parte el adulterio como tal está mal porque además de ser un engaño, se le añade el agravante de que es la violación de un contrato. Este argumento considera que el matrimonio es una transacción como podría ser ir al banco: lo que el adúltero hace está mal en primer lugar porque está violando un contrato, no porque estar con varios esté en sí mal.

NO TE CASES

Hay un grupo que cree haber encontrado solución al problema del adulterio: no casarse. Si no te casas jamás serás un adúltero. Fácil. La solución a la infidelidad es un poco más complicada, pero pasa por un camino parecido: ten solamente relaciones abiertas. Si tú y tu pareja llegan al acuerdo de tener sexo con otros (y otras) entonces jamás lo engañarás. No sólo eso, además las relaciones poli ¡Son súper divertidas! Al menos eso declara la mitad de las revistas “femeninas”. Ningún entusiasta del poliamor admitirá jamás que si estás con todos no estás con nadie. Da igual si tienes una división jerárquica y organizada de los “niveles” en los que ubicas a tus diferentes parejas, una relación abierta implica necesariamente la disolución de la pareja.

Una relación romántica, al igual que un país, lo es en virtud de sus fronteras. Mientras más permeables son sus fronteras, menos sólida es. Digamos que la apertura y la cercanía son inversamente proporcionales: mientras más aumentas el grado de una, más disminuye la otra. Mientras más abierta es una pareja, menos “pareja” es. Y viceversa. Así que la solución del poliamor es una versión light del “no te cases”. Es: “ten un novio, sí, pero a medias”.

Para mí estas soluciones son siempre una chapuza. Es como cuando un autor novato está escribiendo una novela y no sabe cómo terminarla, así que decide matar al protagonista: se suicida, lo mata un desconocido, o un amigo, da igual. Sin personaje no hay historia. Punto y fin. Digo que este tipo de soluciones son una chapuza o una novatada porque lo son. Es la solución menos elegante a un problema complejo. No estás respondiendo la pregunta, estás negándote a responder. No estás resolviendo el problema, estás renunciando a él. Hay una diferencia.

Si el puente que une dos partes de una misma ciudad se cae, la solución es construir uno nuevo. Quizás repararlo, si queda algo que se pueda rescatar del puente original. Declarar que cruzar el río ya no es posible, que cada ciudadano tendrá que quedarse por fuerza de su lado de la ciudad y no volver a cruzar al otro porque no hay forma, o ir aún más allá y ofrecer como alternativa que cada parte de la ciudad se independice y forme su propia entidad separada no es una solución. Es una renuncia.

LA TRANSFORMACIÓN DEL MATRIMONIO

Desmontar las no-soluciones al problema es fácil. Lo interesante es entender por qué algunos consideran que estas dos alternativas: lo de las relaciones abiertas y lo de no casarse, son válidas. Para llegar a esa conclusión, primero hay que convencerse de que el puente se ha caído, y de que es imposible volverlo a construir. Es decir, hay que estar convencido de que es imposible ser fiel a una pareja. ¿Qué es lo que motiva esta creencia?

Para muchos será un tema de experiencia personal: quizás han sido engañados por una pareja en el pasado, o han engañado ellos, o lo han visto ocurrir a su alrededor. Esa es una razón de peso para creer que cualquier experiencia que tengan en el futuro se parecerá a lo que ya conocen. Pero en muchos casos no se trata de una conclusión personal, sino de una idea teórica que han aprendido. La idea de que lo natural en el hombre no es la monogamia.

He leído libros, artículos, y ensayos, usualmente escritos por profesores de “ciencias sociales”: antropólogos, sociólogos, psicólogos etc, que argumentan que lo natural en el ser humano no es la fidelidad sexual, que lo natural es la promiscuidad. Las conclusiones sobre “la verdadera naturaleza del hombre” las suelen sacar estudiando tribus primitivas, para ello se trasladan al África, a Asia, o a Sudamérica. Porque para el progresismo académico la naturaleza del hombre sólo se encuentra en estado puro en el barbarismo. La naturaleza humana, al parecer, no aflora en la civilización, es necesario un taparrabos para invocarla.

Es evidente que el hombre Occidental es, y ha sido desde hace siglos un ser monógamo. La monogamia es una parte fundamental de la sociedad organizada como la conocemos, lo que sirve de base a nuestra Civilización. La monogamia puede ser una opción poco popular si tomamos en cuenta todas las culturas de la historia de la humanidad, pero es que la civilización tampoco es común. La poligamia puede ser natural en las tribus del África, pero la monogamia es igual de natural en cualquier ciudad de Europa.

Históricamente el matrimonio monógamo, que era la base de la sociedad occidental, no era producto del amor romántico. Eso es nuevo. El significado del matrimonio ha cambiado en los últimos dos siglos, y guarda poca relación con lo que el matrimonio había sido tradicionalmente. Me di cuenta viendo una de mis películas favoritas: “El violinista sobre el tejado”. En la película, Tevye, que es un hombre pobre y padre de cuatro hijas, consigue comprometer a su hija mayor con el carnicero, que era el hombre más rico del pueblo. Su hija le dice que no puede casarse con él porque el sastre y ella están enamorados. Además le pide que la deje casarse con el sastre. Tevye sabía que su mujer no aceptaría la unión porque el sastre era pobre y el carnicero rico.

Así que Tevye regresa a su casa con el cometido de explicarle a su mujer, Golde, lo que ha ocurrido, sabiendo que ella no va a aprobarlo. La escena se desarrolla así:

TEVYE
Golde, he decidido darle permiso a Perchik, el sastre, para comprometerse con nuestra hija Hodel

GOLDE
¿Cómo? ¡Es pobre! ¡No tiene nada!, ¡absolutamente nada!

TEVYE
Es un buen hombre, Golde. Me cae bien. Y lo más importante es que a Hodel le gusta. Hodel lo quiere. ¿Qué podemos hacer? Es un mundo nuevo, un mundo nuevo. El amor, Golde… ¿tú me quieres?

GOLDE
¿Que si qué?

TEVYE
Que si me quieres

GOLDE
¿Que si te quiero? Nuestras hijas se están casando, hay problemas en el pueblo, estás enfadado, estás cansado, ¡ve a acostarte! Quizás tienes una indigestión.

TEVYE
Golde, te estoy haciendo una pregunta… ¿me quieres?

GOLDE
Eres tonto

TEVYE
Lo sé… pero, ¿me quieres?

GOLDE
¿Que si te quiero? Durante veinticinco años lavé tu ropa, cociné tu comida, te di hijos, ordeñé las vacas, y después de veinticinco años ¿me vas a hablar de amor?

TEVYE
Golde, la primera vez que te vi fue el día de nuestra boda, tenía miedo

GOLDE
Yo era tímida

TEVYE
Estaba nervioso

GOLDE
Yo también

TEVYE
Pero mi padre y mi madre me dijeron que aprenderíamos a querernos y por eso te pregunto, Golde, ¿tú me quieres?

GOLDE
Soy tu mujer

TEVYE
Ya lo sé, pero ¿me quieres?

GOLDE
¿Si lo quiero? Durante veinticinco años he vivido con él, peleado con él, pasé hambre con él. Durante veinticinco años mi cama fue la suya, si eso no es amor, ¿qué es?

Esa escena me enseñó que la idea del matrimonio ha cambiado drásticamente en los últimos dos siglos. Cuando vemos películas de época la idea del matrimonio era similar a la que tenían Golde y Tevye. Los matrimonios eran arreglados, eran asuntos familiares. No se trataba de amor romántico. Era un arreglo para perpetuar la familia y mejorar su condición. La mejor elección para una mujer era un hombre fuerte, con los medios para mantenerla de la mejor forma posible. La mejor elección para un hombre era una mujer joven y guapa (fértil) que pudiera darle varios hijos.

El matrimonio, por lo tanto, no dependía del amor romántico sino de la conveniencia. La idea del matrimonio era crear un equipo, el mejor equipo posible para tener hijos, criarlos, y vivir juntos toda la vida. Como el amor romántico no era un factor a tomar en cuenta en la elección y según la cultura el divorcio era muy difícil o imposible, los matrimonios no se disolvían: se mantenían juntos en las buenas y en las malas, hasta el final. Pero además, los matrimonios tenían todos los hijos que podían tener. Mientras más hijos tenían, era mejor. Los hijos formaban parte de la riqueza de una familia porque, además de perpetuar el nombre y hacer algo de provecho, al casarse crearían nuevas alianzas.

Eso tenía aspectos negativos, claro, cuando unían por fuerza a dos personas que no eran compatibles, por ejemplo, el resultado no era el mejor. Si una pareja tenía desacuerdos graves, o el marido golpeaba a la mujer, no siempre era posible separarse. Pero estas cosas también ocurren hoy. ¿Cuántas parejas se casan por amor romántico y al cabo de un par de años descubren que no son compatibles? ¿Cuántas parejas hay que se pelean y no pueden separarse por cuestiones económicas?

El matrimonio como concepto se ha transformado. La elección, que solía ser un tema familiar, se convirtió en algo individual. Cada uno de nosotros elige con quién casarse, a la familia solo se le informa. El criterio de elección pasó de ser la conveniencia, a ser el amor romántico. Este tipo de amor pasó a ser el único criterio a la hora de elegir una pareja, desplazó los criterios prácticos que habían sido la causa del matrimonio desde su origen. Por último, el objeto del matrimonio dejó de ser la procreación, el tener hijos, y pasó a ser la compañía. Las parejas, si tienen hijos, los planifican. Mientras menos, mejor, porque al hijo se le ve como una carga.

En realidad el cambio ha sido social. Nuestra cultura solía ver al individuo como parte de una familia, que tenía un patrimonio común. La unidad social más pequeña no era, como hoy, el individuo, sino la familia. Cuando una persona se casaba, realmente se estaba casando la familia. La fortuna de su pareja pasaba a ser la fortuna de todos: en nombre, en suerte, en bienes. Ahora el individuo y su familia tienen poca relación más allá de un a especie de amistad. Los hijos no se entienden como parte del patrimonio familiar, como un eslabón en la cadena, ni se entiende que tanto hijos como padres tienen una responsabilidad para con su familia. El cambio en nuestra percepción del matrimonio se ajusta a nuestro nuevo orden social que es individual.

¿Qué tiene esto que ver con el adulterio? Si bien el matrimonio ha cambiado, el adulterio es el mismo. Mientras exista la humanidad existirá el adulterio porque la gente toma y seguirá tomando decisiones estúpidas independientemente de sus circunstancias. Pero pensando en el tema de Ashley Madison me di cuenta de que el cambio en la idea de matrimonio posiblemente haya contribuido a crear una cultura en la que el adulterio puede entenderse como algo natural.

EL AMOR ROMÁNTICO

Si una persona tiene la capacidad de elegir a su pareja de manera individual, sin que le pese la opinión de terceros, usualmente elegirá la opción que más le guste a él. La conveniencia importa poco cuando estás enamorado. Por eso en parte, en el pasado los padres elegían por los hijos con la ayuda de casamenteras: porque era una decisión tan importante que no debía ser tomada a la ligera o bajo la embriaguez del romance. Era tan importante elegir bien, que no podían delegar esa decisión al hijo. Hoy, al retirar a la familia de la ecuación, y cualquier criterio de conveniencia, la elección se trata simplemente de gustos.

Lo que más contribuye a la cultura del adulterio es la obsesión infantil con el amor romántico. Esa cosa babosa, fugaz, que carece de valor y jamás perdura en el tiempo. Si una buena persona se convence de que la esencia del matrimonio es el amor romántico, de que esa es la base sobre la que fundarlo, al cabo del primer año, cuando se le pase el enamoramiento, concluirá que su matrimonio está en problemas, que ya no quiere a su pareja, buscará ayuda con especialistas, leerá libros sobre cómo reavivar “la chispa” en el dormitorio, y después de pasar por una larga agonía, quizás concluya que ese matrimonio no tiene salvación. Si no se atreve a engañar a su mujer, optará por un divorcio, de lo contrario se apuntará a Ashley Madison.

En vista de que el amor romántico es siempre pasajero, cualquier persona inteligente criada en el error del matrimonio por amor concluirá que todo matrimonio que perdura lo hace a costa de la felicidad de sus miembros. Si esa es la razón principal para elegir una pareja, entonces todo matrimonio está condenado irremediablemente al fracaso. Los matrimonios deberían durar lo que dura el enamoramiento. ¿Cómo privar al individuo de su derecho a sentirse enamorado?

La reverencia hacia el amor romántico raya en el fanatismo. Cualquier pareja que elijas, sea quién sea, es celebrada si la eliges por amor. Pero si alguien se atreve a usar un criterio distinto del amor romántico a la hora de elegir una pareja se convierte en objeto de reprobación. Cuando el criterio de una mujer al buscar pareja es la estabilidad financiera se le acusa de caza-fortunas, y si un hombre mayor usa como único criterio la fertilidad también se le juzga por ello. Vienen a ser una especie de apóstatas.

Las monarquías en general traicionan (o traicionaban) el concepto del amor romántico. Era lo que quedaba del matrimonio tradicional porque después de todo es uno de los pocos espacios en los que la familia y el patrimonio siguen siendo tan importantes como lo eran hace doscientos años. Entonces el Rey Felipe VI de Borbón eligió a Leticia y la mitad del país aplaudió porque fue por amor. En Inglaterra el Príncipe William se casó con una plebeya por la misma razón. Un grupo numeroso de personas defiende su elección porque al parecer ante todo el Rey Felipe no es Rey sino Felipe.

EL VERDADERO REMEDIO AL ADULTERIO

El carácter temporal de nuestro concepto del matrimonio tampoco ayuda. Es más fácil divorciarse que casarse. Creo que he llegado a ver anuncios de divorcios express, te disuelven tu matrimonio en dos horas. Después puedes volver a casarte, y repetir este procedimiento tantas veces como quieras. Cuanto más común es divorciarse y volverse a casar, menos valor tiene el matrimonio como institución. Pocos se lo toman en serio. Los hombres por lo general quieren variedad, pero muchos y en especial las mujeres engañan como quién va de shopping: están buscando el próximo antes de deshacerse del primero.

También afecta el objetivo del matrimonio. Si deja de ser una institución para perpetuar la familia y la propiedad; y se convierte en una palabra elegante para referirse al compañero de piso de turno, es mucho más fácil engañarlo. No es un contrato que uno se tome en serio. Si no hay hijos de por medio o los hijos se consideran una experiencia de vida, ¿qué más da engañarlos?

Como siempre, no voy a diagnosticar la dolencia sin recetar también la medicina. Si uno quiere mantenerse al margen de todo lo opaco, de las transacciones de callejón, de páginas web feas y situaciones bochornosas como puede ser que te pillen con las manos en la masa apuntándote a una página diseñada para engañar a tu señora, conviene entender el enamoramiento como lo que es: una forma de entretenimiento. Como jugar a la play, o hacer yoga, como ver una serie en la televisión, o leer un buen libro. Si llegas a casarte con alguien y te planteas en algún momento engañarlo, piensa si tu matrimonio vale más o menos, que un juego de la play. El enamoramiento no es algo a tomarse en serio. Definitivamente no es un criterio para elegir una pareja, especialmente si el objetivo es casarte con ella.

A los Reaccionarios nos gustaría echar el tiempo atrás y regresar a una época diferente en la que las estructuras sociales estaban mejor definidas. Pero eso es imposible. El matrimonio tradicional no creo que regrese y si lo hiciera no estoy segura de que me gustaría tener que dejar en manos de terceros las decisiones que definen mi vida. Pero eso no significa que tengamos que utilizar necesariamente el criterio del amor romántico para tomar decisiones de este tipo.

Si el enamoramiento florece entre tú y tu pareja: aquella que has elegido porque es la mejor persona para ti, la que más te conviene, porque es tu igual en todo, porque te complementa en tus carencias, porque tiene los medios y la disposición óptima, porque comparte tus afinidades y está dispuesto como tú a comprometerse, entonces será solamente un plus. Pero la elección debe hacerse primero. Si te enamoras primero y eliges después, corres el riesgo de sobre-estimar lo que tienes en frente.

El amor verdadero existe y no es algo que te ocurre. Es una elección. Es algo que cultivas. El amor verdadero es mucho más profundo que el enamoramiento, nace, como dijo Golde, de la convivencia con otra persona durante años. De fundir ambos destinos. De contárselo todo, de compartir las bendiciones y los problemas. Es un compromiso profundo contigo mismo y con tu pareja. Es saber que sois compañeros de vida, que estáis en el mismo bote, que es para siempre.

Progresismo y socialismo son lo mismo

August 29th, 2015

Problemas del primer mundo

August 25th, 2015

Antisionismo for dummies

August 22nd, 2015

Hola, de nuevo

August 18th, 2015

Es una especie muy particular de indecisión. Se siente como un temblor en la boca del estómago que sube hasta la garganta. Algunas veces es emocionante y me empuja a pulsar el gatillo. En otras oportunidades me echa para atrás.

Esa sensación me invade con especial frecuencia en mi relación con las demás personas, sobre todo cuando tengo que relacionarme con gente a la que no conozco, cuando tengo que llamar al banco, por ejemplo, o con gente que me importa mucho. Pero sobre todo me pasa con mi blog, con A70. Si me sigues desde hace tiempo conocerás la historia, si no da igual porque te la voy a contar.

Empecé a escribir aquí en un momento de mi vida en el que no tenía dirección: no sabía qué hacer ni a dónde ir. Tenía 24 años, me acababa de graduar de la universidad, no tenía trabajo, me había ido de casa de mis padres a un país extraño con 900 dólares en el bolsillo y sin un plan. Estaba perdida.

Este blog se convirtió en la única constante en mi vida. No importaba lo que estuviera haciendo, siempre podía escribir aquí. Daba igual la ciudad en la que estuviera, lo que estuviera pasando en mi vida, si tenía o no tenía un trabajo, o una idea de lo que quería hacer. El blog vivía en internet y podía escribir en él desde cualquier parte y en cualquier situación.

Escribí mucho, escribí cada día. Sobre cosas que me parecían interesantes, sobre cosas que me llamaban la atención, y también sobre mis deseos, sobre mis miedos, sobre las cosas que me hacían reir, y las que me hacían llorar. Cada vez que descubría algo sobre mí misma, o sobre las cosas que me rodeaban, lo compartía en A70 con total sinceridad. Y como estaba justamente pasando por un momento importante en mi vida, el momento en el que defines la persona que vas a ser, la mayoría de mis textos eran íntimos, me hacían vulnerable.

Al cabo de un año más o menos mi blog desató un fenómeno que no me esperaba y que me tomó por sorpresa: de la noche a la mañana mi blog se hizo tan popular que recibía cientos de miles de visitas cada semana, la gente comentaba en todos mis artículos, escribían sobre mí en sus blogs, hablaban sobre mí entre ellos en twitter, me pedían entrevistas por email, me invitaban a programas de radio, me ofrecían columnas en las revistas. No me lo esperaba y fue abrumador.

Recibí cientos de muestras de amistad. Gente que admiraba lo que hacía. Me contaban que mis artículos les gustaban, que encontraron alguno de ellos interesante, y de vez en cuando alguien decía que lo había inspirado a hacer cosas que de otra manera no hubieran hecho. Eso me hacía sentir bien.

Pero no todo el mundo me escribía por mis artículos. Muchos me escribían por mí como persona: para hablarme de mi aspecto físico, de mi vida personal, para juzgar mi carácter. Algunos me idolatraban, otros me odiaban. Ambos me hacían sentir fatal.

La gente que me odiaba escribía cientos de mensajes negativos cada día, sobre todo en Twitter, hablaban sobre mí en los peores términos y me mencionaban en sus discusiones de manera que me despertaba y tenía que leer toda la bilis de internet dirigida hacia mi persona con el desayuno.

Mi blog estaba en el pináculo de su popularidad y lo que sentía era mucha rabia. Porque cuando la gente me mencionaba en twitter para insultarme me sentía mal, pero cuando me mencionaban para aplaudirme a título personal también me sentía horrible. Me sentía como una impostora y cada vez que sonaba la alerta de twitter me daba ansiedad.

También me afectó ver cómo la popularidad de mi blog transformó mi relación con la gente que consideraba importante en mi vida: mis amigos, mi familia. Antes de que mi blog se hiciera popular, me sentía cómoda con ellos, las interacciones eran las mismas que había tenido siempre. Pero con el “boom” de mi blog la gente que me rodeaba no supo cómo tratarme. En lugar de continuar tratándome como siempre, las cosas cambiaron.

Muchos se alejaron de mí. Empezaron a tratarme como si no me conocieran. Otros se sentían incómodos con el hecho de que hablaba de cosas personales en el blog y sentía que podía hablar de ellos en cualquier momento. Me enteré por terceros que hubo algunos que dijeron que hacía mi blog por narcisismo, por notoriedad. Una persona cercana me preguntó si me creía Lady Gaga porque me hacía fotos para el blog. Da risa el comentario, pero en el momento me dolió que me lo dijera.

También pasó lo opuesto: gente que no me había escrito en años reapareció y me trataban como si fuese su mejor amiga. Imagino que eso es a lo que se refieren cuando dicen que alguien “te hace la pelota”. Me parecía todo artificial y raro, como si estuviera intentando conducir un camión en Berlin con un mapa de Miami

Como no supe manejar la atención de una masa tan grande de desconocidos, y tampoco supe cómo adaptarme a mi nueva relación con mis antiguos amigos, un día decidí irme de internet. Cerré el blog, cerré la cuenta de twitter, me fui de Facebook, lo abandoné todo. No quería saber más nada de internet porque el blog que comencé con tanta alegría, que mantuve durante años con tanta disciplina, en el que compartía todo con generosidad, que en su momento fue mi constante, se había transformado para mí en una fuente de tristeza, de ansiedad, y de culpa.

Así que me fui. Durante más de un año lo único que hubo por mi parte fue silencio absoluto. Al principio estaba dolida, la sensación era como si mi blog hubiese sido mi novio y hubiese terminado conmigo. Con el tiempo me fui sintiendo mejor, se disipó la ansiedad, recuperé la confianza en mí misma, y volví a escribir, aunque solo para mí.

Cuando me recuperé por completo, había días enteros en los que no pensaba ni un momento en el blog ni en nada de lo que pasó. Con el tiempo me di cuenta de lo fácil que es olvidarse de las cosas. Era como si lo del blog jamás hubiese ocurrido. Mantenerme al margen de todo era como reescribir la historia. Me di cuenta de que fue un error haberme ido.

Mi blog había sido importante para mí. Fue la primera cosa importante que hice en mi vida que me funcionó y lo conseguí a punta de trabajo duro. Me sentía muy orgullosa de eso, de todo lo que había escrito, de las cosas que conseguí con él, de los libros que escribí, de los amigos que hice gracias al blog. De toda la gente que me seguía por mis artículos. Y un día, así como me habían dado ganas de irme, me dieron ganas de regresar.

Pero para poder hacerlo, tenía que encontrar una manera de que internet no me rompiera el corazón una segunda vez. Después de darle muchas vueltas hice un pacto conmigo misma: iba a elegir un tema impersonal, y de eso hablaría. No me haría más fotos especialmente para el blog. Proyectaría una imagen seria, no mezclaría mis intimidades en los artículos, y no escribiría cada día. Escribiría una vez cada cierto tiempo cuando tuviera algo importante que decir.

Elegir el tema era lo más complicado. Aunque siempre me ha gustado mucho leer, no quería convertir A70 en ese blog masturbatorio que intercala poemas intensos con reseñas de Infinite Jest. Hay demasiados y todos son igual de insufribles. Tampoco llevo una vida de desenfreno juvenil para hablar de “la vida nocturna”. Creo que no hay nadie en todo internet que tenga hábitos más ancianos que los míos. Mi idea de viernes-noche es pedir sushi para llevar, comérmelo viendo alguna película de Jane Austen en Netflix Instant. Soy feliz.

Me gusta mucho cocinar, pero no me gusta hablar de recetas de cocina, me da pereza hacerle fotos a la comida, y difícilmente me daría por satisfecha a menos de que inventara yo las recetas…y aint nobody got time fo dat.

Me gusta la filosofía, la ética, y la política. Tres temas que son lo más alejado posible a escribir artículos personales. Tengo posturas definidas, siempre está pasando algo nuevo así que siempre hay temas sobre los que se puede escribir, y además considero que lo mejor que puede hacer una persona en este momento es retar la corrección política diciendo lo que todo el mundo piensa y nadie dice. Así que a eso me estuve dedicando durante los últimos dos años, poniendo un artículo nuevo cada cinco meses.

No me fue mal. La gente lee lo que escribo, les interesa lo que tengo que decir. Pero me parece que ahora sí estoy preparada para retomar las cosas donde las dejé y volver a escribir con periodicidad.

En este último mes he estado escribiendo casi todos los días y me siento muy bien. Esta es la primera vez que me atrevo a escribir sobre mí misma después de dos años. No sé si lo tomaré como costumbre, o si este será el único artículo personal, lo que quería era deciros “hola” de nuevo, “aquí estoy otra vez”.

La propuesta de inmigración de Donald Trump

August 18th, 2015

Hasta ahora no estaba segura de que la candidatura de Donald Trump fuese en serio. Conociendo su carácter mediático pensé que cabía la posibilidad de que la campaña política no fuese más que un ardid publicitario.

Por eso hasta ahora no había dicho nada sobre Donald Trump. Pero ayer publicó su plan de inmigración, lo que pretende hacer como presidente para arreglar el problema de inmigración. Y no es una explicación vaga, sino una detallada lista, en la que explica punto por punto todo lo que va a hacer para arreglar el problema.

Me sorprendió porque en mi opinión esto significa que su candidatura sí va en serio. No sólo significa eso, sino que está un paso por delante de todos los demás. El control lo tiene Trump, el tema de conversación lo ha elegido él y lo único que pueden hacer los demás candidatos es responderle. Digamos que acaba de sacar un 20 en la tirada de iniciativa.

Pero además, su propuesta es buena. No, buena no, es genial. Es un plan blindado porque propone los problemas, la solución que piensa darles, pero además explica cómo va a implementar las soluciones, y cómo va a financiarlas. Viéndolo todo en estos términos es fácil entender que el plan es realizable. Todo lo que pretende hacer lo va a financiar sin pedir créditos ni aumentar los impuestos.

Algunos lo van a acusar de radical, seguramente, pero son pocas las modificaciones que pretende hacer a la ley. En realidad la mayor parte de su propuesta trata sobre hacer cumplir las leyes que ya existen pero que por alguna razón no están siendo implementadas.

Su propuesta se basa en 3 principios:

1. Una nación sin fronteras no es una nación: hay que levantar un muro en la frontera sur.
2. Una nación sin ley no es una nación: hay que hacer cumplir las leyes que existen de acuerdo con el sistema de gobierno constitucional.
3. Una nación que no sirve a los intereses de sus propios ciudadanos no es una nación: cualquier plan de inmigración debe hacerse para que mejore los empleos, los sueldos, y la seguridad de los americanos.

Después pasa a explicar cuáles son sus soluciones, cómo va a implementarlas, y cómo se van a financiar los proyectos.

Con respecto al muro en la frontera: conseguirá que sea el gobierno de México el que cubra los costes de construcción porque México es el responsable de la inmigración ilegal a los Estados Unidos. Trump ha dicho varias veces que considera que es una política deliberada del gobierno mexicano. No sé si las evidencias que Trump ofrece para probar esto son concluyentes, pero definitivamente levantan importantes sospechas acerca de las intenciones del gobierno mexicano.

Para conseguir que México pague por la construcción del muro Trump implementará sanciones económicas a México que solamente serían levantadas si México acepta pagar por la construcción del muro. Las sanciones propuestas son: decomisar las remesas (el dinero) que los inmigrantes ilegales envían a sus familiares en México, aumentar el precio de las visas a los profesionales y diplomáticos mexicanos (y de ser necesario cancelarlas); aumentar el precio de las cartas de cruce de la frontera, aumentar el precio de las visas de los trabajadores del NAFTA, aumentar las tarifas en los puntos de entrada a los Estados Unidos desde México, y propone además la posibilidad de reducir las ayudas que EEUU presta a México cada año.

El segundo punto trata sobre cómo hará cumplir las leyes de inmigración que ya están escritas. Para hacerlo tiene varias ideas. Triplicará el número de oficiales del ICE (los que se encargan de procesar los casos de inmigración ilegal). Sólo hay en todo el país 5000 oficiales del ICE que tienen que atender más de 11 millones de casos de inmigración ilegal. Es una fuerza insuficiente, por eso los casos de inmigración no se procesan, así que Trump quiere triplicarla. Lo va a financiar resolviendo el problema de fraude fiscal con los números de ITIN que permiten a inmigrantes ilegales cobrar créditos fiscales que no les corresponden. EEUU gasta millones de dólares en pagar créditos fiscales fraudulentos a inmigrantes ilegales. Solventando ese problema se puede usar el dinero para pagar a los nuevos oficiales del ICE. O al menos eso dice su propuesta. No sé si los fraudes de los inmigrantes ilegales son lo suficientemente cuantiosos como pagar el sueldo de 10 mil oficiales nuevos, eso habrá que verlo.

Implementará un sistema llamado e-verify y lo hará obligatorio para las empresas a nivel nacional. E-verify se usa para corroborar el estatus de una persona en EEUU. Introduces los datos de la persona y te dice si es un ciudadano, residente, inmigrante, turista, etc. Lo hará obligatorio a la hora de contratar a un trabajador en cualquier empresa americana para proteger los puestos de trabajo de los americanos frente a la mano de obra ilegal.

Deportará a todos los inmigrantes ilegales que han cometido crímenes. Para obligar a los países de origen a aceptar a sus criminales de vuelta, va a cancelar las visas a los países que no acepten sus propios criminales. Además hará que cometer una ofensa como inmigrante ilegal en EEUU sea un crimen aparte.

Detendrá a los inmigrantes ilegales en lugar de hacer el “catch-and-release”. La política actual cuando un inmigrante ilegal es aprehendido es detenerlo por un breve período de tiempo y después soltarlo. Trump los detendrá hasta que se les deporte de vuelta a su lugar de origen.

Eliminará el derecho a la ciudadanía por nacimiento. En EEUU si dos inmigrantes ilegales tienen un hijo en suelo americano, ese niño es automáticamente un ciudadano americano, y puede eventualmente “pedir” la residencia/ciudadanía para sus padres, hermanos, y familia extendida. Esta es la forma más común en la que un inmigrante ilegal pasa a tener estatus legal dentro del país.

Quitarle la financiación a las Ciudades Santuario. En EEUU hay muchas ciudades cerca de la frontera que se rehusan a colaborar con el gobierno federal para deportar a los inmigrantes ilegales, incluso a aquellos que cometen crímenes en el país. La policía local no extiende al gobierno federal la información sobre la identidad de los inmigrantes ilegales. De manera que el gobierno no puede hacer nada al respecto. Trump promete quitar la financiación a estas ciudades hasta que colaboren con la justicia.

Otras medidas que va a implementar y que detalla en el plan son: aumentar las multas a quienes permanecen en EEUU por un tiempo mayor al que le permitía la visa, cooperar con las fuerzas locales que luchan en contra de las bandas violentas de ilegales como el MS-13 y el 18th Street Gang, etc.

Al leer todas estas cosas lo que sorprende no es que sean medidas radicales, sino que estas cosas no se estén haciendo en este momento. Cuando lees la propuesta de Trump entiendes por qué está tan estropeado el sistema de inmigración americano: porque hasta las leyes más básicas se violan constantemente.

El último punto trata sobre respetar los intereses de los americanos por encima de los intereses de los demás países y trata acerca de políticas a largo plazo que permitirán a EEUU regresar a niveles más conservadores de inmigración. Estos son algunas de las estrategias:

Aumentará el salario mínimo de corte para las visas H-1B. Esta es una visa de trabajo que se le da a “trabajadores cualificados” como ingenieros y programadores. Las visas H-1B sólo son válidas para trabajar con la empresa que pide al trabajador o hace de “sponsor”. Lo que quiere decir que un inmigrante que entra con una visa H-1B sólo puede permanecer dentro del país con su visa mientras trabaje para esa única empresa. Si la empresa lo echa o si renuncia, su visa expira y tiene que salir (o quedarse de manera ilegal)

El problema con estas visas es que transforman al trabajador en una especie de esclavo de la empresa que lo pide en el sentido de que está totalmente sujeto a lo que la empresa quiera hacer. La empresa que lo pide no se somete a la libre competencia con otras empresas para ganarse al trabajador, por lo tanto no tienen que subirles el sueldo porque no les preocupa que el empleado se vaya a otra empresa. Esto crea una situación en la que los sueldos se mantienen bajos artificialmente, y conviene mucho más a una empresa contratar a empleados con visas H-1B que contratar americanos.

Esto explica en parte por qué el desempleo en sectores STEM (science, technology, engineering, math) es tan alto: los americanos no consiguen trabajos en sus áreas a pesar de haber estudiado para ello.

Si se aumenta el salario mínimo requerido para otorgar una visa H-1B, se asegura que los trabajos que se otorgan a extranjeros son realmente especializados y no trabajos de programación simple que podría hacer cualquier americano recién graduado de la universidad.

Requerirá a las empresas contratar empleados americanos primero que extranjeros. Las solicitudes de empleados se le deberían enviar primero a la oficina de desempleo que al departamento de inmigración.

Será obligatorio para los que quieran aplicar a visas y a residencia americana demostrar que pueden mantenerse por sí mismos: que pueden pagar por su vivienda, su seguro de salud, y otras necesidades antes de que se les permita la entrada a EEUU para que no abusen de los servicios públicos americanos.

Reemplazará la visa J-1 (de trabajadores jóvenes) por un programa de bolsas de trabajo para los jóvenes americanos que será implementado en las empresas en las que antes se utilizaba el programa de visas J-1.

Implementará un programa de refugiados para niños americanos. Se elevarán los estándares de admisión de refugiados y asilados políticos para eliminar los abusos. Se invertirá el dinero que antes se destinaba a los asilos para darle a los niños americanos huérfanos una mejor calidad de vida: orfanatos más seguros y mejores comunidades. También se utilizarán los excedentes para mejorar la seguridad de las comunidades que tienen altos niveles de crimen en los Estados Unidos.

Es importante leer todo lo que Trump propone de primera mano, sin intervención de los medios porque se sabe de antemano cuál será la reacción de los medios a cualquier cosa que Trump diga. La estrategia de la izquierda ante una amenaza es siempre la misma: soltar a los comediantes: utilizarán clips de dos segundos sacados de contexto, chistes de Colbert y Vines graciosos.

Pero si lees su propuesta en sí, el plan es sensato. Cualquier persona que quiera que EEUU sea un país seguro y próspero apoyaría un plan como este. Es difícil encontrar puntos en los que estar en desacuerdo con lo que Trump plantea.

El establishment conservador también lo va a linchar. No desde el punto de vista de la justicia social, que importa menos, sino desde el punto de vista de la pureza política: ¿es Trump verdaderamente conservador? Cuando la derecha se siente amenazada no recurre a la comedia sino al silencio: no escucharemos a Fox News hablar del plan de inmigración de Trump. Se enfocarán en discutir cualquier otra cosa: los obstáculos que pone a las empresas a la hora de contratar empleados, su antigua postura en pro del aborto, su opinión sobre la seguridad social universal, etc.

Pero yo estoy muy contenta de que Trump sea un candidato popular porque considero que la crisis más grave en EEUU es de inmigración y es una emergencia que hay que atender. Trump es el único que lo está haciendo y por eso deseo que gane. Realmente creo que puede ganar precisamente porque solía ser demócrata, porque no es un típico conservador, porque es de NYC, y porque defiende la seguridad social, creo que atraerá a cierto sector de los demócratas que se oponen a la inmigración y que jamás votarían a un republicano que se opone al sistema público de salud.

Además creo que será un candidato atractivo para los independientes y para la gente que no suele ir a votar porque no es parte del establishment, no es un político de carrera. Es un outsider. Está al margen del sistema.

Y como punto aparte, a mí me gusta Trump en lo personal porque tiene una cualidad que era natural en las monarquías, pero que se perdió con la democracia: es imposible comprar a Trump. Donald Trump, al igual que los antiguos monarcas, dispone de una fortuna tan grande, que no necesita ser corrupto: su futuro está garantizado. Nadie va a comprar el favor de Trump con dinero, ni podrán influir en sus decisiones por medio de donaciones a su campaña. Esto hace que Trump sea un candidato mucho más difícil de corromper.

En cuanto a su intervencionismo: sí, Trump no propone reducir el Estado, es verdad. Trump propone en ciertos casos ampliarlo (como con los oficiales de inmigración). Propone intervención del Estado sobre los asuntos de las empresas privadas (como el sistema de e-verify, la eliminación de las visas J-1, forzar a las empresas a contratar ciudadanos antes que inmigrantes) Sin embargo hay que entender que la libertad no es siempre la política más inteligente. Las libertades son algo a lo que aspirar, pero para poder conquistarlas es necesario tener un estado de orden y de bienestar previo. La libertad debe ir en proporción al orden.

Un país en desorden, un país caótico, con altos niveles de criminalidad, con leyes que no se hacen cumplir, no se arregla dando mayores libertades a los ciudadanos. La manera de arreglarlo es por medio de la intervención del Estado. El Estado debe intervenir para poner orden. Solamente cuando el país está ordenado y la situación está bajo control se puede ampliar las libertades.

Imagina que eres parte de la tripulación de un barco. El Capitán se retira temprano a dormir, siempre a la misma hora y permite que la tripulación elija a qué hora acostarse. Durante la noche un grupo de tripulantes se quedan despiertos hasta muy tarde, jugando a las cartas, bebiendo, apostando. A medida que pasa el tiempo estas sesiones nocturnas empiezan a devenir en peleas, hasta que tiran a uno por la borda. Para resolver este problema, ¿qué debe hacer el Capitán? ¿Debe castigar al grupo? ¿Debe permitirles continuar con sus sesiones nocturnas? ¿Debe prohibirlas? Si es un hecho aislado, quizás sea suficiente con un castigo. Pero si la situación se perpetúa, si los tripulantes problemáticos traman un motín, si las peleas se extienden y se meten en los camarotes de los otros tripulantes, tiran por la borda a gente que no tenía nada que ver con sus sesiones, si roban dinero a los demás, si la situación ha devenido en caos y se ha salido de control, lo único que puede hacer el Capitán para recuperar el control es poner un toque de queda obligatorio y guardias en todas las puertas. Dar más libertad, definitivamente no va a resolver el problema.

En este momento la inmigración en EEUU está fuera de control. Los daños que ocasiona al país son tales, que la primera prioridad debe ser frenarlo. Para ello es necesario que el Estado intervenga: deportar a los criminales, implementar “obstáculos” como el muro, y retirar los loopholes y los privilegios que permiten que la situación de caos se perpetúe como la visa H-1B. Una vez frenada la inmigración ilegal y deportados los criminales, una vez que la inmigración legal regrese a los niveles aceptables, se podrán volver a relajar las políticas inmigratorias. No antes.

Me interesa que gane Trump porque aunque no soy americana, es el interés de cualquier occidental que Estados Unidos sea un país fuerte. Cuanto más fuerte es Estados Unidos, más fuerte es Occidente y más débiles son sus enemigos. Pero además, cuando Estados Unidos implemente estas políticas en su país, Europa estará más inclinada a copiarlas porque sentirá que tiene una especie de permiso moral para hacerlo. Si Trump controla la inmigración, los países europeos estarán más dispuestos a hacer lo mismo.

La izquierda y los toros

August 17th, 2015

Es obvio que la izquierda española está en contra de los toros, pero nadie dice por qué. La excusa es que es por el sufrimiento animal, pero esa no es la verdadera razón.

Gobiernos planetarios

August 16th, 2015

Hay quien odia al gobierno de su país y al sistema en general, pero siente una profunda admiración por la ONU.

Suelen ser los mismos que desean abolir las fronteras, somos todos ciudadanos de un país llamado mundo imagine all the people.

Es una especie de nacionalismo global, una suerte de racismo incluso, una visión de mundo en la que sólo ha de existir una raza: la raza humana.

Porque si una cucharadita de cianuro te mata, beberse la botella entera es justamente lo que necesitamos para estar bien.

Es mentira, Estados Unidos no es un país de Inmigrantes

August 16th, 2015

Lo primero que hace un socialista en una discusión es sacar del bolsillo de atrás del pantalón la libretita en la que ha apuntado lo que tiene que decir: datos absurdos y estudios poco serios como prueba de que el socialismo es lo mejor para todos los pueblos. Como la fuente de las cifras no está a la mano y ponerse a investigar a fondo lo que está diciendo para refutarlo no da tiempo en esa discusión, esta posiblemente sea la estrategia más útil para tener la última palabra.

Pero cuando eso no funciona, los socialistas hacen un esfuerzo e intentan ofrecer argumentos. El argumento en el caso de la inmigración es uno solo y siempre el mismo: Los países más prósperos del mundo son países de inmigrantes como EEUU. Si se les presiona pueden combinar el primer argumento con el segundo: todos en EEUU son inmigrantes, excepto los indígenas”.

Suena muy bien, sí, pero Estados Unidos no es un país de inmigrantes. Estados Unidos ha recibido millones de inmigrantes de otros países eso sí es cierto, en especial a partir de 1965 después de que se adoptara el “Immigration and Nationality Act” de Ted Kennedy, pero eso no significa que es un país de inmigrantes o que le deba su prosperidad a ellos.

EEUU fue creado, fundado, y poblado por británicos protestantes que eran en una gran mayoría ingleses aunque hubo también colonos escoceses e irlandeses. A excepción de un importante grupo de alemanes, los colonos hablaban en el mismo idioma, eran de la etnia inglesa, y tenían una cultura homogénea.

Los firmantes de la Declaración de Independencia eran también descendientes de británicos y por eso conocían bien a Locke y la filosofía de la Ilustración inglesa que fue el fundamento de las ideas de la Revolución Americana. No sólo fue inspirada en lo filosófico: el sistema de derecho que implantaron en América fue también británico: que el “common law”, distinto al derecho romano de las colonias españolas y portuguesas.

El país que fundaron los colonos americanos, por lo tanto, es una rama de la civilización británica. Por eso se parece a todos los países del Commonwealth. Las instituciones americanas son herederas de las británicas, su sistema de derecho es británico, sus tradiciones son británicas, EEUU tiene una esencia étnica y cultural definida, que no es diversa ni fue construida “por inmigrantes”.

Conviene aclarar dos puntos: el primero es que un inmigrante y un colono no son lo mismo. Un inmigrante es una persona que llega a un sistema que existe antes que él llegara. El inmigrante llega a un país que ya existe y se acomoda a él (o no). Un colono no es eso. El colono llega a un territorio en el que no hay un sistema, y lo construye. De manera que los colonos americanos en nada se parecen a los inmigrantes italianos que llegaron en los 70, por dar un ejemplo. El puritano inglés que fundó la colonia de Nueva Inglaterra en lo que previamente era un descampado se parece poco a Jesús, que llegó anteayer de Chiapas y se metió a jornalero.

También hay que aclarar la diferencia entre un territorio y un país. Los colonos británicos no fueron “inmigrantes” que llegaron a América a desplazar (o “masacrar” ya depende de la intensidad del socialista) a los indígenas. Los colonos llegaron a un territorio en el que lo único que había era tipis indios, y fueron ellos quienes fundaron lo que hoy conocemos como EEUU. Si no fuera por la colonización británica, en EEUU se seguiría viviendo en tipis, el sistema seguiría siendo tribal, los intercambios seguirían siendo por medio del trueque y el mayor avance tecnológico sería el cultivo rudimentario del maiz. Un inmigrante es una persona que llega a un país que ya está constituido. Los colonos no son inmigrantes.

Los colonos americanos llegaron a un territorio que solía ser de los indígenas y construyeron en él algo radicalmente nuevo y propio: un país. Construyeron en él una sociedad próspera con instituciones sólidas, valores protestantes, con un Estado de derecho, una moneda, y continuaron desarrollando su sistema hasta hoy. Un sistema que les pertenece, que nació de sus costumbres, de sus creencias y de su modo de vida, un sistema en esencia británico, protestante, blanco.

En resumen: EEUU no es un país de inmigrantes. Es un país que hasta 1965 era prácticamente homogéneo y constituido principalmente por europeos blancos y protestantes del norte de Europa occidental. A partir de 1965 ha recibido una inmigración masiva, olas de inmigrantes de todo tipo, sin discriminar, que están poniendo en riesgo el sistema. Si la inmigración continúa dentro de poco EEUU dejará de ser un país blanco/protestante/inglés y se convertirá verdaderamente en un país de inmigrantes. Cuando eso ocurra primero cambiarán los valores, después cambiará el idioma, y finalmente la cultura. El sistema se vendrá abajo cuando su esqueleto, que es la cultura que lo produjo, desaparezca.

Una sociedad no es un cúmulo de personas. Poner a un grupo de personas dentro de un territorio no los transforma en una sociedad. Poner un puñado de culturas dentro de un mismo espacio no produce un país. Una sociedad está conformada por personas, pero esas tienen lazos entre sí, cooperan, porque tienen un origen compartido y una idea destino común. Eso sí es una sociedad, y por eso las sociedades prósperas en todo el mundo suelen ser sociedades étnicas en las que todos los miembros se sienten como parte de una misma cosa. Mientras más inmigrantes hay, mientras más grupos de interés diferentes se mezclan en una misma sociedad, más débil es.

Dos personas mueren en una tienda IKEA en Suecia.

August 15th, 2015

La medalla de oro se la lleva El País que consiguió publicar una nota sobre el crimen sin mencionar en ningún párrafo a los sospechosos. No es fácil decir tan poco en tantas líneas. Pensaría, por la calidad de la nota, que se trata simplemente de negligencia, de pereza periodística, y quizás lo sea. Después de todo la sección de Internacionales en los periódicos españoles son siempre traducciones al vuelo de lo que publican periódicos extranjeros.

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Bonito el detalle de incluir esa declaración del portavoz de IKEA que dice que no tienen muy claro nada. La proeza de El Mundo, por su parte, es no haber dicho nada ¡en siete párrafos! Siete párrafos para revelar únicamente la edad de los dos sospechosos del ataque.

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No se puede culpar nada más a la prensa española. CNN, BBC, The Guardian, e incluso el WaPo hicieron lo mismo, imagino que la razón en parte es que la policía sueca intentó por todos los medios de ocultar lo sucedido porque en Europa cuando el crimen es violento y de motivación islámica, los asesinatos se convierten en “muertes”, las decapitaciones en “apuñalamientos”, y los victimarios en “hombres”.

Según la policía sueca una mujer de 55 años y su hijo de 38 fueron acuchillados en una tienda IKEA de una ciudad que está a una hora de Estocolmo. La policía reveló que tenían en custodia a dos sospechosos: dos hombres jóvenes y además dijeron que no había relación alguna entre las víctimas y los sospechosos, dando a entender que no se conocía el motivo del ataque. Finalmente añadieron que “no parece que el ataque haya sido por motivos políticos” aunque ninguno de los sospechosos había sido interrogado.

Pero entonces apareció en internet esta foto hecha con un móvil desde afuera de la tienda IKEA y en la que se puede ver un cuerpo decapitado:

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La policía entonces reveló que los sospechosos eran ambos inmigrantes que habían llegado un mes antes a Suecia desde Eritrea (África) pidiendo asilo político al país. Ambos vivían de ayudas del Estado en un centro de refugiados sueco. La policía sigue manteniendo que se desconoce el motivo del ataque. Pero no hace falta saber mucho sobre el islam para entender que si dos hombres que vienen de Eritrea decapitan a una persona, no es para robarle la cartera.

Dado que ningún periódico se atreve a mencionar la religión islámica que profesan los terroristas, ni su origen geográfico, si el lector no se da a la tarea de ir desenterrando la información, a simple vista puede parecer que lo que ocurre en Suecia es que en la sección de cocina de IKEA una señora se peleó con un hombre por una espumadera y la cosa se les salió de las manos.

En respuesta a todo esto, el gobierno de Suecia decidió doblar la seguridad… en los asilos para refugiados musulmanes. Porque en Suecia cuando una señora sueca sale a comprar sartenes y la decapita un musulmán, la policía concluye que lo mejor será defender a los musulmanes de los suecos. Vaya a ser que un extremista de ultra-derecha.

Por su parte el portavoz de IKEA dijo que retiraría los cuchillos de todas sus tiendas porque los atacantes no entraron con armas a la tienda sino que usaron los mismos cuchillos que ellos venden. Si mañana entran musulmanes a practicar el islam en un IKEA y en vista de que no hay cuchillos cogen un tornillo de veinte centímetros para clavárselo en el cráneo a una anciana que estaba por allí mirando camas, imagino que quitarán los tornillos de las camas ÅRVIKSAND y a partir de ahora tendrás que pegar los muebles de Ikea con pegamento Imedio. Desarmados, no les quedará más remedio a los musulmanes refugiados que matar occidentales a albondigazos KÖTTBULLAR de 1 euro 10 unidades.

Los 4 tipos de inmigrante

August 13th, 2015

La primera vez que mi madre me dejó acompañarla a una reunión de vecinos me sentí orgullosa porque esas reuniones “no eran para niños”. Tenía doce años y sentí que había sido invitada a formar parte de un club muy serio. Pero además sentí una gran envidia porque hasta entonces no sabía que las señoras del edificio preparaban galletas y tartas para presumir en la reunión, y que podía beber todo el refresco que quisiera.

El edificio era pequeño, no tenía más de 10 apartamentos, así que todos los vecinos nos conocíamos bien. Las relaciones eran estrechas porque muchos se conocían desde hacía más de diez años. A pesar de que había uno que otro desacuerdo (las hijas del señor García se apuntaron a clases de claqué, practicaban toda la noche, y no dejaban dormir a la señora Matos) el tono era de respeto porque era una comunidad de semejantes: el nivel de educación era parecido, teníamos todos expectativas similares, y había una sensación de destino compartido, de que estábamos todos en el mismo barco. Si al edificio le iba mal, a todos nos iba mal.

Pero entonces mi vecino, el que vivía justo en frente de mi casa, tuvo que vender su apartamento, y aceptó la oferta de un hombre que venía de una favela pero que había ganado mucho dinero de golpe porque había empezado a trabajar para el gobierno: tenía un sueldo cien veces por encima del que tenía cualquier persona normal por tener un puesto en un Ministerio. (Voy a usar el término “favela” que es brasilero, para que te hagas una imagen visual del lugar del que este hombre venía. El término en Venezuela es “barrio”, que por razones obvias es confuso para un español. De todas formas, a lo que me refiero es esto. De allí venía el nuevo vecino)

Si eres español te puede parecer extraño que una persona que antes vivía en una chabola llegue al gobierno y por esa razón gane mucho dinero de la noche a la mañana, pero algo me dice que no falta mucho para que se entienda este fenómeno en España. El hecho es que el hombre de la favela se trajo a toda su familia incluyendo a sus hermanas y a los hijos de sus hermanas, a vivir al edificio en un apartamento de tres habitaciones.

De inmediato nos dimos cuenta de que este hombre no era como nosotros. Como venían de una favela, sus costumbres y valores no coincidían con los nuestros. Su familia, gracias a su nuevo trabajo, tenía 4 coches SUV nuevos y como el apartamento tenía solamente dos plazas de parking, aparcaban sus SUV en cualquier sitio, ocupando las plazas de los demás.

Pero además tenían costumbres muy extrañas y hacían cosas que nos afectaban a nosotros directamente porque vivíamos justo en frente. Por ejemplo, cada vez que abrían la puerta del apartamento se podía ver hacia adentro, al salón de su casa, y allí, en medio del salón, tenían dos colchones en el suelo donde siempre había alguien diferente durmiendo. También tenían un parco dominio del idioma (no porque fuesen extranjeros, sino porque no sabían hablar), no saludaban a los otros vecinos y trataban de malas maneras a los demás por cualquier motivo. Las reuniones de vecinos terminaban a gritos.

Mis vecinos chavistas se apropiaron del pasillo: la puerta de su apartamento estaba perpetuamente abierta, se sentaban a beber cervezas en frente del ascensor y dejaban las botellas y las latas tiradas en el suelo. Además le dieron copias de las llaves del edificio a todos sus amigos de la favela, que entraban y salían a placer del edificio, a todas horas.

Fue entonces cuando empezaron a pasar otras cosas más graves: una mañana un vecino se iba a montar en su coche para ir al trabajo y descubrió que su coche no estaba: se lo habían robado. Dos personas que no vivían en el edificio estaban siempre en el parking, hablando con otras personas a través de la reja, y lanzándose paquetes. Algunos vecinos comentaban en secreto que los amigos del nuevo vecino estaban usando el parking del edificio como punto para vender droga.

Era evidente que mi vecino chavista y su familia no era gente como nosotros. No tenían la misma educación, ni los mismos valores, ni venían del mismo lugar. No consideraban el edificio como un barco en el que íbamos todos juntos, ni nos consideraban a nosotros como semejantes, como parte de una misma tripulación. Nuestros vecinos chavistas eran más bien como piratas, gente que vino a utilizar el edificio para un fin ruin, sin importar las consecuencias que tuviera para los demás.

Desde su punto de vista, lo que estaban haciendo era normal. Es lo que estaban acostumbrados a hacer en la favela de la que venían. Seguramente en su chabola ponían los colchones en el “salón”, bebían alcohol en la puerta con sus amigos, lo dejaban todo tirado por el suelo, y vendían droga por la puerta de atrás. Posiblemente todos sus amigos vivían de la misma manera, en su cultura eso era lo normal.

Esto que cuento pasó en Venezuela a todo nivel. Gracias al chavismo, la clase media que estaba constituida en su mayoría por médicos, arquitectos, ingenieros, gente con una profesión conocida, con valores, con capacidad moral; fue sustituida por una nueva clase social chavista. Los “boliburgueses” (así es como los llamaban) son gente que está acostumbrada a vivir del crimen. Continúan viviendo del crimen a través del gobierno criminal del que forman parte. Tradicionalmente habían estado relegados a vivir en favelas, pero gracias al chavismo se convirtieron en el pilar de la sociedad venezolana. La clase moral pasó a la periferia.

El éxodo masivo comenzó cuando la clase criminal inundó la ciudad y el fenómeno que ocurrió en mi edificio se extendió a todos los rincones del país. El crimen fue tan pronunciado que la vida se hizo imposible para todo el que no fuese un criminal. Los venezolanos jóvenes que tenían posibilidades de irse porque tenían dinero ahorrado en dólares y un pasaporte de otro país, lo hacían: se iban a cualquier sitio, huyendo. Los más afortunados se fueron a EEUU. Muchos se fueron a Europa: a España, a Italia, a UK. Los menos afortunados, los que no tenían doble nacionalidad, o no tenían suficiente dinero, se tuvieron que conformar con huir a Argentina, a Colombia, a México, es decir, se conformaron con darle una patada hacia adelante al problema, que al final tendrán que volver a atender tarde o temprano considerando que toda Sudamérica está bajo la influencia del chavismo.

Estos jóvenes exiliados, en su gran mayoría son gente normal, gente como tú. No se irían a otro país de manera ilegal porque no son personas que estén acostumbradas a romper las leyes. Son personas que cumplen la ley, que se asimilan de buena gana a la cultura del país al que llegan, aprenden su idioma y sus costumbres, y lo único que desean es una vida al margen del crimen y de la debacle social de la que huyeron porque, al igual que sus padres, son médicos, arquitectos, diseñadores, o ingenieros, porque en definitiva, tienen una profesión conocida y quieren vivir entre semejantes.

Pero estos no son los únicos inmigrantes que hay. Existe otro tipo de inmigrante que también huye del crimen: otros criminales. Cuando la cosa se pone difícil entre criminales, un criminal huye de los otros antes de que lo maten a él porque un criminal también pueden ser víctima del crimen, y al igual que una persona normal tienden a refugiarse cuando la situación lo amerita. Muchas veces huyen a países vecinos a través de la frontera.

Mi madre, que es psicóloga, hizo trabajo social durante muchos años en una escuela pública en Caracas atendiendo a los niños de las favelas. Me contó, por ejemplo, el caso de una niña de 5 años que estaba deprimida. Tratándola mi madre descubrió que la niña era mula de droga. Su madre la utilizaba para movilizar drogas de una favela a otra. La niña vivía con su madre y con su tío. En un altercado entre dos bandas su padre mató a su tío (eran de bandas contrarias), y la banda del tío se vengó matando a su padre. Así que, sin protección de ninguna de las dos bandas, la niña tuvo que huir con su madre a otra favela. Esa era la razón de su depresión.

Si esa historia te parece terrible es porque lo es. Pero a pesar de ser terrible no es una historia excepcional. En las favelas en Caracas este caso es uno de miles parecidos, mi madre ha tratado a decenas de niños en casos similares porque la cultura de la favela es violenta. Estas situaciones son parte del día a día de la gente que vive allí. Evidentemente hay gente en las favelas que no está involucrada con el crimen, no viven de él, pero no son la mayoría.

Si esta niña hubiese vivido en una ciudad fronteriza con un país como EEUU, posiblemente en lugar de escapar de una favela a otra, hubiese cruzado la frontera hacia el país de al lado. En un país como EEUU estaría mucho más segura y a salvo de las bandas que mudándose a una favela cercana.

Puede ser que la historia de la niña mula y su madre te produzca lástima, pero cuando se trata de la seguridad nacional de un país hay que analizar el caso con ojo crítico. El hecho de cruzar una frontera no te convierte mágicamente en un miembro de otra cultura. A lo que voy es que aunque la madre y la niña cruzasen la frontera, eso no las convierte de golpe en gente moral como tú y como yo. Los inmigrantes ilegales de este tipo no adquieren un código moral de la noche a la mañana. Lo más probable es que continúen dedicándose a lo que se han dedicado siempre: al crimen.

Muchos grupos piden amnistía para los inmigrantes ilegales. Cada cierto tiempo vuelven a introducir el DREAM act en el senado americano que promete otorgar residencia permanente a todos los inmigrantes ilegales que hayan entrado a EEUU con menos de 16 años. Pareciera una bonita iniciativa, porque ¿qué culpa puede tener un niño de que sus padres lo hayan hecho cruzar la frontera de manera ilegal? ¿qué culpa tiene la niña mula de que sus padres la utilizaran para movilizar droga? ¿Está la niña mula condenada a ser una criminal sólo porque sus padres la criaron de esta manera?

Son preguntas válidas y si tienes un corazón grande puede ser que este tipo de dramas te consuman. Si te consideras una buena persona y te parece que la niña merece una vida mejor posiblemente te parezca una buena idea el DREAM act, es posible que si estuviera en tu mano, o si fueras americano, apoyarías la iniciativa de otorgar un camino para la ciudadanía a niñas como esta. Pero esa visión es sumamente corta. Es una reacción visceral a un problema delicado. Los sentimientos raras veces permiten observar los problemas con una visión a largo plazo.

Imagina por un momento lo que ocurriría con la niña mula si le otorgasen la ciudadanía. Aunque se integrara, una vez obtenida la ciudadanía podría pedir legalmente que vinieran sus familiares y extenderles la ciudadanía (en EEUU funciona así). Podría, por ejemplo, pedir a sus hermanos que siguen viviendo en la favela y pertenecen a bandas violentas. Sus hermanos entrarían a EEUU de forma legal, y con el tiempo podrían pedir a sus mujeres, a sus hijos, el ciclo se repetiría sin final.

Evidentemente no todos los inmigrantes ilegales son como la niña mula y su madre. Habrá inmigrantes ilegales que son buenas personas y sólo quieren vivir mejor. Gente que cruza la frontera y lo único que quiere es encontrar un trabajo y mantener a su familia. Sin embargo, ningún país está en la obligación de aceptar a todas las personas pobres del mundo, a toda persona que esté pasando por una situación difícil. Cada país tiene sus propios ciudadanos pobres, a los que tiene que atender, pero sobre todo tiene la responsabilidad de proteger el futuro de sus ciudadanos, pobres o ricos.

Cuando un inmigrante ilegal “que sólo quiere trabajar” entra a un país ilegalmente y encuentra un trabajo, se está sumando a una clase social inferior que no tiene derechos ni deberes para con el país que los acoge. A lo que me refiero es que las empresas que los contratan no tienen que ocuparse de pagar seguridad social ni de darles condiciones dignas de trabajo, como muchos de los defensores de la amnistía han señalado. Pero por otra parte, el inmigrante ilegal difícilmente paga impuestos, no está sometido a las limitaciones de salario que impone el gobierno, y además utiliza el sistema educativo y el sistema de salud sin costo alguno.

Muchos defensores de la amnistía en Estados Unidos responden a este argumento diciendo que los inmigrantes ilegales se encargan de hacer los trabajos que “ningún americano querría hacer”. El argumento siempre es vago y se ofrecen pocos detalles, pero pareciera que se refieren a trabajos de alto riesgo o trabajos desagradables como limpiar baños. Pareciera que los americanos son personas sensibles que prefieren pasar hambre que ensuciarse las manos.

Pero ese, desde luego, no es el motivo por el que los inmigrantes ilegales obtienen puestos de trabajo por encima de los americanos. No se trata de sus expectativas ni sus fortalezas, no es un tema de quién trabaja más duro, o qué cosas producen asco al americano medio. Lo que ocurre es que el que es un ciudadano está obligado a cumplir con leyes que el inmigrante ilegal puede saltarse.

A lo que me refiero es a lo siguiente: imagina que una empresa que fabrica tornillos quisiera expandirse y para ello necesitara contratar a 100 nuevos empleados. La empresa tiene al menos 200 candidatos americanos interesados en trabajar para ellos en esta nueva expansión. Sin embargo el presupuesto solo alcanza para pagar 4 dólares la hora a cada empleado nuevo. Muchos americanos desempleados estarían dispuestos a trabajar por ese sueldo, es preferible a estar en la calle, pero no pueden hacerlo porque están obligados a cumplir con las leyes de sueldo mínimo que es $7.25 la hora. Quizás algunos americanos estarían dispuestos a violar la ley y trabajar por menos que eso, pero ninguna empresa se arriesgaría a contratar a un ciudadano americano pagándole menos del sueldo mínimo porque nada impide que esa persona vaya a un juzgado a introducir una demanda a la empresa.

Dado que ningún americano puede trabajar por menos de $7.25 la hora, la empresa se ve en la necesidad de contratar a 100 trabajadores ilegales, o desechar su proyecto de expansión. Algunas empresas eligen una ruta, otras empresas la otra. Quizás si no hubiesen inmigrantes ilegales la empresa tendría que buscar una alternativa, quizás tendría que contratar solamente a 50 trabajadores americanos pagándoles $8 la hora. Cuando un inmigrante ilegal viene a EEUU “solo a trabajar” está sumándose a una casta inferior que perjudica al trabajador americano quitándole puestos de trabajo.

Si bien el inmigrante ilegal “bueno” no es violento como el “malo”, es imposible diferenciarlos. Ambos cruzan la frontera sin pasar por filtro alguno, el Estado no sabe ni siquiera que existen. Si un puñado de mexicanos cruza la frontera el día lunes, no sabrás cuántos de ellos son trabajadores y cuántos son criminales. Aceptar a un grupo implica necesariamente aceptar al otro.

Por otro lado cuando un país acepta a un inmigrante legal, esa persona ha pasado por un filtro. A esa persona, por ejemplo, se le puede haber pedido un certificado de penales, detalles acerca de su situación económica, y otros factores que ayudarán a determinar si su presencia en el país será positiva o negativa, si es “bueno” o “malo”. Sin embargo no hay que caer en el error de creer que simplemente porque alguien entró de manera legal en el país, implica que es un “buen” inmigrante. La inmigración legal es también un problema cuando el país de acogida no se toma en serio el proceso de filtrar a los candidatos y abre las puertas a cualquiera.

Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev (los terroristas del maratón de Boston) eran ambos inmigrantes legales que vivían de ayudas del Estado, Dzhokhar era ciudadano naturalizado. Este es sólo un ejemplo de la larga lista de destacados terroristas con pasaporte americano.

Anwar al-Awlaki, miembro de Al-Qaeda, y bebé ancla, también tenía un pasaporte americano. Murió en Afganistán durante un ataque con drones orquestado por el ejército americano. Su muerte provocó que el senador Rand Paul iniciara un filibuster de 13 horas que buscaba prohibir que el gobierno americano atacara con drones a “ciudadanos americanos desarmados”.

Nidal Malik Hasan, el shooter de Fort Hood, otro bebé ancla que era también americano, como lo era Faisal Shahzad, el terrorista del ataque a Times Square, sólo que Shahzad entró con una visa de estudiante y se naturalizó en 2009. Todos los inmigrantes somalíes que vivían en Minnesota y que votaron en bloque por Al Franken antes de viajar a Siria para unirse a ISIS también entraron de manera legal.

Ninguno de ellos contrató a un coyote para cruzar la frontera con México. Ninguno cruzó a nado el Rio Grande, ni entró por la frontera con Canadá. Todos ellos son inmigrantes legales, son bebés-ancla de madres musulmanas, o llegaron a EEUU en calidad de refugiados humanitarios, con visas de estudiante o de turista. Hay decenas de ejemplos más, pero creo que con este par es suficiente.

Para que la inmigración legal deje de ser un problema, el Estado tiene que utilizar sus filtros de la manera más dura posible. El baremo tiene que ser siempre alto. Aceptar únicamente lo mejor de las culturas semejantes. Nunca de culturas dramáticamente distintas, de países adversarios, o de religiones hostiles. No es suficiente con hacer un análisis de los antecedentes penales que pueda tener una persona porque muchos de estos criminales entran a EEUU siendo niños. La pregunta debe ser siempre: ¿de qué manera beneficiará este inmigrante a nuestro país? Si vamos a aceptar a esta persona en nuestro seno ¿qué nos ofrece él a cambio?

A lo que iba con todo esto es que es insuficiente pensar en la inmigración en términos de “inmigrantes vs ciudadanos”. O de “inmigrantes legales vs. inmigrantes ilegales” porque hay demasiadas variables y complicaciones.

Los inmigrantes legales que son personas normales tienen una afinidad, una alianza natural, con los ciudadanos de clase media que son trabajadores, como ellos. Ambos grupos comparten el interés de acabar con la inmigración ilegal porque consideran que es una fuente de criminalidad, y que les quitan los puestos de trabajo, no sin razón.

Los inmigrantes legales que son personas normales, en especial los hispanos, no quieren que EEUU se transforme en el país del que huyeron. En eso se parecen a la clase media del país de acogida, al menos a quienes tienen sentido común, y por eso no sorprende ver que ambos votarían de buena gana por alguien como Trump, precisamente porque (y no a pesar de que) propone construir un gran muro entre EEUU y México.

Por otra parte, existe otra alianza natural entre los grupos que están en el poder (de ambos lados) y la inmigración ilegal. Los progresistas tienen una cómoda alianza con los criminales, los legales y los ilegales, porque no solamente representan una actual o futura mina de votos, sino que además, cumplen una función mucho más vital: son agitadores, son turbas al servicio del poder. Los demócratas son capaces de movilizar estas turbas porque funcionan como milicias a sueldo del partido. Esa relación no es peculiar, no es algo único que no tenga antecedentes en la historia. Imagino que líderes como Farrakhan y Al Sharpton tendrían muchos temas que discutir si se encontrasen con Milo y Clodius, y se tomarían unas cervezas con los Tupamaros venezolanos.

Por su parte los conservadores que están en el poder tienen una alianza con los inmigrantes ilegales que “solo vienen a trabajar”. Hay grandes empresas que se benefician del hecho de que existe una casta inferior que está dispuesta a cobrar menos de lo que cobraría un ciudadano normal, y por quienes además, no tienen que pagar seguridad social al Estado. Los inmigrantes ilegales son una mina de oro. Si construyen un muro y los echan, muchas empresas dejarían de ser viables, y otras serían mucho menos rentables de lo que son hoy.

Esta es la razón por la cual de la inmigración no se habla en ninguna parte. Es sorprendente, pero es el único tema en el que no se escucha la opinión contraria en los medios de comunicación. Cuando se habla de otros temas polémicos como puede ser el aborto, escuchamos a los que están a favor, y también escuchamos a los que están en contra. Pasa con la seguridad social, con el asistencialismo del Estado, con los deshaucios, pasa incluso con el separatismo. Pero no con la inmigración. Cuando se trata de inmigración, lo único que escuchamos de ambos lados es alabanzas a la diversidad y a la multi-culturalidad.

Pasa en todo Occidente. No queda un sólo país en Europa que se salve de la inmigración, de la importación masiva de barbarismo. No se sabe, por ejemplo, cuántos inmigrantes ilegales hay (ni en EEUU, ni en España, ni en Europa en general). Se usa la misma cifra estimada durante décadas (12 millones en EEUU, 5 en España) que claramente está muy por debajo de los números reales. No se sabe cuántos están empleados y cuántos están en paro, cuántos han cometido delitos, y nadie se atreve a discutir el tema de la inmigración de manera seria en el escenario político.

Las políticas de inmigración masiva son una traición a la clase trabajadora, al ciudadano medio, cuyo único aliado, paradójicamente, es el inmigrante legal decente. Nadie le dice al pueblo la verdad. Nadie le dice al ciudadano que la inmigración puede cambiar totalmente una cultura. Que al aceptar millones de personas que nada tienen que ver con nosotros ponemos en peligro nuestra forma de vida y debilitamos la sociedad de la que formamos parte.

De los problemas que las políticas masivas de inmigración traen consigo todos hablan, pero nadie dice que son problemas de inmigración. La pobreza infantil por ejemplo, ese meme absurdo que le gusta invocar a Carmena y compañía, es producto de la inmigración, como lo fue también la alarmante cifra de violencia doméstica en España, cuando parecía que cada semana una mujer diferente era asesinada por su marido y se llegaba a hablar de la nacionalidad de la mujer que era la víctima, pero raras veces se mencionaba la del hombre. El terrorismo, el narcotráfico, la trata de blancas, las violaciones y la inseguridad, la destrucción de los parques, el colapso del sistema de salud, los nuevos casos de enfermedades que habían sido erradicadas, todos son problemas importados.

Todos estos problemas son, a grandes rasgos, resultado de la inmigración, pero en los medios nadie los identifica como tal. El que asesina a su mujer es siempre “un hombre”, la pobreza infantil es siempre un problema de “familias en España”, etc. Si como ciudadano te cuestionas esto o si te atreves a decir que te gustaba como solía ser España antes, o como era EEUU en el pasado, te tildan de racista.

Pero la realidad es que al importar millones de inmigrantes de culturas que nada tienen que ver con la nuestra, traemos toda una serie de problemas al país, diluímos nuestra cultura, ponemos en peligro nuestro modo de vida, la libertad y la prosperidad de nuestras sociedades, y nos estamos arriesgando a un experimento social suicida.

Para ponerlo de manera más simple: tenemos 4 tipos básicos de inmigrante: (1) el inmigrante legal que cumple con la ley, (2) el inmigrante legal que es un criminal o un terrorista, (3) el inmigrante ilegal que viene “solo a trabajar”, (4) El inmigrante ilegal que es un criminal. La solución al problema de la inmigración varía según tus alianzas:

Si eres progresista, entonces tu solución es ofrecer una vía voluntaria para la ciudadanía a los grupos (3) y (4), pero sin hacerla obligatoria. De cara al público es porque “todos somos iguales” y por lo tanto no se debe criminalizar al inmigrante ilegal, los policías no deben tener la capacidad de pedirle los papeles a alguien únicamente por su aspecto o su conducta, y no se debe poder deportar a nadie del país. Para ello es necesario establecer ciudades “santuario” en las que ni siquiera es posible deportar a inmigrantes ilegales que han cometido un crimen. Con respecto a los grupos (1) y (2) el Estado no debe poder vigilar a nadie por las buenas, ni siquiera si existe la sospecha de que algun inmigrante legal pueda cometer un acto de terrorismo. La realidad es la alianza que mencioné antes.

Si eres moderado, y aquí incluyo a la “derecha” que también suele pecar de Universalista, entonces tu solución es diferenciar al grupo (3) del (4) para poder deportar a uno y perdonar al segundo, de cara al público es un tema “de carácter”. Pero realmente es un tema de alianzas. aCon respecto a los inmigrantes legales, consideras que la diversidad es buena porque enriquece al país y se debe proteger y expandir el grupo (1). Al grupo (2) se le debe procesar como a cualquier otro ciudadano criminal.

Pero un esencialista comprende que la diversidad no es buena, que la sociedad más fuerte es la homogénea. Para el reaccionario todos los grupos (1), (2), (3), y (4) son un problema para el país de acogida porque debilitan el tejido social y diluyen la cultura original. Incluso los inmigrantes legales que cumplen con la ley son un problema para el país de acogida si su cultura y su idioma no son los mismos que los de la nación.

Imagina el caso del edificio de vecinos. Imagina que en lugar de venderle el apartamento a un chavista de la favela, mi vecino se lo hubiese vendido a un inmigrante chino que no habla español. La situación hubiese sido diferente, desde luego, no hubiésemos tenido problemas de venta de drogas en el estacionamiento ni latas de cerveza tiradas por los pasillos. Pero en las reuniones de vecinos las cosas posiblemente hubiesen sido más difíciles que antes. Llegar a un acuerdo con un chino que no habla el idioma hubiese sido todo un reto. Sus valores y sus costumbres hubiesen sido completamente diferentes a las del resto de los vecinos, y su presencia hubiese sido causa de incomodidad y fracturas en lo que solía ser un solo grupo de vecinos.

La presencia del chino hubiese sido una carga para el edificio. Si el vecino pagaba puntualmente su cuota de la comunidad y ponía de su parte a la hora de comunicarse, quizás a la larga se hubiese integrado y las reuniones serían un poco más fluidas. Pero ese trabajo de integración lleva tiempo y jamás es completo. También podría ocurrir lo contrario: que el chino se mantuviera al margen del edificio, continuara hablando en chino, avisara a sus amigos chinos de que hay otro apartamento en venta en el edificio y terminaran creando una coalición de chinos votando en bloque por propuestas que difieren de los intereses del resto de los vecinos.

Nada de esto hubiese ocurrido si mi vecino hubiese vendido su apartamento a un semejante. A un venezolano normal, o a alguien que compartiese el idioma y las costumbres como, por ejemplo, un español o un cubano decente. La presencia de un vecino cubano hubiese enriquecido las reuniones porque compartiría valores y costumbres, pero aportaría un punto de vista nuevo.

De manera que cuando se trata de inmigración la única inmigración que un país debe aceptar es la inmigración de semejantes. De gente que comparte idioma, cultura, etnia, y religión contigo. No hay problema alguno con que un italiano migre a España. A pesar de la diferencia de idiomas, son la misma cosa. Un español y un italiano se entienden porque forman parte de la misma cultura, profesan la misma religión, y tienen un sentido de destino compartido. La diversidad étnico-cultural no hace a un país fuerte, ni lo hace más interesante, ni más rico. Las minorías étnicas, raciales, religiosas, o culturales siempre desembocan en fricción social. Son como quistes en el tejido social de un país.

De la misma manera, aunque un país acepte inmigración de otro por sus semejanzas, no debe aceptar incondicionalmente a todos sus individuos por igual. Debe enfocarse en aceptar exclusivamente a los de cierta talla moral y rechazar a los criminales, a quienes no se apegan a la ley o a las buenas costumbres. Únicamente aplicando estos dos filtros se debería aceptar a un ciudadano de otro país en el tuyo.

He utilizado el ejemplo de EEUU porque considero que es un ejemplo más neutral para hablar de políticas de inmigración. Es fácil ver las cosas de manera objetiva si tú estás en España y te estoy hablando de inmigrantes mexicanos en California, que si cogiera como ejemplo a Europa y a los inmigrantes musulmanes que vienen de Turquía o a los negros que vienen de Africa a través de Marruecos. Pero en todas las naciones aplican los mismos principios.

CocaCola

August 6th, 2015

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Perdí las llaves de un camión

August 4th, 2015

7 Días en Japón

June 9th, 2015

24 horas hasta Japón

May 23rd, 2015

Hola mamá, estoy comiendo bien.

May 13th, 2015

Mi nombre es Yael

May 11th, 2015

El origen del desabastecimiento en Venezuela

March 19th, 2015

Ayer Antena 3 emitió un programa acerca de la situación de Venezuela y cómo lo vive la gente de a pie. Es el 8vo capítulo del programa “En Tierra Hostil”. La razón por la que fueron a Venezuela es simple: Podemos ha ubicado a Venezuela en el mapa y en el imaginario colectivo. De la noche a la mañana un país que no interesaba a nadie, está en todas las cadenas de TV.

Sobre la parte del programa que se grabó en Venezuela no tengo mucho que añadir porque creo que el trabajo que hicieron fue estupendo. Pero al final del programa hay una sección titulada “Las claves” que se graba en España, y en el que entrevistan a diferentes personas de interés para pedirles que expliquen lo que aparece en el documental para que “cada quién saque sus propias conclusiones”.

En el caso de Venezuela contactaron a varias personas, a algunos porque conocen de primera mano la realidad venezolana como Bertin Osborne e Iñaki Anasagasti, y a otros porque por su ocupación son de interés: un profesor de economía, el teniente jefe de la sección secuestros de la guardia civil, y también un politólogo de la complutense: Jorge Vestrynge.

Este es el punto sobre el que quiero hablar. Porque aunque la parte del programa grabada en Venezuela es clara, algunos invitados por su ideología hicieron un flaco favor a la verdad con opiniones infundadas y retórica socialista. Hay dos puntos en especial que no quedaron claros y que me parece importante esclarecer.

“En tierra hostil” puso en manos de Ramón J. Torregosa, un profesor socialista de economía de la Universidad de Salamanca, y en manos de Jorge Vestrynge, politólogo comunista de la Complutense, la explicación acerca de los problemas económicos de Venezuela y de su desabastecimiento. La explicación que dan del problema es directamente una mentira.

“Imagínese usted que en la Plaza Mayor se ponen a regalar patatas. Se forma una cola, ¿por qué? Porque el precio de lo que se regala está muy por debajo del precio de mercado y esa es la causa de las colas. Hay desabastecimiento por esto.” Así explica Torregosa el origen del problema del desabastecimiento en Venezuela.

Añade Torregosa que el gobierno fija precios máximos: “para garantizar la soberanía alimentaria a unos precios justos para el pueblo venezolano. Lo que ocurre es que cuando tú pones un producto muy por debajo de su precio, la gente lo que va a acudir es en tropel a por el producto, se va a desabastecer el producto y no vas a encontrar”

No hace falta ser un entendido en la materia para darse cuenta de que esta explicación es insuficiente. Si la causa fuese un exceso de demanda, ¿por qué al racionar los productos como ocurre actualmente en Venezuela no alcanza para todos? ¿Por qué sigue habiendo gente que no encuentra aceite, leche, carne, papel higiénico, y una larga lista de productos de primera necesidad? Si el problema es un exceso de demanda, entonces al racionar los productos todo el mundo debería tener acceso a ellos.

En una economía libre, si el problema fuese únicamente un exceso de demanda, los empresarios producirían más para saciarla. Estarían encantados de hacerlo porque tendrían asegurado que venderían todo su producto. ¿Por qué no lo hacen?

Fijar precios máximos suena como una política bonita en el papel. Si a ti alguien te dice: “si gano las elecciones podrás hacer la compra de todo un mes con 200 euros” mucha gente se apuntaría al carro. Pero lo que ocurre una vez entra en práctica esa política es que el ciudadano que antes encontraba los productos básicos aunque tuviera que pagar más por conseguirlos, ya no puede hacerlo, no porque no pueda pagarlos, sino porque aunque tenga el dinero para hacerlo no existe en el país el bien que busca.

El origen real del desabastecimiento no es este. No tiene nada que ver con la demanda. La causa es la política de fijación de precios máximos de venta. Cuando un gobierno (en este caso el venezolano) fija el precio de venta de un bien por debajo del costo de producción, nadie quiere producirlo. Supongamos que eres un empresario, si a ti te cuesta, digamos, 1 euro producir un litro de leche, pero el gobierno te obliga a venderlo a 50 céntimos, ¿qué sentido tiene tu empresa? ¿vas a subsidiar tú el consumo de leche de todos tus clientes?

Si te están obligando a vender un litro de leche que a ti te cuesta 1 euro en 50 céntimos. ¿Qué harías? Nadie quiere cerrar una fábrica que le costó tiempo, dinero, y esfuerzo construir. Así que lo primero que haces es abaratar los costos al máximo. Buscas material de calidad inferior, mezclas la leche con agua para rendirla, todo lo que puedas hacer para que te salga a cuenta. Algunos empresarios lo consiguen y pueden extender la vida de su fábrica a corto plazo, pero la calidad de los productos baja de manera estrepitosa. A medida que pasa el tiempo, aumenta la inflación y la devaluación, la situación se vuelve insostenible y todos los empresarios tienen que cerrar sus fábricas. Nadie está dispuesto a jugar con las reglas del gobierno. La consecuencia no es solamente el desabastecimiento, sino también el quiebre de la industria nacional y el desempleo de todos los trabajadores que ya no tienen un lugar al que ir a trabajar.

Una persona lista podría argumentar que quizás los venezolanos no son competitivos a la hora de producir leche, o queso, o carne, o café, o lo que sea. Que dado que las fábricas nacionales no pudieron ajustarse a los precios fijados por el gobierno, ¿por qué no importan más productos? La escasez sería una tremenda noticia para los comerciantes que pueden comprar leche barata en otros países y cubrir la demanda nacional. Eso sería una fabulosa idea, de no ser porque el gobierno venezolano (y la mayoría de los gobiernos socialistas que pretenden fijar precios de esta manera) tiene un férreo control de las divisas.

En Venezuela hay un control de cambio de divisas desde 2003. Lo que eso significa es que el bolívar sólo sirve dentro de Venezuela y es ilegal comprar o vender monedas, sólo el gobierno puede hacerlo. Imagina el ejemplo con pesetas y euros. Supón que ganas tu sueldo en pesetas, pero las pesetas solo sirven dentro de España. Si quieres euros no puedes comprarlos libremente. Sólo puedes hacerlo a través del gobierno que te da una cuota de la cantidad de euros que puedes comprar al año, tengas el dinero que tengas sólo tienes derecho a comprar 3000 euros cada año. Lo mismo ocurre con las empresas. Si quieres importar algo de Francia, por ejemplo, necesitarías euros, pero el gobierno de España sólo aprueba pocos euros a determinadas empresas cuyos dueños tienen relación con el régimen. La cantidad de euros que otorgan es insuficiente para cubrir todas las necesidades del país, cuya industria nacional ha quebrado. Así que el desabastecimiento continúa.

Esta es la verdadera explicación del desabastecimiento en Venezuela. Queda explicar por qué la segunda teoría del documental, la que dio Jorge Vestrynge, la del “acaparamiento” es una mentira. Vestrynge explica el desabastecimiento de la siguiente forma:

“Cuando hay una tasa de inflación alta lo que se tiende es a acaparar el producto, a retenerlo, para esperar a que aumente el precio y venderlo después. Es una forma de acaparamiento que lo que hace es empeorar la situación y es muy posible que en Venezuela eso se esté produciendo también. Una inflación muy alta, se retraen las ventas, esperando a que el precio suba para poderlas ejecutar

Según Vestrynge el origen del desabastecimiento no tiene que ver con un exceso de demanda, y tampoco tiene que ver con la regulación de precios. De acuerdo con su teoría (que es lo que Maduro denomina “guerra económica”) los empresarios tienen los productos, pero eligen acapararlos, es decir, los guardan en un depósito y no lo ponen en las estanterías, para esperar a que aumente la inflación y así ganar más dinero.

Si el acaparamiento fuese la causa real del desabastecimiento, entonces productos perecederos como la leche fresca estarían disponibles en cualquier supermercado. Nadie acapararía un producto como la leche fresca porque dura una semana, después se estropea. Sin embargo es muy difícil encontrar leche, fresca, de larga duración, o en polvo, no hay de ninguna clase.

En segundo lugar, esta teoría es ridícula por la sencilla razón de que el desabastecimiento en Venezuela ocurre únicamente con los productos básicos que son aquellos cuyos precios han sido regulados por el gobierno; y también los productos que son importados (como la ropa de Zara, por ejemplo) y por lo tanto los comerciantes necesitan dólares controlados para poderlos comprar.

Si el acaparamiento se produce, como dice Vestrynge, para ganar más dinero utilizando la inflación, entonces los productos básicos no entrarían en esa categoría porque sus precios son fijos. El gobierno impone un precio máximo sobre ellos que es independiente a la inflación, y por lo tanto no tendría sentido acaparar nada.

En cuanto a los productos importados, sí existe un problema de acaparamiento, pero no es de productos. El acaparamiento que ocurre en Venezuela es de dólares. Cuando el gobierno otorga a una empresa una cuota de dólares para importar un producto, por ejemplo la leche, los comerciantes saben que al traer leche a Venezuela sólo podrán venderla a precios regulados por el gobierno y las ganancias serán pocas. En cambio como hay una gran demanda de dólares (dado que es ilegal comprar y vender divisas cualquiera que quiera viajar o ahorrar dinero necesita dólares que el gobierno no otorga y por lo tanto los compran a diez veces su precio en el mercado negro), lo que suelen hacer los comerciantes es pedir dólares al gobierno con la excusa de traer cualquier producto básico, digamos leche, comprar un 10% de lo que estipularon, poner ese 10% en las primeras dos filas de cajas de un container, y rellenar el resto con arena, usan algunos dólares para sobornar al oficial de la aduana, y se quedan con el 80% restante de los dólares que venden en el mercado negro a diez veces su precio.

El origen del desabastecimiento en Venezuela no tiene nada que ver con un exceso de demanda ni con un acaparamiento de productos. El origen del desabastecimiento está en la política de fijar precios máximos a los productos que ha quebrado la industria nacional en combinación con el control de divisas que ha estropeado el sistema de importación venezolano.

Por qué ya no soy feminista

February 15th, 2015

En este artículo uso algunas anotaciones a pie de página que aparecen como números en superscript resaltados en amarillo. No es indispensable leer las anotaciones para entender el artículo, pero ofrecen mayor nivel de detalle sobre algunos puntos. No tengo que añadir que el artículo es largo, después de todo es A70 y en la extensión está la gloria, pero léelo completo, si eres feminista cabe la posibilidad de que al terminar de leerlo dejes de serlo.

Feminismo
* Artículo sobre feminismo. Pic related.

Hasta hace poco cuando alguien me preguntaba si soy feminista respondía con una sola palabra: “no”. Esa respuesta era inconveniente porque solía convertirse en el punto final de la conversación. Me quedaba con la sensación de que la otra persona se iba con la idea en la cabeza de que quizás yo estoy a favor de las violaciones y la diferencia de sueldos.

Así que ahora cuando me hacen la pregunta respondo que soy esencialista. El término me ha venido bien porque me ubica al margen de la propaganda de ambos lados, no me asocia con nadie, y por eso ese término suele ser el principio de una conversación y no el final. Casi nadie utiliza el término “esencialista”. A diferencia de “conservador” no te ubica sobre el territorio de la religión. Nada es menos urbano o cosmopolita que ser religioso. A diferencia de “tradicionalista” no denota una preocupación por lo práctico, tu postura no está motivada por la nostalgia. Puede que te salga algún pesado, pero siempre puedes actualizar el término agregándole un “neo” delante y te desprendes de lo clásico. Eres un neo-esencialista. Tres chic.

Claro que hay que hacer la advertencia de que si vas por ahí declarándote neo-esencialista en tu día a día es porque has bebido del Kool-Aid de A70. Escribir este tipo de material subversivo es como hubiese sido llevar ácido a la fiesta de tu grupo de amigos literarios en 1963. ¿Ese de ahí es un tonto? ¿Sí? Dale un vaso de la jarra azul que está allí. Diez años más tarde te enteras que el tonto está en Esalen dando clases de yoga y haciéndose llamar “Raj Bhatt”.

El esencialismo es una postura que las feministas considerarían inconveniente cuando no incompatible, así que puse el título a este artículo a propósito. Sé a lo que me expongo. Sé que me estoy metiendo en aguas profundas con las declaraciones que haré en este artículo, pero estoy preparada para el Dos Minutos de Odio reglamentario al que me someterán las aparatchiks del feminismo digital. ¿No eres feminista? ¡Has de ser misógina! ¡Allá va la judía sexista sionista y facha de A70! Da igual porque alguien tiene que corromper a la juventud.

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Vaticinios

February 11th, 2015

En A70 sabemos que lo de Hacienda es un detalle irrelevante cuando el problema es de modelo. Si Podemos representa a una banda de piratas que viene a saquear tu pueblo y llevárselo todo, da igual si son piratas responsables o si llevan las cuentas claras.

Es probable que cualquier periodista a estas alturas lo sepa. El problema que tienen ellos y no tengo yo, es que yo he encontrado un loophole. Los periódicos españoles y sus periodistas viven en España, cumplen con la ley española, y pueden ser denunciados si todo lo que dicen no es 100% demostrable aunque lo que estén diciendo sea la verdad. Y aunque tengan todas las pruebas, los pueden denunciar de todas formas con todo lo que eso implica. Así que si el guante no es de su talla, la cosa puede ponerse negra.

Yo, como no vivo en España, es difícil que me amedrenten con una denuncia. Pero además soy un particular, no una empresa, y este es mi blog personal así que si me quieren denunciar lo tienen difícil. Puedo hablar con más libertad.

Por otro lado tengo problemas que El País o El Mundo no tienen: desde que publiqué el artículo sobre Podemos alguien está intentando entrar al panel de control de mi blog utilizando nombres de usuario y claves aleatorias. El que sea que esté haciendo esto le está dedicando bastante tiempo porque va a razón de miles de intentos cada día. Tengo que limpiar el log cada día para que WordPress funcione bien.

Podríais pensar que esto es algo a lo que se enfrenta cualquier blog con una cantidad de tráfico como el mío, pero le pedí a Israel que revisara el suyo, y a pesar de que su blog tiene tantas visitas (o más) que el mío, sólo ha tenido un intento fallido y jamás ha borrado su log.

Acapulco70 es mi blog personal y no tengo un equipo detrás de él encargándose de la seguridad. Tomo las precauciones que cualquier persona normal tomaría con su blog. Si se molestan en hacer estas demostraciones de fuerza imagino que es porque les molesta que haya escrito lo que escribí y desearían poder borrarlo. No los culpo. A veces son los periódicos, a veces son ellos mismos en sus discursos, el caso es que están siguiendo la agenda al pie de la letra y cada cosa que predije en Julio se está realizando (o comprobando) ahora.

Lo último es la financiación del partido y su supuesto Crowdfunding. A lo que todos sabíamos de antemano (los casi 4 millones que recibió Podemos a través de la fundación CEPS) hay que agregar lo que se destapó a finales de enero: que Monedero ha recibido más de un millón de euros de Venezuela a través de dos pagos de medio millón cada uno y la famosa facturación de 425 mil euros que hizo su empresa por concepto de asesoría:

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La semana pasada, ElMundo publicó que Monedero guarda más de 700 mil euros en sus cuentas bancarias en España, y como buen comunista, la mayor parte la guarda en fondos de inversión. Esto fue lo que publicaron:

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Frente a estas acusaciones Monedero se defendió enseñando cuatro de sus cuentas bancarias, entre ellas las cuentas que tiene en Triodos Bank, un banco con un logo de apariencia ecológica que tiene perfil en Google+ con 136 followers en total.

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Puede que Monedero no haya leído el Arte de la Guerra, y esté subestimando a su enemigo, pero lo más probable es que haya sido un descuido de sus asesores de imagen. Porque al parecer más de 60 mil euros del famoso crowdfunding de Podemos salieron de cientos de transacciones de Triodos Bank.

Los de Podemos espabilaron y hace rato que cambiaron el sistema del apartado “cuentas claras” de su página web y ya no aparece como estaba: una transcripción literal y cronológica de sus ingresos. Ahora son cuentas menos claras y más enredadas, pero aún así encontramos las transacciones sin rebuscar demasiado:

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Así lo reportó La Razón hace 2 horas:

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Y así lo escribí yo hace más de 6 meses, en julio del año pasado:

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Haciendo un resumen de todo esto: el régimen de Venezuela le paga a un profesor universitario de ciencias políticas, sin experiencia en divisas ni conocimientos de economía, más de un millón de euros por asesorarle en la creación de una nueva moneda. Pero le paga 3 años después de concluido su trabajo en un momento que coincide casualmente con la creación de su partido político en España que se funda por simpatizantes del chavismo bajo el modelo chavista cuyo líder ha confesado su interés en importar el modelo a “los países de Europa del Sur”. El dinero lo recibió Monedero en varias cuentas entre ellas algunas en un banco de nombre Triodos Bank que es justamente de dónde Podemos recibió miles de euros durante su Crowdfunding.

No se atreven los periódicos a trazar la línea, pero creo que tampoco hace falta.

Comentario: Seguro pensarás que soy una capitalista

February 5th, 2015

Mi artículo sobre Pablo Iglesias tiene cerca de 500 comentarios, pero alguien dejó un comentario el día de ayer que posiblemente sea el más valioso que han dejado hasta ahora. La autora es una mujer de 26 años que se hace llamar “vane9819”. Sus padres y toda su familia votó por Chávez en todas las elecciones, pero ella se da cuenta de que la situación del país es insostenible.

Coloco su comentario aquí porque no quiero que se pierda entre el mar de comentarios que tiene el artículo, y considero que es lo suficientemente importante como para estar en la portada del blog.

Nota: Tuve que editar su comentario para agregar puntuación, y completar las frases para que tuvieran sentido fuera de Venezuela, el contenido está intacto. Es un poco largo, pero merece la pena leerlo hasta el final.

Soy de Venezuela y no sé cómo he llegado a parar a esta publicación. Tengo 26 años de edad, soy Ingeniera en Sistemas, hace 5 años que me gradué, y no me has pedido opinión ni nada por el estilo, pero igual la daré, espero puedas leerla…

Lamentablemente he pasado 17 años de mi vida viviendo bajo este gobierno. Mis padres y familia votaron por Chavez y lo apoyaron en todas sus elecciones. Yo era una niña cuando él llegó al poder, pero la imagen que recuerdo de mi país era que el dinero que mis padres me daban me alcanzaba para todo en las tiendas porque entonces sí había de todo. Mi madre hacía las compras semanales de comida y podía escoger entre marcas diferentes de comida y traer las cantidades por bultos.

La oposición siempre se empeñó en decir que ese gobernante sólo nos llevaría a volvernos como Cuba y nunca les creímos. Pensábamos que eso era algo absurdo, que cuando eso estuviera pasando el pueblo se levantaría y sacarían al dictador. Que era imposible que nuestro país llegara a volverse como Cuba, pero efectiva y lamentablemente ellos tenían razón desde el principio.

En realidad nos volvimos Cuba sin darnos cuenta. La muerte de Chavez y la toma de poder de Maduro fue el punto que terminó de hundir este país, y sí, digo “hundir”, porque aunque me duela ya mi país no sirve y lo peor de todo es que no tenemos remedio ni manera de salvarlo.

La persona que escribió esta publicación no pudo describir de un amanera más perfecta lo que paso acá y lo que posiblemente pase allá si dejan ganar a un partido comunista. Hasta hace dos meses tenía una esperanza de que la situación aquí mejoraría, basada en la historia de Venezuela que dice que durante una dictadura que hubo aquí en el pasado hubo una rebelión que peleó y luchó hasta sacar al dictador y estaba integrado por la población estudiantil universitaria. Todas las universidades del país se unieron y su alumnado se enfrentó a la milicia del gobierno, y pudieron sacar al tirano.

Pasó igual que hoy en día. Los estudiantes universitarios incluso más jóvenes que yo opinan lo mismo que yo y están en contra de este gobierno, pero pasaron todo el año pasado en marchas, protestas, guarimbas, paralizaron las clases, las ciudades, trancaron el trafico, etc, para que el mundo pudiera ver la situación en la que estaba Venezuela.

La situación es que NO HAY COMIDA…. cuando llega algo la gente se mata en colas, saqueando, robando, HAY HAMBRE y lo peor es que si llega algo y haces una cola todo el día sólo te venden un kilo o dos de lo que hallas. Si vas al día siguiente a hacer la cola hay un sistema biométrico en los supermercados a nivel nacional que te muestra un mensaje que dice que ya compraste ayer y no te venden más hasta la otra semana (en pocas palabras: la libreta de alimentación cubana mejorada con nueva tecnología :( )

¿Y que pasó? nadie lo vio. El gobierno tapó todo. Nadie fuera de Venezuela sabe lo que ocurre realmente aquí dentro. Es infinito este mensaje. Si yo te describiera la situación real del país, no escucharás lo que te dice un chavista –al que el gobierno mantiene con una miseria porque no tiene esperanza de tener algo en su vida– pensarías que miento o que exagero o que es imposible que alguien viva en estas condiciones sociales o gubernamentales porque lo que damos es lástima, pero así es la realidad…

Seguro pensarás que soy una capitalista opositora oligarca, o no sé qué otro sobrenombre me puedan colocar, pero no soy nada de eso. No soy rica. Soy clase media. Mi familia siempre fue chavista hasta ahora es que ven lo destruido que está el país. A mí nadie me lavó el cerebro con frases o palabritas. Sólo veo la realidad.

La semana pasada el Ministro de Seguridad sacó un decreto que permite a los militares disparar fuego abierto a cualquier marcha que haya en el país empezando por los estudiantes… argumentando que el uso de fuego será para marchas violentas, y resulta que para el gobierno hasta salir al frente de tu casa y pegarle a una cacerola en señal de protesta es violencia.

Dime tú si el año pasado murieron cientos de estudiantes universitarios en marchas en manos de grupos de colectivos chavistas y militares sin existir esa ley y nadie pudo hacer nada en contra de ellos, sus muertes fueron en vano. ¿Qué pasará ahora cuando se realice la primera marcha con esta ley? En la primera no morirán cientos, sino miles de personas, así que nadie marchará, nadie se quejará, nadie hará nada.

Lo peor es que la juventud que existe ahora está creciendo bajo este gobierno y no tienen idea de como era la economía antes. Ven todo normal, para ellos es normal hacer colas para comprar comida, medicamentos, o gasolina. Para ellos es normal que nunca haya nada en los supermercados porque según el gobierno existe una guerra económica contra ellos por parte de los empresarios productores del país. Cómico, por cierto, porque ya no existen. El gobierno expropió el 80% de las empresas de país y luego de ser expropiadas las quebraron por ellos mismos por su mala gestión, y después de más de 15 años de gobierno todo lo malo que está pasando dicen que es culpa de los gobiernos anteriores. Y eso es normal. Es normal que roben y atraquen más los militares y policías que los propios malandros.

Así que como todo lo horrible que está ocurriendo aquí en Venezuela ha sido así desde su infancia, ellos no han conocido algo mejor y piensan que es lo que debe ser. Y así nos volvimos Cuba… pronto serán sólo los viejitos los que dirán: “en mis tiempos las cosas no eran así, qué lastima, ya es tarde..” por lo pronto como el 90% de la población de mi país que está emigrando son profesionales graduados de la universidad, que se van en busca de una mejor oportunidad de vida para su familia en algún lugar donde al menos consigan pañales o leche para sus bebés… me tocará hacerlo a mí también y con el favor de Dios podré salir de esta dictadura, esta hambruna, y este infierno, pero por gente como tú al menos ya tengo 100% seguro el país a dónde no me voy a ir a vivir nunca: España y menos si ustedes lo que están buscando es un gobierno de izquierda como el que existe aquí…

Les deseo éxito en su futuro, pero si tienes hijos y familia y piensas en tener nietos y bisnietos no le arruines su futuro. Una beca que te de el gobierno no te servirá de nada cuando no encuentres comida en los supermercados y quizás tú no llegues a ver esa etapa porque no es algo que ocurrirá de la noche a la mañana, es algo que no te darás cuenta hasta que te veas en una cola por comida, pero ten por seguro que tus nietos, bisnietos y tataranietos sí lo sufrirán dalo por hecho.

Si no eres socialista es porque eres ignorante.

February 2nd, 2015

Esta es una de las razones por las que evito abrir mi email antes del desayuno.

Ignacio

Charlie Hebdo y el islam.

January 11th, 2015

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Portada aleatoria de Charlie Hebdo “Milagro en Auschwitz: El Talmud es mágico: transforma el agua en gas y el gas en oro”

No había dicho nada hasta ahora sobre lo que ocurrió en Francia con la masacre a la redacción de Charlie Hebdo, porque sobre el tema del islam ya he dicho mucho, y no es un tema nuevo. Pero me veo inclinada a escribir esta nota para desmentir ciertas cosas que he escuchado en estos días de parte de la prensa y de los políticos desde La Casa Blanca hasta Islamabad.

Primero lo primero y es el humor porque las introducciones requieren de un enganche que atrape a las masas y las obligue a leer más: aparentemente la libertad es un producto francés porque la democracia nació en Francia, o eso dijo John Kerry. Pero no lo dijo en inglés, ¡lo dijo en francés! que es ya una acrobacia con giro de 360 grados en la barra asimétrica del progresismo actual. Yo le daría un 8.5 de 10 porque no deja de ser un hombre blanco y hay que marcar distancia.

Por su parte Obama (que no es blanco) parece estar de acuerdo con Hollande en que el ataque fue, sin duda, terrorista. Pero ambos dan sus discursos sin mencionar una sola vez la palabra islam. Cuando dijeron que Obama quería europeizar a América a algunos nos dio risa, pero teniendo en cuenta lo que hay que leer en la prensa en estos días podemos afirmar que lo ha conseguido, y eso merece un aplauso. 10 de 10.

Conviene, alcanzado este punto, mover la cerca, así que el nuevo argumento es que los terroristas islámicos tienen de musulmanes lo que cualquier cristiano tiene de musulmán, es decir: nada. Christiane Amanpour denomina a los terroristas “activistas” en la CNN.

En la esquina azul, por otro lado, tenemos un contendiente que ha estado entrenando pero no sabe hacia dónde apuntar. Parece que todos somos Charlie Hebdo, y lo único que le falta al difunto director de la revista es un espacio en la portada de un número de Marvel, porque la capa ya la tiene. Da igual que la revista fuese el engendro más desagradable del trotskismo-comunismo francés, y que llenara sus páginas de odio hacia cualquier raza, religión, credo, o idea que pudiera competir con la izquierda. No es que encuentre un gran ejemplo en el Señor LePen (a quién imagino comulga en un par de puntos con Charlie Hebdo) pero quizás debamos adoptar su lema “je ne suis pas Charlie“.

En fin, todo esto para recordar, que quizás sea momento de repasar qué es el islam, porque con tanta ideología se nos olvida, puede que empecemos a creer que es una religión de paz, que no todo musulmán es un terrorista porque tengo unos amigos que fueron una vez a una mezquita y tal.

ENLACE: ¿Es el islam una religión de paz?

Hasta aquí dejamos esto porque no hay que amargarse, a fin de cuentas fue una pelea de villanos matando a villanos, y cuando se matan entre ellos hay algo de poesía en el aire.

Libros digitales

December 29th, 2014

Esta mañana recibí un email de una persona que también escribe y quería que le explicase cuál es el proceso para vender un libro en internet. El email que me envió era largo y tenía detalles de su vida personal así que decidí compartir solamente la última parte de su email, la parte de las preguntas puntuales:

LibroDigital

Normalmente cuando respondo a un email de manera tan extensa y las preguntas son buenas, pienso que lo va a leer una sola persona y me da pena, entonces se me ha ocurrido ponerlo aquí para que así otros que quizás tienen preguntas similares puedan leerlo también.

Mi respuesta fue tan larga que no entró en una sola captura, así que está en 2 partes:

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LibroDigital3

Olvidé decirle a esta persona cuál es la principal razón por la que decidí vender el libro en preventa: me daba un año de ventaja para vender mi libro con tranquilidad antes de que la gente lo compartiese en torrents o por internet. Pasado ese año ya me daba un poco igual que lo compartieran.

Santa Mónica

December 27th, 2014

SantaMonica

Abrir candados

December 23rd, 2014

Este video es de ayer, del primer mitin de Pablo Iglesias en Barcelona, en el centro deportivo municipal Olímpics Vall d’Hebron. Habló de iniciar un proceso constituyente que “abra puertas y ventanas, que abra los candados”.

Seguramente te suene la frase de “abrir candados” y de “proceso constituyente” porque en Julio comenté que a medida que se acerquen las elecciones generales sus discursos se irán centrando más sobre este tema hasta que no escucharemos otra cosa que la furiosa necesidad de cambiar la constitución. Incluso utilicé el mismo término de “abrir candados”, de manera negativa, para ilustrar el riesgo.

Constituyente

Aunque comenté este tema hace seis meses, cuando Pablo Iglesias no hablaba de esto aún, no lo traigo aquí para hacer gala de la predicción. No hace falta ser demasiado inteligente para detectar el guión que pretenden ejecutar, basta con conocer lo que ocurrió en Venezuela para poder adivinar lo que tienen pensado hacer a corto y largo plazo, es un calco del proceso “revolucionario” que se está implementando en toda Sudamérica.

En la imagen hay un fragmento de mi artículo, pero podéis leer todo lo que escribí sobre el proceso constituyente en el apartado que lleva el mismo nombre pulsando en el siguiente enlace (he incorporado un índice para hacer la navegación más sencilla y para que podáis enlazar a un apartado en concreto):

El Proceso Constituyente

En ese apartado podéis leer los riesgos de un proceso constituyente y cuál es el verdadero objetivo de Podemos con ese proceso (que no es abrir ventanas ni puertas que no sé lo que significa, aunque sí es todos los candados, los candados que protegen la democracia, las libertades, la separación de poderes, etc.)

Cubama

December 18th, 2014

El objetivo de las sanciones sobre Cuba no es derribar el régimen de Castro, es un tema de principios. No te sientas a la mesa con un asesino, no compartes con él tu comida. Si después de 50 años el asesino sigue siendo un asesino, y todo permanece igual, al menos sabrás que has hecho lo correcto. Lo que no debes hacer es sentarte a almorzar con él porque “claramente tu estrategia de comer en otra parte no ha funcionado”.

El régimen cubano es una dictadura sanguinaria que ha cobrado decenas de miles de vidas a lo largo de 50 años en su propio suelo, pero las víctimas que ha tenido su influencia en suelo internacional son incalculables. El régimen ha financiado cientos de ataques terroristas en Sudamérica, y en Europa. Ha dado cobijo a criminales y terroristas desde los Black Panthers hasta ETA. Cada vez que hay un ataque terrorista y no está directamente asociado al islam, el primer lugar al que hay que darse la vuelta a mirar es a Cuba, porque lo más probable es que de una o de otra forma Castro esté involucrado.

El que está a la cabeza de Cuba sigue siendo el mismo que hace unas décadas propuso a Rusia un plan para desatar sobre el suelo americano un ataque nuclear usando la isla como plataforma de lanzamiento. Hace unos meses Putin visitó a los Castro con el objetivo de re-establecer la base militar soviética en Lourdes. Castro es un enemigo de los americanos, lo ha sido durante toda su vida, y a diferencia de otros enemigos como Corea del Norte, Castro opera a 90 millas de Florida.

Hay quien piensa que el bloqueo perjudica a los cubanos y que por ese motivo hay que eliminarlo, que la razón por la que en Cuba carecen de los insumos más básicos es por causa del bloqueo. Pero cualquiera que entienda lo que es el bloqueo sabe que no es la causa de los problemas que aquejan a Cuba. En primer lugar porque el bloqueo es una política interna de EEUU y sólo afecta a los ciudadanos americanos y sus empresas. Cuba mantiene relaciones comerciales con la mayoría de los países del mundo, incluso forma parte de la WTO desde 1995. En segundo lugar porque en otros países comunistas como lo es Venezuela sufren los mismos males y no hay bloqueo alguno. No es por el bloqueo que la economía de Cuba es un desastre.

Otros creen, como el Papa Francisco, que para promover la democracia y la libertad hay que estrechar las relaciones. Pero quien crea que se puede persuadir a un dictador de ser una mejor persona tratándolo bien no conoce nada de política internacional. Eliminar el bloqueo sobre Cuba no traerá libertades a la Isla porque no depende de que los individuos de Cuba adopten la libertad como modo de vida. Depende de que el dictador sanguinario con un ejército a su espalda decida colgar la toalla.

Quien considere que eliminar sanciones ayudará a propagar la democracia, no conoce a los Castro. En Cuba cualquier transacción comercial debe ser aprobada por el régimen y pasar a través de él, así que cualquier intercambio con “los cubanos” sólo fortalece a los Castro. Hay que ser naive para pensar que el hecho de que una empresa americana pueda comprar cañas de azúcar y firmar un cheque a Raúl Castro va a beneficiar de alguna manera a la gente de Cuba.

El romance entre Obama y el dictador de Cuba no es algo nuevo. Es anterior al precio del petróleo, a las amenazas de Putin, a su propia presidencia. Re-evaluar el bloqueo fue una de sus promesas de campaña. Ahora ha decidido actuar sobre este tema sin consultar a nadie. No hubo discusión sobre Cuba en el Senado ni en la Casa de Representantes. Obama actuó solo. El gobierno de Obama se ha caracterizado desde el inicio por darle la espalda a los aliados de Occidente y besarle la mano a sus enemigos.

Por eso no sorprende que haya elegido este momento justamente para estrechar lazos de amistad. Fidel Castro tiene 88 años, su hermano tiene 83, el precio del petróleo ha caído y con él el tributo que le paga Venezuela. La situación del régimen en este momento es precaria y cada vez es más evidente que Cuba tendrá que buscar un sucesor. Las sanciones eran un arma de negociación que podía usar EEUU para persuadir al nuevo régimen de hacer concesiones democráticas que brindaran nuevas libertades al pueblo cubano. En lugar de eso Obama le lanzó a Fidel un salvavidas.

Ajedrez y democracia.

December 8th, 2014

A menos de que tengas doscientos años lo más probable es que al escuchar la palabra “democracia” pienses en prosperidad, justicia, progreso, y paz. Pero para mí la palabra “democracia” significa tiranía, guerra, y atraso. De manera que es probable que si nos encontrásemos en alguna parte tú y yo tendríamos algunas cosas que decirnos.

Cuando frente a un hecho se desprenden dos explicaciones: una basada en la realidad y otra basada en una ficción, no siempre gana la primera. Es posible que en una disputa entre la verdad y la ficción, sea la ficción la que gane, y no solo que gane, sino que además, por atractiva o conveniente, suplante a la realidad.

Imagina que una persona comenta que está cansada y otra le dice que la mejor forma de descansar es salir a correr un rato. Todos sabemos que la solución no es esa sino precisamente la contraria, pero con el mensaje adecuado y la intensidad suficiente se puede llegar a convencer a todo un pueblo de que la solución al cansancio está en salir a correr. En especial si el gobernante es el dueño de la fábrica de zapatillas deportivas.

No siempre las ficciones son lo opuesto a la realidad como en el ejemplo anterior, muchas veces son simplemente explicaciones alternativas y ficticias, como señalar que la solución al cansancio pasa por comer brócoli. El caso es que casi siempre estas ideas ficticias se propagan porque quienes están en el poder tienen el motivo y los medios para propagarlas, y porque la marabunta carece del ingenio necesario para detectar el engaño.

El truco de las ficciones políticas está en que nadie las detecta. Se sostienen precisamente porque son capaces de suplantar a la realidad de forma completa. Hay que acotar que no son mentiras cogidas por los pelos, son ficciones creíbles, difíciles de desmentir, que evolucionan junto con la sociedad a lo largo de varios siglos, en el caso de la democracia son los últimos 200 años, y es una idea que está tan arraigada socialmente que planteársela trae consigo un estigma social.

El mejor ejemplo para ilustrar esto es el de la Monarquía Divina porque es una ficción difunta: ya nadie cree en esto, pero hace unos siglos todo el mundo creía que la Monarquía Divina era el gobierno perfecto: un sistema en el que el Rey es elegido y puesto allí por D-os para gobernar sobre todos. Dado que en el pasado sí creímos en esto de forma colectiva y hoy nadie cree en ello entonces la única conclusión que se puede sacar es que o bien la ficción suplantó a la realidad en el pasado y estuvimos todos engañados; o lo estamos ahora y la Monarquía Divina sí es, en efecto, un designio de los Cielos.

Convencer a un ciudadano egipcio del siglo 3 AdC de que la Monarquía Divina no era real, que D-os no seleccionó a nadie, y que por lo tanto el gobernante estaba allí de forma más o menos arbitraria, sería un ejercicio tan complicado como convencer al ciudadano del siglo 21 de que la Democracia Participativa es una ficción, que no produce igualdad ni trae bienestar ni paz a los pueblos, y que en definitiva está en el origen de las tiranías.

Quizás esto es un artículo que por lo extenso debería ir en la sección de artículos, pero dado que las ideas aunque forman un cuadro sólido, entre ellas son más o menos independientes prefiero hacer varias notas cortas, cada una explicando una idea puntual acerca de la ficción de la Democracia, que un artículo largo. Esta es la primera de ellas acerca de lo pernicioso que es el voto popular.

Imagina que hay un tablero de ajedrez. Tenemos las fichas negras, las fichas blancas, un jugador a cada lado. Alrededor del tablero hay además una audiencia. A medida que se desarrolla el juego la audiencia hace apuestas. Algunos apuestan a favor del jugador negro. Otros a favor del blanco. Dependiendo de los movimientos que hace cada uno las probabilidades de ganar o de perder aumentan y lo mismo ocurre con las apuestas.

Supongamos que el juego acaba de empezar. El tablero está intacto. En este momento tanto el blanco como el negro tienen las mismas probabilidades de ganar, y por lo tanto colocar una apuesta a favor de uno o a favor del otro paga lo mismo: 50-50.

El blanco abre con un movimiento tradicional, como podría ser el Peón del Rey. Es un movimiento típico para el que existe una amplia gama de respuestas predeterminadas y que por lo tanto no afecta en gran medida el desenlace del juego. Si decides apostar en este punto las probabilidades siguen siendo 50-50 o supongamos que son algo así como 49-51 dado que el blanco ya ha movido.

Ahora imagina que en lugar de abrir de la forma tradicional, el blanco abre con una jugada torpe como el Peón del Alfil. Es difícil recuperarse si cometes un error estúpido al principio de un juego. Sabemos que la audiencia considera que el blanco tiene menos probabilidades de ganar porque las apuestas rondan el 30-70 a favor del negro.

Considera las posibilidades de este arreglo y piensa en lo que pasaría si tú pudieras conocer de antemano las apuestas que haría la audiencia en base al juego que se está desarrollando. Sabrías qué apuestas haría la audiencia dependiendo de cada movimiento, y podrías elegir cómo reaccionar en base a eso. Es decir, serías capaz de eliminar al jugador. Es una idea radical y hasta cierto punto genial. No dependes de la capacidad del jugador para elegir de qué forma mover las fichas y parece que has logrado desprenderte del error humano.

Pero aquí viene el problema y es el siguiente: para que este ejercicio tenga un final feliz la audiencia ha de cumplir con tres requisitos:

1) La audiencia ha de conocer el juego.

2) La audiencia ha de estar involucrada con el desenlace del juego.

3) No debe haber un conflicto de interés.

La audiencia ha de conocer cómo funciona el ajedrez y debe tener experiencia jugando. Si la audiencia no conoce la diferencia que existe entre abrir con el Peón del Rey y abrir con el Peón del Alfil, están apostando a ciegas y sus elecciones tendrán poca relación con la realidad por lo que guiarte por ellas no será mejor que lanzar una moneda.

Si a la audiencia le da igual el desenlace del juego porque no ha invertido nada en él entonces también tenderán a apostar por diversión. No apostarán de manera rigurosa ni estudiarán las posibilidades con atención. Quizás una manera de corregirlo sería observar cuánto dinero apuesta cada cual. Una persona que no ha invertido nada, o casi nada, en la apuesta tiene menos que perder que alguien que ha invertido una cuantiosa suma, podemos pensar que la tendencia es que la gente que invierte fuertemente lo hace con convicción: sabe a qué está apostando. El dinero se toma simplemente como una medida de cuánto confía el que apuesta en su elección: mientras más ha arriesgado una persona en una empresa, tanto más importante es para él el desenlace.

En última instancia es necesario que no existan conflictos de interés. Supongamos que a un miembro de la audiencia se le ocurre que si apuesta fuertemente a un resultado determinado puede ganar mucho dinero pero para ello necesita que el resto de la audiencia apueste al escenario contrario aunque no tenga mucho sentido hacerlo. Si esta persona puede utilizar su dinero para alterar el patrón de apuestas de la audiencia e influir en sus elecciones lo hará siempre y cuando le reporte un beneficio. Digamos que él sabe que apostar a cierto resultado le generará una cantidad de dinero, llamémoslo X. Y él determina que para influenciar las apuestas de la audiencia de manera que su apuesta funcione debe invertir una cantidad de dinero, llamémoslo Y. Esta persona cambiará el resultado de las apuestas siempre que Y sea menor que X. Así que podríamos estar basando nuestras jugadas sobre el tablero no en lo que verdaderamente la audiencia considera que es la movida acertada, sino en un espejismo: en lo que una persona de la audiencia eligió de antemano por su propio beneficio.

Es probable que de cada 100 personas que lean este artículo las que tienen experiencia alguna en política, y entienden de qué manera se gobierna sean exactamente 0. Sin embargo cuando llegan las elecciones todos pueden ir a votar. Su voto es tan valioso como la apuesta del que no sabe diferenciar entre el Peón del Rey y el Peón del Alfil. Elegir el destino de una Nación en base a las elecciones arbitrarias de millones de personas es tan absurdo como lo es elegir tu estrategia sobre el tablero de ajedrez en base a las elecciones aleatorias de cientos de espectadores que están viendo por primera vez un partido de ajedrez.

Supongamos que mis 100 lectores han decidido ir a votar. Es probable que la mayoría de ellos no tenga nada invertido en el país: no tienen una propiedad a su nombre, ni son dueños de una empresa que opera y genera beneficios en España. Alguno habrá que tenga una familia y sea responsable por la vida de sus hijos, pero pocos son los padres que se dan cuenta de ese hecho y lo asumen con la debida responsabilidad. Habrá varios con múltiples nacionalidades, o españoles por el mundo que viven en otro país pero votan por el destino de España aunque ni siquiera vivan allí. Por lo tanto la mayor parte de quienes votan en unas elecciones son personas que tienen poco invertido en el país. Es como el miembro de la audiencia del juego de ajedrez que apostó un céntimo y lo único que arriesga es su propio aburrimiento: elegirá en base al que prometa mayor entretenimiento a corto plazo.

Es evidente que cuando se trata de gobernar los conflictos de interés son múltiples y comprar votos es rentable. A veces ni siquiera hace falta dinero para comprar votos, basta con promesas y discursos. Así que el voto popular que es el principal mecanismo de la Democracia Participativa es un mecanismo pernicioso que desemboca en movimientos estúpidos.

Aunque al voto popular es la cura al cansancio –nos lo venden como “el gobierno de todos”, es “el gobierno del pueblo”– en realidad es el gobierno de nadie porque se parece más a jugar ajedrez con los ojos vendados o seguir las direcciones de un tercero cuyo interés está en conflicto con el interés del pueblo que la ficción que nos venden.

La Democracia Participativa también la presentan como la alternativa a otros sistemas primitivos. En lugar de tener un Jefe de Jefes como las mafias o las tribus de gorilas en la selva, nosotros tenemos la Democracia, ese maravilloso antídoto a la opresión y a la violencia.

La realidad, sin embargo, es que la nación que elige como modelo la Democracia Participativa está en un estado de constante fricción. La lucha por el poder entre diferentes facciones o partidos en períodos de cuatro años es una especie de guerra limitada en la que no se pueden usar armas, sólo el número de cabezas. Este sistema sólo lo soportan sociedades homogéneas y estables en las que hay una idea de destino compartido con pocas variaciones. La Democracia en esas sociedades es un mal que a duras penas se soporta, y las sociedades que no consiguen soportarlo desembocan en guerras civiles y el posterior gobierno de gorilas.

La marabunta

August 29th, 2014

La retórica de Podemos funciona porque es ideología de la identidad. Busca que el votante se identifique con el partido hasta un punto tal en el que el partido se convierte en él mismo. La idea se transforma en una equivalencia de tipo EL PARTIDO = YO = EL PUEBLO. El escenario se complica cuando el partido gana y entonces el gobierno pasa a ser sinónimo del pueblo y todo el que se oponga a él deja de ser el pueblo. Si no estás con Pablo Iglesias, no eres el pueblo. Se termina por asociar a todo el que se opone con fuerzas extranjeras. En Venezuela, al opositor se le trataba de “yanqui” o “proyanqui” o “pitiyanqui” es decir: una persona que es fiel a EEUU por encima de Venezuela ya que Venezuela es Chavez y Chavez es Venezuela.

El mecanismo entra en efecto rápidamente, por poner un ejemplo, en el mensaje privado que una mujer que no conozco me dejó en Facebook y que aparece en la siguiente captura:

Maite Costal Mascato

Ella dice: “Ocúpate de tu país y deja de meterte con Podemos” préstale atención a la frase, la voy a volver a poner para que la leas nuevamente y léela con atención: “Ocúpate de tu país y deja de meterte con Podemos” Es decir, que me ocupe de mi país y deje de meterme con España, pero en lugar de usar la palabra España la sustituye con el nombre del partido: me estoy metiendo con Podemos, que ya es España en su imaginario. Por consiguiente, si Podemos es España, cualquiera que critique a Podemos no es España: a pesar de que todo el mundo sabe que soy española, se utiliza la estrategia de acusarme de ser extranjera para invalidar mi opinión simplemente porque he vivido en otros países como Venezuela o EEUU.

Puede que esta señora sea militante de un círculo de Podemos, o puede que sencillamente sienta un vínculo sentimental con el partido. En muchas ocasiones los que votan a partidos populistas ni siquiera están involucrados de manera activa en la política: ni van a mítines ni están apuntados a nada. Se limitan a comprarse la camiseta, a dejar comentarios en blogs, como mucho a colgar una pancarta en su balcón, y desde luego, llegado el momento, a votar por ellos. Aunque parezca un caso aislado y poco relevante, en cada país hay una marabunta de gente deseando que llegue un populista al poder para implicarse religiosamente con él y desahogarse de un sentimiento de fervor que en nuestras sociedades seculares raras veces encuentra expresión.

A Podemos desde luego le viene de maravilla ese fenómeno y lo estimulan a todo nivel. La idea de que el gobierno es el pueblo se ha utilizado desde la Revolución Francesa con el mismo objetivo: el de oprimir a la nación. Todo tipo de atropellos se cometen bajo la premisa de que se hace por el bien de la ciudadanía. Medidas dictatoriales, tasas de impuestos absurdas, expropiaciones, y en los peores casos hasta gulags y medidas de control que son réplicas de los episodios más oscuros de la historia. Todo se lleva acabo bajo la idea de que el gobierno es el pueblo.

Por ejemplo, cuando expropian una empresa lo hacen “por el pueblo” porque según su discurso, al expropiarla las ganancias de la empresa “serán de todos” cuando en realidad se expropia desde el gobierno con la idea de meter el brazo hasta el hombro y financiar la fiesta de corrupción y de amiguismo. La marabunta, desde luego, no ve un duro porque cuando toca repartirse las ganancias de ese trabajo de piratería que es el acto de gobernar de manera socialista, queda en evidencia la treta: el partido quiere que tú te identifiques con ellos, pero ellos no se identifican contigo. Cuando hay que repartir no hay pueblo que valga, ahí la distribución se hace entre la clase gobernante. No quiero decir con esto que sería mejor si entregasen los dividendos a la marabunta, después de todo el gobierno para ellos no es otra cosa que una mafia a sueldo que roba a unos para dárselo a otros. Lo que quiero decir es que la marabunta es la única criatura capaz de tropezar dos mil veces con la misma piedra sin escarmentar: una y otra vez participan del timo de la estampita.

En realidad la idea de pueblo, ese “nosotros” que somos los gobernados, el tú y yo, el hombre de a pie, no es otra cosa que la sumatoria de los individuos que componen la nación. El gobierno no es ni nunca será equivalente a la ciudadanía, y cuando toca aplicar medidas raras veces se hacen con la ciudadanía en mente, independientemente de lo que diga el discurso. Cuando el gobierno viola los derechos de un individuo, no sólo está violando los derechos de una persona en concreto, está violando los derechos en general, los de todo el pueblo porque nadie garantiza que si hoy se lo hacen a A, mañana no lo harán con B, con C, y hasta contigo. Esta es la realidad que la ideología populista busca opacar de forma desesperada. Cuando hacen a la gente creer que hay dos tipos de ciudadano, “nosotros” (que somos el pueblo) y “ellos” (que son la casta, o los extranjeros, o los yanquis, o lo que sea) la gente que les vota cree que son intocables y que las violaciones sólo se harán en contra de ese “ellos pervasivo” nunca piensan que también se pueden hacer en contra de “nosotros”. Al final todos caen, desde luego, porque el único “nosotros” para cualquier gobierno son las cabezas de su propio partido.

Esta marabunta de gente que vota a partidos populistas hiberna en todos los países del mundo. Cuando las situaciones son las propicias y aparece un líder dispuesto la marabunta se levanta y el país descubre que en él ha dormido siempre esa bestia. Si Podemos llega a ganar las elecciones lo hará apoyado por este tipo de gente, y España se llevará una sorpresa amarga. Muchos de vosotros descubriréis de golpe que no sois españoles, sois “europeístas” o cualquier otro término que convenientemente se sacarán de la manga llegado el momento.

“Ricos buenos – Ricos malos” el debate

August 23rd, 2014

Se desarrolla siempre con argumentos parecidos y el resultado es predecible. El que defiende la riqueza: “los ricos consiguen su dinero por medio de su esfuerzo”. El que la ataca “¿quieres decir acaso que el pobre no trabaja?” A relucir salen todo tipo de ejemplos de pobres que tienen dos y tres trabajos, madres solteras y padres de familias numerosas que sacrifican mucho para poder dar de comer a sus hijos. ¿Acaso el esfuerzo del pobre vale menos que el del rico? ¿Acaso el reponedor del Mercadona que trabaja 8 horas al día no se esfuerza? Es este el punto en el que agoniza el debate porque si hablamos de esfuerzo como tal, quizás ambos: el empresario rico, y el empleado pobre; se esfuerzan en igual medida y aún cabe la posibilidad de que en términos de horas y minutos, el pobre se esfuerce más. Esta realidad parece negar la premisa de que los ricos (como concepto, como “aquellos que han triunfado económicamente) lo son porque consiguen su dinero trabajando. Parece que este argumento da la razón al que piensa que el que es rico lo es porque algo malo habrá hecho, porque oprime o expolia al pobre.

El error es idiomático porque aunque la idea detrás del argumento es la correcta, las palabras no son las precisas. Aunque el esfuerzo es una condición necesaria para crear riqueza, la diferencia entre “el rico” y “el pobre” no radica ahí. Tampoco radica exclusivamente en las habilidades de cada uno: hay pobres hábiles y ricos sin talento. La característica que los diferencia es un valor, el de la responsabilidad. Un hombre que ha conseguido triunfar económicamente mediante su trabajo es ante todo una persona responsable. Una persona que no consigue sus aspiraciones, y los pobres suelen caer en esa categoría, no suele serlo.

Responsabilidad no significa poner el despertador y ser puntual. Tampoco es un sustantivo: “una responsabilidad” o “dos responsabilidades”, no es algo que otra persona te otorga, por ejemplo, en la oficina. Ser responsable no es hacer lo que te dice la autoridad sin más. Ser responsable implica algo completamente diferente y, si vives en el mundo moderno, casi radical: es comprender que cada uno de tus actos tiene consecuencias que te afectan a ti directamente. El reponedor de un supermercado ha elegido un trabajo en el que por mucho que se esfuerce no tiene la capacidad de ser responsable porque ser empleado es estar alienado de las consecuencias de tus acciones: tú siempre ganarás lo mismo, el mismo cheque a fin de mes, independientemente de lo que ocurra, de cómo le vaya a la empresa, de qué esté ocurriendo en el mundo. La única consecuencia que te puede afectar es un despido. La forma de pensar de una persona que elige ser un empleado, no suele ir acorde con la idea de la responsabilidad como forma de vida, por el contrario, suelen ser personas que si han de elegir entre ser libres y tener seguridad escogerán lo segundo. La persona que triunfa económicamente raras veces se somete a un escenario en el cual no es responsable de sus acciones, porque sabe que si se esfuerza en uno de los casos obtiene una medalla y en el otro obtiene independencia. El reponedor de un supermercado, que aunque se esfuerce, decidió tener una familia numerosa que no sabe si podrá mantener, o pedir un crédito que no sabe si podrá pagar, no es una persona responsable. El rico que ha aprendido a elegir la independencia aunque para ello tenga que sacrificar la seguridad, no comete este tipo de errores porque al no ser un empleado las consecuencias de sus actos las sufre de manera inmediata, por eso y no por otra cosa ha aprendido a elegir bien.

Si el contenido de esta nota te ha parecido indignante y te sientes ahora mismo tentado a escribir un comentario para señalar que no todo el que es rico lo consiguió por medio de su esfuerzo, que hay gente que lo ha heredado y que Rajoy, Bárcenas, todos los tópicos que se te puedan ocurrir… No estamos hablando de eso, no estamos hablando del rico como sujeto, sino del rico como concepto.

¿Que dijo qué?

August 17th, 2014

Si el hecho ocurre fuera de España, si el que da las declaraciones es un americano o un alemán, o en definitiva, cualquier persona que no hable español, lo que debes hacer es leer la prensa extranjera, porque puedes dar por seguro que si cometes el error de informarte con periódicos españoles terminarás creyendo en una realidad paralela. El periodismo español es muy dado al juego del teléfono, son pocos los periodistas que entienden otros idiomas, y los que sí los entienden no se esfuerzan por conocer o comprender otras realidades. Así que van interpretando los hechos como pueden, de manera colectiva.

La semana pasada Ann Coulter dijo en el programa de Sean Hannity que en lo que respecta a la crisis de la frontera con México, considera que EEUU debería reaccionar como lo haría Netanyahu. Agregó que se han encontrado más de 100 túneles en la frontera que el cartel de la droga en México utiliza para traficar armas, drogas, y para pasar la frontera ilegalmente, y que considera que eso es una invasión. Con la primera parte de esa declaración buscaba provocar a los progresistas y funcionó bastante bien, al día siguiente todo México la insultaba en Twitter.

Ann Coulter jamás habló de bombardear a nadie, desde luego, su comentario se entiende perfectamente si entiendes inglés y tienes un mínimo de sentido común. Pedía al gobierno americano intervenir militarmente la frontera para destruir los túneles que han construido los cárteles de la droga. Ese es el objetivo de la incursión israelí en Gaza, y lo que Ann coulter considera que debería hacer EEUU. Pero en México los periodistas se informan en twitter por medio de hashtags. Al día siguiente Ann Coulter era noticia en todos los periódicos mexicanos por “pedir que EEUU bombardee México”. Un español indignado puso una de las noticias en Menéame y llegó a la portada:

Y los periodistas españoles que se informan en Menéame.net cogieron la pobre noticia mexicana como cierta, no la contrastaron, elaboraron su propia versión de la realidad, y lo pusieron por escrito en los periódicos:

El detalle de comparar a Ann Coulter con Hermann Tertsch es interesante porque evidencia la forma a la que han acostumbrado al español a interpretar lo que ocurre fuera de sus fronteras, por medio de un sistema de equivalencias incompletas en el que para entender cualquier cosa, persona, o hecho, ha de trasladarse a lo conocido, ha de convertirse en el reflejo de algo cercano. En lugar de explicarle al español lo que está ocurriendo en el mundo y ponerlo en contacto con realidades diferentes a la suya, el periodista español se ahorra el trabajo (tanto el de comprender como el de explicar lo que ocurre), y en cambio usa un sistema de sustituciones, de símiles, con el panorama español, aunque no se ajusten a la realidad.

Ann Coulter tiene una larga trayectoria, cualquier persona que esté en contacto con la realidad americana sabe quién es Ann Coulter, pero los periodistas españoles acaban de conocerla sencillamente porque habló de México y los mexicanos “tradujeron” sus declaraciones al español, esa es la única razón por la que los periodistas en España acaban de descubrir a Ann Coulter, porque sino hubiesen ignorado su existencia posiblemente para siempre. Para entender quién es Ann Coulter en lugar de escuchar sus declaraciones, de leer sus libros, y de entender quién es ella en su esencia individual, ellos eligen la ruta fácil de encajar una comparación como sea, entonces Ann Coulter es la Hermann Tertsch de ese Universo y listo, aunque ambos escritores tengan poco que ver.

Esto es solamente un ejemplo de cómo se fabrican historias en los medios españoles, y lo pobre que es el periodismo en España. Cosas como esta ocurren todos los días. Por eso no sorprende que los españoles en general tengan opiniones tan extrañas acerca de conflictos extranjeros, es porque su realidad está mediada, filtrada, por periodistas como estos, gente que tergiversa los hechos sin mucho problema, no por maldad, sino por incompetencia.

Para que entiendas el problema, seguramente has escuchado a alguien decir que es mejor ver las series de televisión en su idioma original porque si las ves dobladas te pierdes la mitad de lo que ocurre. Es cierto, pero las omisiones y las distorsiones no solo ocurren con las series de televisión. Imagina lo que ocurre con las noticias internacionales. El mecanismo es el mismo pero en lugar de ser una serie de ficción son hechos reales, son situaciones que están ocurriendo en este momento en el mundo, noticias acerca de personas que existen de verdad, y al leer noticias internacionales en medios españoles no solo “te pierdes la mitad” es que rellenas la otra mitad con fantasía.

Neolengua

August 11th, 2014

Hasta la década de los 60 la palabra “élite” tenía una connotación positiva. Se usaba para referirse a los mejores en algo. Las mejores universidades se autodenominaban “universidad de élite” porque formaban a los mejores profesionales y por lo tanto a los futuros líderes. Las élites eran aquellos que hacían bien su trabajo.

Tras 60 años de marxismo cultural, han socavado sistemáticamente las bases del idioma como una maniobra de judo en la que las palabras inconvenientes para el marxismo son vaciadas de significado y redefinidas en el imaginario popular. En una sociedad marxista no existen élites y por lo tanto la palabra “élite” como algo positivo representaba un problema. Por esa razón a la palabra “élite” le cambiaron el significado y la transformaron en sinónimo de desigualdad y privilegio.

Sin embargo si un día necesitas operarte te gustará que lo haga el mejor cirujano, no el que se licenció en una universidad que no te suena y aprobó con una nota media de 6. Porque cuando una cosa es importante sigue siéndolo independientemente de la palabra que le pongas, por más que retuerzas el lenguaje todos queremos el mejor cirujano que podamos pagar.

¿Qué tipo de plantas puedo poner en mi casa?

August 9th, 2014

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El otro día estaba viendo fotos en una revista y comprendí de golpe que es importante tener plantas en tu casa. En mi casa no hay ninguna porque viajo mucho y nunca sé si estaré ahí para regarlas, pero viendo el espacio creo que mi casa se presta para ello porque tengo una terraza grande y entra bastante luz natural por las ventanas.

He ido a algunas tiendas con la intención de comprar algunas plantas para mi casa, pero el problema es que no sé qué tipo de plantas poner ni en qué lugar. La verdad es que soy una persona que por naturaleza concibe su entorno de una manera utilitaria y por eso no tengo una inclinación espontánea hacia la decoración. En resúmen: no he podido comprar nada porque no sé qué comprar.

Entonces pensé que sería una buena idea preguntaros a vosotros, como hay todo tipo de gente que lee mi blog quizás alguno sabe de plantas o de decoración y me puede ayudar a elegir qué poner y dónde. Sólo tengo algunas ideas generales de lo que quiero (y lo que no quiero) hacer:

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El problema con el pacifismo

August 5th, 2014

Es que parece indicar que si tú y yo no queremos pelear, nadie más querrá hacerlo. El pacifismo adolece del problema del mono número 100. Si el primer mono no quiere pelear, y tampoco pelea el segundo, ni el tercero, ni el cuarto, basta con que el mono número 100 sea violento para que se convierta en el líder de los otros 99 monos y se acabó la paz. No toda la violencia es mala porque para defenderse del mono número 100 a veces hay que usarla. El problema está en la intención.

Las 10 reglas de los comentarios

August 2nd, 2014

A lo largo de cuatro años he experimentado con los comentarios de mil formas diferentes. En un principio los comentarios estaban abiertos, sin moderación, e incluso había un foro. Pero rápidamente me di cuenta de que este sistema es el preferido por la masa por una simple razón: la mayoría vienen a los blogs a comentar porque están aburridos y quieren llenar su cuota de protagonismo del día. Así que si dejo los comentarios abiertos se convierte todo en un desorden de disparates e insultos que no aportan nada positivo a los debates.

Después probé quitar los comentarios y dejar las discusiones para Facebook. Supuse que gran parte del problema era el anonimato y como en Facebook la gente escribe con nombre y apellido, las conversaciones se moderarían solas. Funcionó bastante bien pero cada vez que alguien decía algo realmente valioso en Facebook me daba mucha lástima pensar que nadie más podría leerlo y que una vez que desapareciera el post del timeline su comentario se perdería para siempre. Con los comentarios en los artículos eso no sucede porque acompañan al texto para siempre, con lo que cualquier persona que pinche sobre un enlace al blog podrá leer las perspectivas de los demás.

Así que ahora estoy probando la tercera vía que es permitir los comentarios en el blog pero con moderación. Es decir, que debo invertir parte de mi tiempo en leer vuestros comentarios cada día antes de decidir si deben ir o no junto al texto. Este trabajo toma mucho tiempo y esfuerzo porque de los cientos de comentarios que recibo solo apruebo como mucho un tercio, y tengo que leerlos todos al completo antes de decidir si merecen la pena o no. Como me toma tanto tiempo a veces paso un par de días sin aprobar o eliminar comentarios.

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